José Yorlet Albán Cortés, permaneció seis años en la cárcel por su presunta responsabilidad en la muerte de Arcelia Zuleta Fierro.

Un giro inesperado de 180 grados podría dar la investigación por el asesinato de Arcelia Zuleta Fierro, quien tenía nueve meses de embarazo y estaba a tres días de dar a luz, en el municipio de Palermo. José Yorlet Albán Cortés, capturado y acusado del crimen fue absuelto en juicio oral, mientras que su esposo será investigado por el homicidio.

El ‘repentino’ daño en el motocarro en el que viajaba la mujer en compañía de dos mujeres más y conducido por su esposo Orlando García Dussán, al momento del crimen; su supuesta tranquilidad en el durante el ataque y el testimonio de las acompañante de la víctima, llevaron al Juez Tercero Penal del Circuito de Neiva con Funciones de Conocimiento a ordenar la investigación contra el hombre.

 

El homicidio de Zuleta Fierro ocurrió hacia las 3:40 de la madrugada del 9 de octubre de  2009, cuando viajaba en el motocarro de su esposo Orlando García, quien lo manejaba para el momento; María Eloisa Piedrahita Urrea, su cuñada y Dora Lilia Posada Losada.

El vehículo presentó una falla mecánica que obligó a detener la marcha en el cruce de la vía a la vereda Guamito, distante a 15 minutos del casco urbano de la población. Situación que fue aprovechada por supuestamente  por Albán Cortés, quien se encontraba escondido en una zona boscosa, para interceptar a los ocupantes del vehículo.

“Fueron interceptados por un sujeto, de piel trigueña, de 40 años, que vestía sudadera azul, apariencia de habitante de la calle, portando una escopeta, que antes los agredió con palabras soeces, exigiendo que entregaran los bolsos”, señaló una de las testigos en el juicio oral.

Agregó que el sujeto se encontraba nervioso porque le temblaba la voz y las manos, miró a Arcelia Zuleta, “le dijo que si ella era la sapa, que él era miembro del grupo ilegal Joselo Losada de las Farc, de inmediato le disparó en la cabeza y les dijo que abandonaran el lugar, que no fueran a decir lo ocurrido porque él sabía dónde vivían”.

 

“Simuló que el motocarro estaba varado”

Para el togado, la presunta participación de García Dussán en el asesinato de su esposa Arcelia Zuleta y su bebé, comenzó a vislumbrarse en las declaraciones de Dora Lilia Posada Losada y María Eloisa Piedrahita Urrea su cuñada.  “Las dos testigos presenciales, inexplicablemente encontraron muchas coincidencias respecto del compromiso de Orlando, esposo de la víctima en estos hechos, y que inexplicablemente la Fiscalía no atendió esa variable de investigación respecto del esposo”, dijo el juez.

El motocarro salió sin ningún daño desde el municipio de Palermo y a pocos metros del recorrido se varó inexplicablemente. “Simuló que el motocarro estaba varado, el llegó bien a recogerlas, inexplicablemente en el sitio de los hechos se estacionó”, recordó el juez al señalar el testimonio de Dora Lilia y María Eloisa.

Las dos testigos señalaron en el juicio contra Albán Cortés que García Dussán no hizo nada durante la agresión a su esposa. “Señalan las mujeres que prácticamente no hizo nada por auxiliar a su compañera…”, indicó el togado.

Según Dora Lilia y María Eloisa, el esposo de Arcelia, una vez ella fue herida en la cabeza por el balazo perpetrado por el delincuente, continúo el recorrido hacia la inspección de Betanía como si no hubiera ocurrido nada. “Después de perpetrado el hecho en vez de regresar a Palermo continúo el camino hacia la parte rural…”, recordó el operados judicial al referirse al testimonio de las mujeres.

Agregó que García Dussán, tomó la decisión de regresar a la Capital Marmolera del Huila al verificar que su cónyuge había muerto, “inexplicablemente el vehículo sirvió y llegó velozmente al hospital”.

