Supersalud autorizó cierre definitivo de la clínica Esimed de Neiva

La Superintendencia de Salud avaló el cierre total y definitivo de la IPS. El conglomerado Medilaser lo compró en una subasta pública y aspira reactivarlo. Trabajadores seguirán a la deriva.

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La clínica Esimed de Neiva fue desocupada por los nuevos propietarios.

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

La clínica Esimed de Neiva no logró salir del quirófano en la que permanecía desde agosto pasado  cuando se dispuso su urgente remisión. El centro asistencial, con 14 años de operación, cerrará sus puertas definitivamente.

La Superintendencia de Salud autorizó el cierre definitivo y avaló la venta a otro operador. La decisión ya fue tomada pero se mantiene en reserva.

“Lo concreto: tenemos una solicitud de cierre definitivo de la clínica Esimed de Neiva, con la debida autorización de la Superintendencia de Salud”, confirmó la secretaria de Salud, Gloria Esperanza Araujo.

“La solicitud fue elevada por Esimed y ya fue autorizado por la Superintendencia de Salud”, enfatizó la titular de la entidad seccional, encargada de la vigilancia y control. La misma entidad había ordenado dos cierres temporales por las dificultades operativas que venía registrando.

La entidad, en graves aprietos financieros y operativos, no logró superar en el plazo previsto las deficiencias físicas y técnicas para la adecuada atención de los servicios.

“En este momento están simplemente organizando todas las historias clínicas, físicas y sistematizadas que se encuentran en la sede. Una vez se resuelva este tema se procederá al cierre definitivo”, resaltó.

En estas condiciones, la clínica de Neiva saldrá del Registro Especializado de Prestadores de Servicios de Salud (Reps) mientras se define su reapertura en manos de un nuevo operador.

Según el equipo de habilitación, la clínica no garantizaba la disponibilidad de las especialidades básicas de mediana complejidad, no tenía habilitados los servicios de cirugía en la modalidad hospitalaria y no garantizaba la disponibilidad de anestesiólogos, radiología e imágenes diagnósticas.

Tampoco cumplía con los estándares de dotación e infraestructura que se exigen para la habilitación.

El centro asistencial, en principio,  no cumplía con los estándares mínimos de calidad para mantener la habilitación de sus servicios y registraba serias deficiencias que afectaban la adecuada y oportuna atención a los pacientes.

El cierre temporal fue ordenado el 18 de agosto de 2018 por un término de 60 días. A pesar de haber presentado un plan de contingencia para el traslado de los pacientes, la entidad no tomó ninguna medida para subsanar las deficiencias.

Al vencer el plazo, la Secretaría de Salud, por recomendación del equipo de habilitación, se prorrogó la medida sanitaria de seguridad por otros 60 días que también transcurrieron sin  ninguna solución.

Medilaser iniciará la rehabilitación para incorporarla a la red de prestadores de servicios.

Cambio de dueño

El cierre definitivo fue autorizado además por otras razones financieras que impedían la prestación de los servicios de calidad. Este hecho se concretó por otras razones.

La clínica fue vendida en una subasta pública y cambiará de dueños.

“Lo que sabemos es que Esimed ya no es el dueño de la clínica. Extraoficialmente cambió de dueños pero desconocemos esa información”, precisó la secretaria de Salud.

La clínica según un banco de inversión estaba avaluada en 25.000 millones de pesos. La negociación se concretó el año pasado, independientemente de las negociaciones que se vienen realizando para la venta de Medimás.

En este caso, la clínica Esimed fue adquirida por Medilaser y será incorporada a su red de prestadores de servicios. Los inversionistas adquirieron el inmueble y será repotenciado y refaccionado para ponerlo de nuevo en funcionamiento.

Los equipos médicos, muebles y laboratorios fueron evacuados del lugar.

El desmonte

Desde hace algunos días, la entidad comenzó a retirar los equipos, las camillas, el mobiliario y todos los enseres. Los laboratorios e instrumental ya habían sido retirados.  Después de la primera prórroga el servicio de vigilancia fue reemplazado sorpresivamente.

