Francisco Argüello

Si algo reconozco de Óscar Urueña es su decisión de no aspirar a la Asamblea Departamental. Es lógico que una campaña política después del escándalo que lo sacudió por la supuesta negociación de la elección de Contralor y Personera de Neiva, sería un suicidio político. Además, su Partido, el Verde, no le avalaría su aspiración porque mientras no se defina su suerte judicial, la duda pesa en su contra. Y si lo llegara a avalar, terminaríamos por confirmar que la lucha de los verdes contra la corrupción sería una simple distracción.  Urueña apoyará a Virgilio Huergo, exconcejal de Baraya.

En cambio, quien cree que sus rollos judiciales (también por favorecer supuestamente la elección de la Personera y el Contralor) son un ‘trofeo’, fue el concejal Carlos Sterling. Ya no quiere el Concejo y se lanzará a la Asamblea Departamental. Él- amigo, pero no socio político de Urueña- no tiene voz, ni voto en el cabildo porque el Partido Verde se lo quitó de castigo por el escándalo en que terminó, porque está imputado por la Fiscalía (por lo mismo que Urueña), porque defraudó al partido y porque, como dice el exconcejal Mateo Trujillo, sus actuaciones fueron, quizás peores, a las de los políticos tradicionales.

Si el Partido Verde quiere enderezar el rumbo y  hacer valer su lucha contra la corrupción, tiene que depurar su gente, clasificarla mejor y escoger jóvenes decentes, inteligentes, estudiosos, con visión, alejados de las mañas; gente que realmente renueve la política.  De lo contrario, serán más de lo mismo y en el Huila- como ya ocurre- pocos les creerán.

De Felipe Hernández, el presidente del Concejo, no digo mucho, porque aunque aspirará de nuevo al cabildo, no sé si el Partido Verde lo avale. Y si lo avala, no creo que le alcance. David Cangrejo, su jefe político y quien lo sentó en el ‘trono’, aspira a llevar a un familiar a la corporación.

 

Nota uno: Uno podría escribir de todos los concejales salpicados en el escándalo de la elección de Personera y Contralor. Sin embargo, el piano más grande cae sobre la espalda de los verdes, quienes llegaron al poder prometiendo renovar la política y escapar de la corrupción.

 

Nota dos: El ‘matrimonio’ de la ola verde en el Huila duró poco. El alcalde Rodrigo Lara va por un lado; por el otro, Óscar Urueña; en otro extremo, Carlos Sterling; en uno más, Felipe Hernández. Y en uno más remoto, Mateo Trujillo.

 

Nota tres: Sí hubo tinto entre la exgobernadora del Huila Cielo González y el candidato a la Gobernación Luis Enrique Dussán. Sin embargo, aunque la casa González Villa reconoce que el liberal goza de una buena hoja de vida, la posibilidad de alianza es más que remota…una alianza en favor del expresidente de Banco Agrario sería revivir la fuerza política de un Rodrigo Villalba (su contradictor) con quien se tendrán que enfrentar en tres años al Senado.

 

Nota cuatro: Si el exalcalde Pedro Suárez aspira a la Asamblea, ¿quemaría a Jorge Andrés Gechem?

 

La ñapa: ¡Vitrinazo el del Huila esta semana! Tener 32 gobernadores en San Agustín es de aplaudir. La presidencia de la FND de Carlos Julio González permitirá este pantallazo nacional. Esperamos buenas noticias del presidente Iván Duque.

 

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