Albeiro Castro Yépez

Desde las calendas del siglo XIV antes de cristo los chinos adoptaron el calendario lunar organizándolo en cinco ciclos de doce años cada uno, cada ciclo consagrado a un animal, eligiendo entre el nutrido inventario faunístico los siguientes representantes: La rata, el toro, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la oveja, el mono, el gallo, el perro y el cerdo, animales elegidos, que además marcarían la vida de las personas que nacieran bajo ese regente. Atendiendo al orden establecido, la última semana del mes de enero de 2019 se estará despidiendo el año del perro y se le estará dando la bienvenida al año del cerdo. Año que según los conocedores del tema se caracterizará por una aparente abundancia.

El año nuevo chino generará durante el 2019 una temporada de diez días que inician el 25 de enero y concluye el 5 de febrero, periodo en el cual se incrementan la celebraciones con brindis por los logros alcanzados durante el año del perro, pero también por lo que traerá el año del cerdo, por supuesto que la celebración también incluye la ingesta de alimentos presentados en abundantes y deliciosos  bufes como símbolo de prosperidad. Otros aprovechan para viajar al mar o a una fuente de agua y participar de rituales que permiten la limpieza tanto del cuerpo como del espíritu, en Colombia esta modalidad de turismo es incipiente y se oferta de manera encubierta, siendo la más popular, la famosa toma de yagé que de no practicarse con el rigor que la tradición amerita causa serios problemas. En el mundo la India es el destino apetecido por los esoteristas, mientras que en América los países donde mayor desarrollo presenta el turismo esotérico son los Estados Unidos de Norteamérica, México, Perú y Brasil.  El caso más relevante es el de Machu Picchu, lugar que recibe anualmente más de dos millones de turistas que llegan para recrear la ritualistica de alabanza al sol, así como,  conocer con mayor profundidad la magia de la región amazónica y explorar los secretos de las famosas Líneas de Nazca.

El Huila por supuesto tiene calificados escenarios para este segmento, los expertos han identificado puntos energéticos que permiten la recarga de energía positiva, destacando algunas regiones en el Desierto de La Tatacoa, río Magdalena, San Agustín; Saladoblanco, Tierradentro, Otas y Paicol. Para destacar el testimonio de una Maestra Hindú que percibió una renovación total de su energía luego de vivir una aspectación de luna nueva bajo el cielo de La Tatacoa. El 2019 trae consigo cuatro lunas nuevas de las que se pueden beneficiar quienes ritualicen bajo su aspectación. En suma, se identifica otra motivación para descubrir el Huila.

 

Comentarios