Gabriel Calderón Molina

Terminó el año 2018 sin que nadie supiera, ni el gobierno ni los usuarios de la vía, cómo se va resolver definitivamente el problema del paso de Pericongo. La Concesionaria Aliadas, responsable de la conservación de la carretera, se propone solamente recomponer la doble vía   en el sitio donde se produjo el derrumbe que ha venido afectando la viabilidad vehicular. Pero para resolver de fondo el problema, el que afecta gravemente la seguridad de los viajeros por la inestabilidad geológica de las partes altas de ese lugar, como lo demuestran las fotografías aéreas, no existe una propuesta, técnica y económicamente viable que solucione de una vez por todas los riesgos que implica para el viajero recorrer ese peligroso sitio.

Así las cosas, el Huila y el sur del país, inicia el año 2019 con este reto de grandes proporciones al que muchos en el gobierno centralista y en la clase política, poca importancia le conceden. No miden ni los riesgos humanos, ni las consecuencias que puede traer para la productividad regional la ocurrencia de un desastre de grandes proporciones que podría sobrevenir. Olvidan que esta vía es un eje de los intercambios comerciales, industriales, agropecuarios y turísticos del Huila, el Caquetá, Putumayo y el departamento del Cauca.

Según informaciones de prensa, por gestión del gobernador del Huila, Carlos Julio Gonzáles Villa, el 20 de este mes se va llevar a cabo la primera reunión del año de gobernadores de los   departamentos en San Agustín, con la presencia del presidente de la República, Iván Duque. Dios quiera que este acontecimiento no sea un encuentro inane para el Huila, como a menudo sucede, sino que partir de allí se resuelvan los problemas neurálgicos que afectan al sur del país. Es el caso de las debilidades de la infraestructura vial que entorpecen el desarrollo de esta parte del país, como: 1) el riesgoso paso de Pericongo; 2) la inconclusa pavimentación de la vía Isnos- Popayán; 3) el incumplimiento de los contratos de la pavimentación del circuito turístico; y 4) el pésimo estado de la vía Neiva- Mocoa, cuyo deterioro   muestra claramente la falta de compromiso del gobierno  con el sur del país.

Los gobiernos de los departamentos directamente afectados, Huila, Putumayo, Cauca y Caquetá, unidos, tienen en ese encuentro la posibilidad de hacer oír sus reclamos.

 

 

 

 

 

 

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