Martha Lucía Calvache, directora de Geoamenazas del Servicio Sismológico Colombiano.

Desde cadenas ‘proféticas’ enviadas a través de teléfonos  celulares anunciando un supuesto mega terremoto, hasta  mitos que involucran incluso a los animales y el clima se han convertido en los temas favorito de los colombianos, por estos días.

La serie de sismos registrados desde el sábado en la región de influencia del Nevado del Huila ha despertado cualquier clase de comentarios y opiniones sobre el particular, en su mayoría, sin sentido alguno.

LA NACIÓN dialogó con Martha Lucía Calvache, directora de Geoamenazas del Servicio Sismológico Colombiano quien explica al detalle qué es lo que está pasando realmente con los temblores que en los últimos días han generado pánico entre la población.

Calvache echa por piso algunos de los mitos más comunes y asegura que lo que está ocurriendo obedece a que regiones como el Huila se ubican en zonas de influencia de cordilleras  jóvenes que necesitan acomodarse.

¿Qué es lo que realmente está pasando con los sismos que se registran desde el sábado?

Los sismos ocurren en unos sitios donde se acumula energía y cuando ya hay mucha y la roca no soporta más, pues se rompe. Es como cuando intentamos doblar un lápiz, hacemos tanta fuerza hasta que se parte. Lo que se parte y se rompe es lo que sentimos como un sismo. Hay zonas de Colombia donde la corteza, específicamente cerca al Nevado del Huila, que ocurre eso. Hace muchos años ocurrió un sismo de magnitud 6.2 al sur del Nevado del Huila, y ahora pues tampoco es extraño. Por ejemplo el año pasado hubo unos sismos y el más grande fue de 4.5. En 2014 el mayor fue de 5.2. Es decir que esta zona que está cerca del Nevado acumula energía  y a veces se rompe, y eso es lo que estamos sintiendo desde el sábado.

¿Y a qué obedece esa acumulación de energía?

La Cordillera de Los Andes es muy joven, está creciendo y para que crezca se necesita que haya sismos y que esas montañas suban y los volcanes son los que también hacen crecer las cordilleras. Luego una forma natural de que nuestro territorio pueda vivir lo que normalmente hace una cordillera, pues es que tiemble  y haya erupciones volcánicas.

¿Eso significa que va a seguir temblando?

En Colombia seguramente seguirá temblando, no necesariamente en el mismo punto pero en otro momento puede ser en la  Mesa de los Santos, en los límites entre Chocó y Antioquia, o puede ser en el borde oriental de la cordillera oriental. Puede temblar en el Eje Cafetero como a 90 kilómetros de profundidad, también incluye le norte del Valle, en el sur de Colombia, hacia la Guajira, en la Sierra Nevada de Santa Marta, al frente de las costas del Pacífico. Han ocurrido sismos en San Andrés y Providencia.

Pero particularmente la zona del departamento del Huila es muy sísmica…    

El Huila tiene características geológicas muy jóvenes y que son fallas que producen sismos. El Huila es uno de los departamentos que está en una amenaza sísmica donde pueden ocurrir sismos, y eso ha pasado antes.

¿Estos sismos tienen qué ver con el Nevado del Huila o no?

Sí tienen que ver. O sea, geográficamente está muy cerca y estamos poniendo atención en qué manifestaciones pueden existir en el volcán que nos indique que está cambiando y que una actividad netamente volcánica es más probable. Pero hasta este momento está tranquilo y por ahora no pasa nada más.

Entonces, no podemos decir que el volcán va a explotar y por eso está temblando…

Hasta el momento no. El nivel de actividad sigue el mismo que ha tenido en los últimos años, el nivel es amarillo o tres. No hay cambio hasta el momento.

¿Y eso qué quiere decir?

Eso significa que hay pequeños cambios en la línea base del volcán. Por ejemplo esta sismicidad son los cambios que hay. Sino, estaríamos totalmente tranquilos es decir nivel verde o cuatro.

¿Tiene algo que ver con que precisamente cuando iniciaron los sismos, comenzó a llover, al menos en esta zona?

Pero estos días ha llovido en todas partes. No tiene que ver que llueva. Algunos dicen que si hace calor va a temblar, pero si llueve también. Pero veamos cuántas veces hace calor y no tiembla o cuántas llueve y tampoco hay sismo. Son mitos. Si yo  esta noche siento un temblor y me acuerdo que el gato estuvo inquieto en la tarde, puedo relacionar eso con el temblor. Se me van quedando ciertas correlaciones que para muchos son las correctas. Pero podríamos analizar cuántas veces el gato estuvo inquieto y no tiembla.

En estos casos, ¿qué puede ser mito y qué realidad?

La gente tiene muchas percepciones y uno puede tener otro tipo de análisis de la situación. Yo creo que uno trata de expresar puntos diferentes de vista pero a veces es difícil que una persona cambie su forma de pensar cuando cree que tiene la razón. Una de las principales sería que crea que mañana a las 6:00 p.m. en tal sitio va a ocurrir un sismo de tal magnitud y no es posible predecirlo por tanto uno  no debería creer esos mensajes que dicen hora y lugar que solo atemorizan y confunden.

¿Qué tan reales son las afirmaciones según las cuales es mejor que tiemble seguido y no una sola vez y fuerte?

Si en un sitio se está acomodando una energía, pues en ese sitio es mejor que se libere temblando, pero no quiere decir que porque eso suceda en otro lugar a una distancia considerable  no pueda temblar. Uno entiende que la gente se preocupa mucho con los sismos porque son fuerzas de la naturaleza muy grandes y crean preocupación. Creo que es lógico que nos intranquilicemos con un fenómeno natural de tanta fuerza y poder.

