El ministro de Agricultura, Andrés Valencia, en la entrevista con la gerente general del Grupo Informativo LA NACIÓN, Claudia Marcela Medina García.

Acaba de visitar el Huila el ministro de Agricultura, Andrés Valencia Pinzón. Recorrió cultivos de tilapia y atendió inquietudes de los piscicultores. También sacó tiempo para hablar con LA NACIÓN.

 

El Huila sigue siendo hoy el ‘rey’ en producción cafetera, ¿Cuál es la radiografía hoy de los cafeteros, que se quejan permanentemente por los precios del grano?

En el Congreso Cafetero estuvo el Presidente y una buena parte del equipo de gobierno dialogando con los caficultores. Se van a destinar unos 98 mil millones de pesos como capital semilla para el fondo de estabilización de precios, un proyecto de ley que lleva dos debates en el Congreso de la República, una iniciativa de los senadores Macías y Villalba que están dándole tramite y el Gobierno lo ve con muy buenos ojos. Lo que sí debemos hacer es tener una solución de largo plazo para la volatilidad de los precios del café. Normalmente, el Gobierno ha salido a rescatar a los caficultores, ahora lo que queremos es que exista un mecanismo de estabilización de precios para cuando el precio baje, esté el fondo listo a poner la diferencia en donde se busque estabilizar el precio. Estamos en ese proceso, pero contar con casi 100 mil millones es un avance muy importante para que esta iniciativa salga a feliz término en el año entrante y creo que va a significar una solución de largo plazo para no estar buscando soluciones de coyuntura.

 

Hay otro sector importante en el Huila: el arrocero. En varias oportunidades, los arroceros han hecho movilizaciones de protesta, ¿Qué estrategias tiene el Gobierno Nacional para este sector?

Nosotros hemos tenido un diálogo con los arroceros del Huila en el Consejo Nacional del Arroz. El Huila tiene una ventaja frente a las otras zonas es que hay algo de irrigación en los cultivos y eso hace que la productividad sea mucho mejor que en el resto de Colombia. Tenemos definidas unas medidas de coyuntura con el incentivo de almacenamiento que permitió almacenar 50 mil toneladas. Aspirábamos a más pero desafortunadamente la industria no se sumó a la iniciativa. Desde el punto de vista a corto plazo, vamos a extender el incentivo hasta el primer trimestre del otro año, de tal manera que esas toneladas que todavía están almacenadas sigan recibiendo la financiación por parte del Ministerio de Agricultura a través de la bolsa mercantil. También decidimos extender un incentivo a la comercialización. Ya en el largo plazo, que son las medidas importantes que debemos tomar, hemos conversado con los arroceros para organizar la producción en Colombia y sembrar arroz en las zonas más aptas.

 

¿Hay más medidas para los arroceros?

Se va a sembrar arroz con semillas certificadas. Eso va a permitir que el arroz sea más productivo y que requiera menos uso de pesticidas o fertilizantes porque es un semilla que transmite mucho mejor las condiciones para tener un buen arroz e implementar el mejor paquete tecnológico para el arrocero. Fedearroz tiene un esquema de buenas prácticas donde se usan semillas certificadas. Ahí hay varias medidas como el seguro agropecuario, el incentivo de almacenamiento, una línea especial de crédito. Todo el que se acoja a ese paquete recibirá los incentivos pero no es obligatorio. La idea es propiciar incentivos virtuosos que permita incentivar la productividad de los arroceros. Nuestra meta es subir la productividad en una tonelada y media en los próximos cuatro años para poder bajar los costos y volvernos más competitivos.

 

¿Y qué decirle a los molineros?

