Flora Perdomo Andrade
floraperdomo1@hotmail.com

Inicia un nuevo año, cargado de expectativas, deseos de mejorar y alcanzar las metas que nos hemos propuesto. Sin lugar a dudas será un periodo determinante en muchos aspectos, ello implica cambios, transformaciones y decisiones que marcarán nuestras vidas e inevitablemente el que se deban asumir nuevos retos. Desde cada una de nuestras actividades el 2019 debe servirnos para abrirnos a nuevas posibilidades, esto con la idea de crecer, hacernos más actuantes en la sociedad, de poder mirar otros horizontes y así buscar reinventarnos en la proyección permanente hacia el éxito y consolidar un país en el cual haya oportunidades para todos. Contrario a muchos, considero que estamos en una etapa en la que el optimismo no se puede perder y en donde soñar debe ser el alimento que nos permita tener esperanza de que las cosas mejorarán. Todos los seres humanos en uno u otro momento hemos tenido que afrontar dificultades y es precisamente esas situaciones las que nos han servido para forjar el carácter y para asumir con la fuerza de la superación los compromisos que la vida nos coloca cotidianamente.
Cambiar es una necesidad y para lograrlo requerimos del optimismo, del buen humor y de la disposición que se manifiesta en las actitudes para enfrentar el día a día y ello es lo que nos permitirá crecer como sociedad, dando lugar a la coherencia para que Colombia sea un país posible para todos los que vivimos y nos desarrollamos en esta gran nación.
Quiero invitar a todos los amigos, a quienes tienen la oportunidad de leer esta columna para que en un acto de esfuerzo personal alejemos lo negativo que nos pueda afectar. He tomado este nuevo año como una oportunidad para llevar a cabo una “reingeniería”, que nos haga crecer como personas y nos permita sacar adelante todos y cada uno de los proyectos que nos hemos trazado. Entiendo que eso se logra erradicando las actitudes negativas y abriendo camino a la imaginación para que podamos visualizar la concreción de todas y cada una de nuestras metas tanto personales, familiares y profesionales.
Debemos desde ya construir una mejor sociedad, donde todos cumplamos nuestros deberes y respetemos los derechos de los demás. Es necesario hacer una apuesta por las acciones positivas en favor de la niñez, trabajando en la erradicación del hambre, luchando incansablemente por la protección de sus derechos, combatiendo todo tipo de violencia, formando en principios y valores y retomando el papel de la familia como el eje central de la sociedad.
Este es el momento preciso para ejercer la defensa de los recursos naturales y del medio ambiente; tenemos que cuidar el agua, los bosques, proteger las especies en peligro de extinción y generar una cultura basada en el amor a la tierra; para ello será fundamental el trabajo conjunto de la sociedad civil y la dirigencia, sin mezquindades con la plena conciencia del bien para el país. No podemos descansar… este es un mundo cambiante, de evolución permanente en todas las áreas y actividades que ameritan nuestro compromiso total y decidido.
Que este 2019 sea un año muy superior en todo los aspectos al anterior, la mejor energía para todas y todos, siempre deseando cosas positivas y agradeciendo a Dios por la vida, la salud y las oportunidades que a diario nos ofrece. En lo personal me propongo ser proactiva, le tengo fe al año que empezamos y soy absolutamente optimista de que ¡mejores cosas están por venir!.

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