¿Podría ser probable que suba la intensidad de los sismos en esta zona?

Eso no lo podemos decir. Hay zonas que por las características geológicas, por ejemplo se sabe que al frente de las costas colombianas del Pacífico sismos de gran magnitud pueden ocurrir, y ha pasado. Pero en zonas de las cordilleras pueden ocurrir sismos aunque no podríamos decir que aquí nunca va a pasar un 5.5 o un 6 pero deberíamos entender que vivimos en un país que tiene una amenaza sísmica y que en algunos sitios esa amenaza es importante y que para que las comunidades estén mejor preparadas tendrían que saber qué tipo de sismos puede ocurrir y cómo se comportaría el suelo con ese tipo de movimientos. Que los diseños y las construcciones se hagan con ciertas normas para que cuando ocurran los temblores no colapsen.

¿Cuál es su recomendación y el mensaje para la comunidad en este momento?

Es entendible que nos asustemos  cuando ocurre un sismo pero hay que tratar de conservar la calma y cambiar de actitud enterándonos más de los sismos en épocas tranquilas. No ahora que todo el mundo está asustado. Averiguemos sobre sus características, la posibilidad de que suceda. De manera que cuando tengamos que tomar una decisión y cambiar de casa o de hacer arreglos pues por qué no reforzarla. Hacer lo que realmente nos haga menos vulnerables en ocurrencias de sismos. Seamos más críticos ante algunos mensajes de las redes sociales, si creemos que son alarmistas y no vienen de una fuente autorizada y competente, pues no los reenviemos. No sigamos haciendo parte de esas cadenas que no contribuyen a la tranquilidad y a la información de una comunidad.

EN CONTEXTO

La especialista

Martha Lucía Calvache es Geóloga de la Universidad Nacional de Colombia, con especialización en Geotermia de la Universidad de Auckland, Nueva Zelandia. Tiene una maestría de la Universidad Estatal de Luisiana y un doctorado de la Universidad Estatal de Arizona,  Estados Unidos. Inició su carrera profesional como geóloga de la División del Geotermia en la Central Hidroeléctrica de Caldas S.A (CHEC) y durante la crisis generada por la reactivación del Volcán Nevado del Ruiz en 1985 apoyó el Comité de Estudios Vulcanológicos de la Sociedad Caldense. En 1986 se unió al Servicio Geológico Colombiano.

‘No estamos preparados’

Para Fabio García, ex funcionario de la Oficina de Gestión del Riesgo, el país no está preparado para un desastre, primero porque no se cuenta con los recursos para atender el colapso de una población.

Sin embargo, García va más allá y asegura que como si fuera poco, la comunidad tampoco está culturalmente preparada para una eventualidad de grandes proporciones por tanto no sabe qué hacer.

García critica que casi siempre los simulacros son tomados como algo sin importancia. “Hay gente que participa y está hablando por teléfono. No toman las cosas en serio. Por eso digo que la ciudad de Neiva no está preparada para atender un desastre porque aquí es sálvese quien pueda”, afirma.

En ese sentido, para este experto, la preparación debería comenzar desde las escuelas con los menores, tal como sucede en países tradicionalmente con fenómenos naturales continuos como Japón.

Y además de sismos y terremotos, García cree que ya es hora de que los gobiernos piensen en preparar a las comunidades para eventuales emergencias con hidroeléctricas, pues los daños podrían ser mayores.

En cuanto a las edificaciones García asegura que no reúnen las características exigidas por la norma para casos de sismos. Cosa diferente, añade, debe estar sucediendo con las nuevas construcciones, pues tendrían que estar acogiéndose a las nuevas leyes.

Situación sísmica

  • Desde el día 26 de enero de 2019 se viene registrando un incremento de la actividad sísmica en la zona de influencia del volcán Nevado del Huila, dicha actividad inicio con el registro de un sismo de magnitud local 5.4 ocurrido a las 07:32 hora local, ubicado a 13 kilómetros al nororiente del Pico Central del volcán Nevado del Huila, el cual fue reportado como sentido en Bogotá, Florencia, Caquetá). Popayán, Silvia, Cauca, Soacha, Fusagasugá, Funza, Facatativá, Tenjo, Chía, Girardot, Cundinamarca, La Plata, Neiva, Huila. Mocoa Putumayo, Armenia, Pereira, Santa Rosa de Cabal, Risaralda, Herveo, Espinal, Ibagué, Planadas, Gaitania, Tolima. Cali, Palmira, Pradera, Riofrío, Ulloa, Jamundí, Florida,Valle del Cauca.
  • El 28 de enero de 2019 a las 16:07 hora local se presentó otro evento de magnitud 4.7, ubicado a 18 kilómetros al nororiente del Pico Central del volcán Nevado del Huila, y reportado como sentido en los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío, Tolima, Caquetá, Chocó, Cundinamarca, Santander, Boyacá, Meta, Valle del Cauca, Huila y Cauca. Desde el primer sismo (enero 26) hasta esta fecha se han contabilizado alrededor de 8.520 movimientos, la mayoría de ellos de poca magnitud.
  • La fuente de esta sismicidad se ubica al nororiente del volcán Nevado del Huila, a distancias que oscilan entre 10 y 20 kilómetros y profundidades entre 5 y 15 kilómetros.
  • De esta sismicidad se destaca la ocurrencia de otros 46 eventos con magnitudes locales mayores o iguales a 3, algunos de los cuales han sido reportados como sentidos en la zona de influencia del volcán
  • Los sensores para el monitoreo de la deformación del suelo, campos magnéticos y ondas de infrasonido, no registraron variaciones asociadas con cambios en la actividad volcánica.

 

 

 

 

 

 

 

 

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