FUAD GONZALO CHACÓN

Fuad Gonzalo Chacón

Sabía que ese era su fin. Lo supo en el momento mismo en que entró y la docena de cejas fruncidas que lo miraban tras los cañones de las armas empuñadas contra él se lo corroboraba. Ser el antiguo vicepresidente de los Estados Unidos no le salvaría de esta, pues en aquella garita sin ley nadie lo conocía. Cerró los ojos con las manos arriba y tragó saliva esperando su encuentro con el creador, pero un amistoso toque en el hombro lo sacó de su resignación. “Hola, Joe” le susurró el alto hombre moreno del traje impecable. Extasiada quedó aquella pandilla de motociclistas porque jamás su creatividad le había preparado suficientemente para que aquella tarde Barack Obama, escopeta en mano, se escabullera en su refugio rescatando de la muerte al entrometido Joe Biden.

Este es uno de los tantos pasajes de acción ficticia que desde hace algunos meses puede leerse en Hope Never Dies (La Esperanza Nunca Muere), la última novela del reconocido autor del New York Times, Andrew Shaffer. Un thriller policiaco sobre un asesinato en las vías del tren que no tendría nada de especial de no ser porque sus protagonistas son Obama y Biden, la pareja presidencial más querida de los últimos tiempos y quienes tras su jubilación de la Casa Blanca han decidido jugar a los detectives. Este ingenioso planteamiento, una épica portada y varias ácidas burlas contra la administración Trump han hecho del texto un best-seller automático. Pero más allá de tratar de convertir a expresidentes en Sherlock Holmes, el libro es el primer paso dentro de un engranaje mucho más complejo.

El boom mediático de este lanzamiento ha vuelto a poner sobre la mesa el nombre de Joe Biden, quien ha intentado mantener un perfil bajo desde el final de su mandato, pero quien con el pasar del tiempo toma más fuerza como el candidato ideal para vencer a Trump en 2020. En contra están sus 76 años de edad, una limitación que Shaffer tiene muy presente en su libro y por ello nos presenta un vicepresidente atrapado entre la dualidad de esclarecer la muerte de su amigo siendo fiel a sus principios, pero estando siempre consciente de que su cuerpo está cansado. Ello, claramente, no será obstáculo para que Biden consiga hacer justicia, pues la voluntad es infinitamente más fuerte que la carne.

Así pues, por medio de la literatura empieza a calentarse la campaña presidencial norteamericana con un viejo y conocido recurso: La construcción de un héroe. Shaffer nos presenta el retrato de un Biden empático con los demás y preocupado por su comunidad, patriótico hasta las pestañas, pero también humano y noble. En resumen, un buen tipo al que le confiarías tus hijos, algo que es esencial para los gringos ¿Podrán los escritores hacer elegir un presidente? En un país como Estados Unidos, cuya cotidianidad parece un reality show, cualquier cosa puede pasar. Shaffer lo sabe y por eso Hope Never Dies es solo la primera entrega de una saga que lo intentará.

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