El marchista laboyano que se ganó el reconocimiento del mundo fruto de su preparación diaria y el esfuerzo en cada competencia que participa, es hoy el ejemplo a seguir de muchos deportistas que algún día sueñan ser como él.

Fiel a su filosofía y madrugando a preparar cada competencia, el marchista inició su año deportivo de la mejor manera, apoyado siempre en el amor de su familia en cada objetivo trazado. Arévalo viajó a Eslovaquia para competir en el Gran Premio de Dudince donde junto a la también colombiana Sandra Lorena Cárdenas se coronaron campeones de los 20 kilómetros marcha.

Luego, llegó al Viejo Continente para disputar el Challenge Internacional de Marcha que se realizó en La Coruña (España) donde se coronó como el mejor de la competencia, su desempeño fue notable y en cada trayecto fue inteligente y se mantuvo siempre en el grupo de los favoritos hasta agilizar el ritmo en los últimos metros, lo que le permitió sacar ventaja y quedarse con el rótulo de ganador, obteniendo un tiempo de 1 hora 19 minutos y 14 segundos siendo la segunda mejor marca en la historia en la marcha masculina de los 20 kilómetros.

La medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla tras obtener un tiempo de 1 hora 26 minutos y 59 segundos, lo ubicó junto a su paisano Manuel Esteban Soto en el podio de esta carrera, superándolo por 17 segundos y logrando dos preseas más para Colombia en estas justas deportivas.

Luego de Barranquilla lo esperó un largo viaje al Continente Asiático para disputar el Around Taihu International en China, competencia que a la postre ganó en la tabla general y le permitieron escalar al segundo lugar del Challenger de marcha a nivel mundial.

Arévalo, que por estos días se encuentra disfrutando  de un merecido descanso junto a su familia calificó el 2018 como “un año muy positivo, muy bueno por las competencias que se hicieron, por las marcas que hice en España y creo que terminamos muy bien el año para afrontar lo que será este 2019. Tuve un año increíble y espero que el que empieza sea mejor”.

El marchista, aprovecha estos días, sin dejar de entrenar, para  “poder compartir con la familia, poder estar con ellos y vivir momentos diferentes en nuestro caso (deportista élite), es algo que no se puede vivir en todo el año por las competencias por eso disfruto al máximo este tiempo con ellos”, manifestó.

Además comentó que este año lo iniciará con competencias muy importantes.  “Comenzará con una competencia en Australia, luego en Portugal y quizás una competencia en España o en Lima, luego los Juegos Panamericanos y el Mundial de atletismo en Doha (Catar)”, eventos que servirán como preparación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, clasificar a estas justas es el máximo desafío del atleta.

Eider, espera que este año también esté cargado que mucho éxito, donde pueda brillar en cada competencia y estar presente en cada podio, para seguir llenando de orgullo al departamento.

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