Que se sumen a estas discusiones. Nosotros hemos estado hablando con Induarroz, con el presidente de su gremio y los arroceros. Estuvimos con Aníbal Roa aquí en Neiva, hemos tenido un diálogo muy fluido con los industriales que son una parte esencial de la cadena, ellos son los compradores. Ellos están listos para trabajar con nosotros porque son una parte muy importante de este proceso que requiere una muy buena producción a buen costo, pero por el otro lado un comprador que establezca un precio justo para los productores. Ahí tenemos unos puntos en los que vamos a trabajar y que queremos sacar este plan de arrendamiento pronto para garantizar la comercialización en un escenario competitivo porque Colombia está abierta a las importaciones de arroz, ese es un escenario en el debemos aprender a convivir y la mejor manera es tener un sector arrocero mucho más competitivo.

 

¿Cómo está el sector ganadero?

El presidente Duque anunció desde el inicio del gobierno que Colombia no iba a negociar más TLC y para el caso específico de la ganadería, la carne y leche, ha dicho que aquellos TLC que se están negociando en Nueva Zelanda con la Alianza del Pacífico, la lecha y carne iban a ser excluidos junto con el azúcar. La producción de leche de Nueva Zelanda es sumamente eficiente. Las vacas tienen sus partos casi de manera simultánea y tienen una producción ordenada, nosotros quisiéramos llegar a esa situación para poder tener un sector lechero mucho más eficiente. La leche en Colombia tiene un problema y es la informalidad, se producen 7.000 millones de litros al año y tenemos una capacidad de transformación del 50%, es decir que solamente 3.500 millones de litros tienen la posibilidad de ser transformados en otros productos lácteos y la otra mitad ingresa a un trabajo informal. Esa falencia afecta a todo el sector lechero. El Ministerio debe entrar a trabajar con los ganaderos y productores para tener más bienes públicos que le permitan tener, por ejemplo, más tanques de fríos para almacenamientos, una capacidad adicional de pulverización que Colombia no tiene, para que empecemos a formalizar el sector y que sea capaz de controlar las enlechadas mediante el tratamiento de la leche. Tenemos que buscar el incremento de la productividad del sector con mejores prácticas agropecuarias y la meta es intervenir para pensar en la exportación.

Andrés Valencia Pinzón es el ministro de Agricultura.

Los costos de producción en el sector agropecuario son altos y sobre todo en temas de fertilizantes, ¿Cómo bajar esos costos de producción?

Lo que nos da muy duro son los fletes, las distancias que deben recorrer esos insumos una vez llegan a Colombia, somos importador de insumos. Un flete Buenaventura – Bogotá, puede costar 180 mil pesos, entonces no se trata del precio del fertilizante sino que a eso hay que sumarle otros valores. Bajo un sistema de libertad vigilada, estamos monitoreando. Ya tuvimos la oportunidad de reunirnos con los distribuidores de insumos agropecuarios y vamos a sentarnos con la Andi y su cámara de procultivos para revisar estos costos, pero nosotros creemos que lo que más afecta son los costos de movilización y la llegada a los puntos de ventas. Yo hablaba con el Ministro de Agricultura del Ecuador y me decía que nuestros insumos eran más baratos que los de ellos. Hay que mirar cómo se reducen los fletes en Colombia y ampliamos nuestra red vial.

 

El Huila también es primer exportador en filete fresco, ¿Tiene algunas inquietudes en ese sector?, ¿Hay alguna comunicación con ellos?

Sí, nosotros tenemos una comunicación fluida con Fedeacua. Ha habido quejas sobre todo en el trámite que tiene que ver con la importación de material genético por parte del ICA y los retrasos en los análisis de riesgo para poder traer esa materia prima esencial. Ya hemos dado una instrucción al ICA para que agilice todos los procesos que tiene que ver con análisis de riesgo, no solo para el sector piscicultor, también para los floricultores, avicultores o porcicultores. En ese sentido hemos acelerado esos procesos para el sector piscícola que es de mucha admiración porque va a ser uno de los grandes exportadores. Es admirable el esfuerzo que han hecho en materia de comercialización internacional, pues no tiene precedentes en la historia de Colombia, que ahora es exportador de filete fresco a Estados Unidos. Es un sector que tendrá todo nuestro apoyo, estamos financiando una campaña para promover el consumo de pescado que va a salir antes de que se acabe el año.