A las declaraciones de las dos mujeres, que estarían comprometiendo a García Dussán en el crimen, se suma una misteriosa llamada al su número celular minutos después del homicidio y que fue recibida por su hijo. “Después de los hechos se ha conocido situaciones como la de su hijo, quien ha tenido una llamada a esa hora que supuestamente lo confundieron con Orlando, y el sujeto interlocutor le decía ya se vino, eso quiere decir ya había un plan señalado para acabar con la vida de la señora Arcelia”, reiteró el juez de conocimiento.

El togado sostuvo que hay claridad es sobre la presunta participación del esposo de la víctima en estos hechos, por lo tanto requirió a la Fiscalía para que continúe la investigación frente a Orlando con estos elementos materiales de prueba y se logre establecer una responsabilidad. “Aquí son muy claras las testigos y es que de acuerdo a las circunstancias en que ocurrieron los hechos, es que muy probablemente está comprometido en cónyuge de la señora…”.

 

José Yorlet Albán Cortés (izquierda), acusado de la muerte de Arcelia Zuleta Fierro, por duda en las pruebas testimoniales fue absuelto del crimen.

Dudas en las pruebas

Dudas y contradicciones en los testimonios de reconocimiento de Albán Castro, como la persona que disparó contra Arcelia, llevaron al togado a señalar que el hombre será absuelto de los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.

María Eloisa, el mismo día del crimen al rendir una entrevista  en ese momento no señaló a ninguna persona como autora de los hechos, solo dice que está en capacidad de hacer un retrato hablado. “Describe a esta persona de sudadera azul, cabello negro crespo, sin bigote portaba un arma escopeta”, recuerda el togado.

La mujer en una entrevista el 16 de diciembre de 2009, hace una descripción del sujeto, que es mechudo, como loco, como si se hubiera levantado de dormir en la maleza, “y el día que lo ve en la moto el cabello lo tenía más corto.

Sin embargo en esa audiencia de acuerdo a su versión da unas características muy diferentes   e misteriosamente recordó que es el hijo de una señora en Palermo que le decían ‘La Mona’, quien vivía por el lado del Cuerpo de Bomberos. “Inexplicablemente quien la interroga le dice el nombre de ‘Cholo’, sin ella hacer ningún nombre del presunto autor de los hechos”, manifestó el operador judicial.

Agregó que es una persona ampliamente conocida en Palermo, es mototaxista, “el nueve de octubre no lo señala y en el retrato hablado lo describe de una manera muy diferente”, recordó el togado.

Dora Lilia, manifestó que no lo identificó a pesar que ‘Cholo’ es muy conocido en Palermo y que después en un establecimiento comercial administrado por su hermano llegó José Yorleth y por la mira que hizo se le pareció a la mirada del sujeto que atento contra Aracelia. “Situación que corrobora en la declaración que rindió el 14 de marzo de 2013, yo le vi un parecido con la persona que mató a Arcelia”, manifestó el juez.

Precisó el togado que los testimonios de las dos mujeres, sobre la presunta responsabilidad de  José Yorlet Albán Cortés tienen “muy poquito valor probatorio, para condenar se requiere un cocimiento más allá de toda duda sobre la responsabilidad del acusado. Es muy difícil adelantar un juicio de responsabilidad con esas dos declaraciones que obviamente el juzgado las entienden por la hora en que ocurrieron los hechos, en un lugar apartado, solitario, el estado de nerviosismo”.

Sostuvo que los testimonios de la Fiscalía no tienen mayor fuerza probatoria aunque si son claros en cuando al desarrollo de los hechos y la participación del esposo de la víctima. “La prueba que allegó no es suficiente, no es clara, es confusa de cómo sucedieron los hechos por lo tanto ofrece mucha duda y es una garantía procesal que cuando hay duda no se puede endilgar un juicio de responsabilidad”.

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