“Lo que sabemos extraoficialmente es que la clínica está siendo desocupada completamente. Los equipos fueron retirados y empezaron ya a intervenir la infraestructura comenzando por el último piso”, precisó la funcionaria.

LA NACIÓN estuvo en el sitio. Los elementos fueron evacuados en tracto-camiones, ubicados en la sede. El personal encargado confirmó que la orden era evacuar la sede asistencial.

Las dificultades

Según el reporte del equipo de habilitación, la institución no garantizaba la disponibilidad de las especialidades básicas de mediana complejidad. Tampoco tenía habilitados los servicios de cirugía en la modalidad hospitalaria y no garantizaba la disponibilidad de anestesiólogos, radiología e imágenes diagnósticas.

Tampoco cumplía con los estándares de dotación e infraestructura que se exigen para la habilitación.

La clínica tenía 44 camas en los pisos tercero y cuarto y solo disponía de un médico general por turno y por piso, alternado con los servicios en la sala de partos ante la  poca disponibilidad  en materia de hospitalización obstétrica de mediana y alta complejidad.

El sistema eléctrico de todos los servicios ofertados registraba deficientes condiciones de presentación y mantenimiento. En los servicios de urgencia, la iluminación en cada uno de los cubículos es insuficiente, Las áreas de circulación en quirófanos y áreas de recuperación presentaban las mismas condiciones de inestabilidad en la iluminación lo que configura un riesgo para la atención de los pacientes.

Lo mismo ocurría con los equipos de aire acondicionado operaban ineficientemente, su situación es crítica, no cumplen con las características de asepsia, ventilación, extracción y calidad del aire los sistemas de filtración están en mal estado, entre otros.

Según el diagnóstico,  la clínica carecía de cuartos de aislamiento para servicios de hospitalización y los equipos médicos no estaban calibrados, entre otras fallas.

Cierre anunciado

La clínica fue cerrada parcialmente en septiembre de 2016 por una situación similar. La medida de seguridad incluyó el sellamiento de los servicios de hospitalización para adultos, hospitalización pediátrica, radiología e imagenología, los cuales siguen registrando deficiencias.

Los pisos tercero a sexto registraban serios problemas de humedad en paredes, deterioro en pinturas, tomas eléctricas y muebles deteriorados. Estos temas fueron superados con pinturas. El aire acondicionado central fue suspendido y se reemplazaron con unidades de aire en cada habitación.

Aunque hubo una intervención, las fallas continuaron hasta agosto pasado cuando se dispuso el cierre temporal. Al no subsanar las deficiencias se concretó el cierre definitivo.

Incertidumbre

Las dificultades financieras reportadas por Medimas terminaron agravando la situación laboral de sus trabajadores.

Tras el segundo cierre, el personal médico y paramédico, así como los empleados administrativos no regresaron al centro asistencial. Argumentando las condiciones locativas fueron enviados a sus casas.
“La medida afecta a unos 300 trabajadores que siguen en la incertidumbre, sin estabilidad laboral, sin recibir los salarios, recargos ni prestaciones. Desde octubre no recibimos los salarios, ni primas”, aseguró Mara Cuéllar, vocera de los empleados.

“Lo más grave, ni siquiera con tutelas ha sido posible que se cancelen los salarios. Algunos juzgados ordenaron que se cancelara los aportes a seguridad social, pero no los demás emolumentos”, precisó la líder sindical.

La situación se ha mantenido en estas condiciones, al parecer, esperando una decisión del Ministerio del Trabajo, para terminar los vínculos laborales.

No obstante, Esimed, tendrá que entrar a solucionar las dificultades que se han presentado.

Los 300 trabajadores quedaron por ahora a la deriva.

 Los efectos

Los pacientes que venían siendo atendidos por Esimed pasaron a finales de octubre a una red alterna para garantizar la prestación de los servicios, donde aún permanecen.

Medimás redireccionó a otras IPS la totalidad de los usuarios que recibían servicios en Esimed en todo el país a través de 1.700 contratos firmados con 3.000 sedes en 29 departamentos, entre ellos el Huila p ara prestar los servicios de primer nivel en odontología, medicina general, promoción y mantenimiento de la salud, imagenología y urgencias, incluidos los de segundo y tercer nivel

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