 

Hablando de regulación sanitaria y demás, usted ha anunciado algunos cambios en el ICA y el Invima, ¿Van a tener alguna transformación?

Con el ICA lo que queremos es mejorar los trámites como los que acabo de mencionar, pero efectivamente, debemos reducir los trámites, acelerar los procesos, reducir regulaciones que hoy en día se consideran innecesarias y el enfoque que le hemos querido dar desde el Ministerio es que sea una entidad que se concentre en la sanidad animal. Queremos que recupere esa autoridad, que pueda permitir a los agricultores colombianos deshacerse de enfermedades que son muy costosas para los productores como la aftosa, que tengamos un país libre de enfermedades y generar más rentabilidad en los procesos, entre más sanos estemos, mayor rentabilidad habrá y por supuesto, mayor posibilidad de explotar otros sectores.

 

¿Se le van a quitar algunas funciones al ICA?

Lo que aspiramos es tercerizar algunas funciones para que el centro del ICA sea la sanidad animal y vegetal, es decir, defensa a los productores nacionales frente a enfermedades que puedan ingresar, incremento y mejoramiento al estatus sanitario para poder exportar. Por ejemplo, el departamento es un gran productor de cholupa, es una fruta exótica muy apetecida y muy resistente a las enfermedades, muy agradable al paladar y no se puede aprovechar porque Colombia tiene presencia de algunas plagas que son cuarentenales como llaman en otros países. Tenemos que trabajar mucho en ese sentido, pero la respuesta es sí, queremos transgredir unas funciones mediante la tercerización a otras entidades o al sector privado.

 

Señor Ministro, ¿Qué significa ‘Coseche y venda a la fija’?

Es un programa fundamental dentro de nuestra estrategia de equidad para el campo colombiano. El presidente Duque lo ha dicho muchas veces: nosotros queremos traer equidad a las zonas rurales, tener un campo incluyente, rentable y eso significa que nosotros podamos vigilar los intermediarios. Hoy en día hay muchos en las cadenas agrícolas porque no tienen cómo llevar sus productos a los mercados, porque no conocen más allá de la plaza de mercado que queda cerca de su producción o no tienen contacto con las grandes superficies. En ese sentido lo que queremos con ese programa es salir de eso. Hoy en día los productores se conectan con los compradores mediante una relación que no es muy formal y lo que queremos es formalizar esas relaciones de compra venta y sirva de garantía para el crédito en la tasa más baja en el mercado colombiano entre el 6% y 7%. El Ministerio lo que hace es conectar a los productores y compradores, como lo hicimos en Neiva con el grupo Éxito y la idea es hacer más de 15 ruedas de negocios durante el 2019 pero obviamente empezar a contactar a las empresas para que los productores queden con la línea de crédito, asistencia técnica y asesoría. Esperamos que con los incentivos que se están dando, podamos colocar créditos por 750 mil millones de pesos por año para llegar casi a 3 billones en cuatro años y eso es muy importante. Cada vez que íbamos a los talleres de Construyendo País, los productores dejaban en evidencia que no tenían cómo comercializar, estaban aburridos de los intermediarios y esta es la mejor forma de generarle negocio al productor del campo que se vuelva emprendedor y que requiera de menos asistencia del Estado desde el punto de vista del subsidio para suplementar un precio.

 

Finalmente, ¿Qué tanto va a impactar el fenómeno de El Niño al agro colombiano?

Estamos preparados, hemos hecho ya unas campañas de prevención, promoción de buenas prácticas agrícolas cuando las temperaturas son muy bajas en las mañanas, hay medidas específicas sugeridas por el ICA o pueden entrar a la página web del Ministerio de Agricultura o del ICA y mirar las medidas que se deben abordar, pero también vamos a estar con la producción y entrega de silo para los ganaderos, un suplemento alimenticio a base de maíz o panela y vamos a disponer de 80 mil millones de pesos para subsidiar la prima de seguro contra el riesgo climático para que los agricultores protejan sus cosechas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios