Eduardo Gutiérrez Arias

El Ministro de Agricultura, Andrés Valencia, con el respaldo del presidente Duque, le adjudicó a dedo a FEDEGAN la administración del Fondo Nacional del Ganado durante 10 años, desconociendo el proceso licitatorio que se había iniciado en el gobierno anterior y en el que estaban concursando varias organizaciones de ganaderos del país. Se trata de un monto cercano a un billón de pesos, pues el recaudo anual se aproxima a los $100.000 millones. El gobierno anterior del presidente Santos y sus Ministros de Agricultura Juan Camilo Restrepo y Aurelio Iragorri,  decidieron no renovaron el contrato con Fedegán para continuar administrando este fondo, luego que dos auditorías externas contratadas por el gobierno y la propia Contraloría General de la República, encontraron numerosas irregularidades en el manejo de estos recursos que según la ley fue creado para el fomento y desarrollo de la ganadería colombiana. Pero el nuevo gobierno de Duque, decidió en una burda maniobra politiquera y mostrando la demagogia de sus discursos anticorrupción, adjudicarlos autoritariamente a Fedegán, cuando incluso el propio Consejo de Estado había recomendado el procedimiento de la licitación. Muy seguramente este convenio, que ya fue demandado, se caerá en el órgano jurisdiccional, pero mientras tanto José Feliz Lafaurie, presidente de Fedegán, podrá disfrutar por algún tiempo de una importante masa de dinero que los ganaderos necesitan con urgencia para enfrentar la emergencia creada por el fenómeno del niño, el impulso a los programas sanitarios contra la fiebre aftosa y la brucelosis y el fomento de las exportaciones, especialmente ahora que se cierra el importante mercado venezolano por el torpe manejo diplomático que Duque le está dando a las relaciones con el gobierno de Maduro.

José Félix Lafaurie ha convertido a Fedegán en un apéndice del Centro Democrático y un aliado de la extrema derecha. Mientras otros gremios como los cafeteros y los cacaoteros, apoyaron el proceso de paz con la guerrilla, Fedegán se opuso a la negociación y defendió el camino de la guerra para acabar con el enemigo. La Federación de Cafeteros tiene votaciones universales y el 65% de los productores (cerca de 350.000) votan para elegir sus directivos. En Fedegán, con 450.000 ganaderos en el país, sólo votan unos 600 terratenientes, en proporción a las cuotas de sostenimiento que pagan. No hay democracia. Por eso el gremio está dividido. La Nueva Federación de Ganaderos (FNG) ya tiene 31 organizaciones de productores de 27 departamentos con 64.556 afiliados, mucho más grande y representativa que Fedegán. Ellos son la esperanza del gremio, pero necesitan que el gobierno no interfiera en sus asuntos internos.

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