La inflación en 2018 alcanzó el 3,18 por ciento, según informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Sin duda, que el crecimiento del nivel general de precios vuelve a ubicarse dentro del rango meta del Banco de la Republica (entre 2 y 4) es una excelente noticia para la economía y el bolsillo de los colombianos.

Un dato que está incluso por debajo de lo esperado por los analistas del mercado y que le brinda un buen margen al Banco de la República para que mantenga bajas sus tasas de interés y contribuya así a un mayor repunte de la economía. Hay que recordar que la inflación en 2017 alcanzó el 4,09 por ciento.

Sin embargo, hay rubros como Educación (6,38 por ciento), Salud (4,33 por ciento), Vivienda (4,13 por ciento) y Transporte (3,73 por ciento) que crecieron por encima del promedio y fueron los que más aumentaron durante el 2018. El resto de los grupos de gastos se ubicaron por debajo del promedio: Alimentos (2,43 por ciento), Otros gastos (2,29 por ciento), Vestuario (0,33 por ciento), Comunicaciones (0,28 por ciento) y Diversión (-1,16 por ciento).

Según el DANE, los mayores aportes a la variación anual se registraron en los grupos de Vivienda y Alimentos, los cuales en conjunto explican cerca de dos terceras partes de la inflación del año anterior.

Sin embargo, llama la atención el fuerte incremento que se dio el año anterior en los bienes y servicios regulados como servicios públicos, transporte urbano-intermunicipal y gasolina, con un 6,37 por ciento. A pesar de la devaluación de la tasa de cambio, los bienes transables tuvieron un excelente comportamiento y aumentaron solo un 1,09 por ciento. El IPC de no transables alcanzó el 3,79 por ciento y la inflación sin alimentos estuvo en 3,48 por ciento.

Y es que según el mismo DANE los gastos que más aumentaron en 2018 fueron arrendamiento imputado (3,49 por ciento), energía eléctrica (8,82 por ciento), almuerzo (3,64 por ciento), arrendamiento efectivo (3,32 por ciento), pensiones (8,46 por ciento), combustible para vehículos (7,28 por ciento), acueducto, alcantarillado y aseo (6,56 por ciento), bus (5,09 por ciento), matrículas de educación superior y no formal (5,60 por ciento) y otras frutas frescas (12,92 por ciento).

Mientras que las mayores contribuciones negativas se presentaron en otras hortalizas y legumbres secas (-22,12 por ciento), papa (-11,03 por ciento), panela (-16,88 por ciento), servicios relacionados con diversión (-5,48 por ciento) y azúcar (-7,08 por ciento).

Con esto, la mayor variación en precios la tuvieron los ingresos medios con 3,26 por ciento y los estratos altos con 3,23 por ciento. La variación del IPC de ingresos bajos fue 3,02 por ciento. Mientras que por ciudades, Medellín, Barranquilla, Sincelejo y Cartagena fueron las ciudades más costosas en 2018, y Valledupar, Villavicencio, Florencia y Quibdo donde menos subieron los precios el año anterior.

En el mes de diciembre de 2018, el IPC registró una variación de 0,30 por ciento en comparación con el mes anterior de 2018. Cuatro grupos se ubicaron por encima del promedio nacional: Diversión (0,69 por ciento), Alimentos (0,40 por ciento), Transporte (0,38 por ciento) y Vivienda (0,30 por ciento). Por debajo se ubicaron: Otros gastos (0,14 por ciento), Salud (0,09 por ciento), Vestuario (0,08 por ciento), Educación (0,02 por ciento) y Comunicaciones (-0,03 por ciento)

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