El volcán Nevado del Huila en intensa actividad, En su zona se han reportado en dos días 8.520 temblores.

RICARDO AREIZA

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La intensa actividad del volcán Nevado del Huila revivió la urgente necesidad de terminar el Centro de Operaciones de Emergencia, que atenderá en tiempo real una eventual erupción. La obra, declarada estratégica por el Gobierno Nacional, sigue paralizada a pesar de la amenaza sísmica demostrada en los últimos días.

Desde el sábado pasado se viene registrando un incremento de la actividad sísmica en la zona de influencia del volcán Nevado del Huila. La intensa actividad fue confirmada el lunes pasado con otro temblor de magnitud 4.7, ubicado a 18 kilómetros al nororiente del Pico Central del y sentido en el sur y centro del país. Sin embargo estos dos movimientos telúricos no han sido los únicos que se han registrado.

Desde la ocurrencia del primer evento (enero 26) hasta el lunes pasado se han contabilizado 8.520 sismos, la mayoría de ellos de poca magnitud, registrados solo por los instrumentos especializados ubicados en el área de influencia del volcán.

Adicionalmente, el Servicio Geológico Colombiano, reportó  otros 46 eventos sísmicos con magnitudes locales mayores o iguales a 3, sentidos solamente en la zona de influencia del volcán.

La fuente de esta sismicidad se ubica al nororiente del volcán Nevado del Huila, a distancias que oscilan entre 10 y 20 kilómetros y profundidades entre 5 y 15 kilómetros con relación a la cota 4.530 metros sobre el nivel del mar.

Estos sismos, en su mayoría entre sábado y lunes, sucedieron en el área de influencia del volcán Nevado del Huila, sin embargo la alerta en esta zona se mantiene en amarilla o nivel III.

Aunque los sismos están localizados en el área de influencia del Volcán, una zona tectónicamente activa, estos sucesos no se localizan debajo del edificio volcánico

Adicionalmente, las imágenes obtenidas en los sistemas de monitoreo evidencian baja desgasificación del sistema volcánico y por lo tanto no reporta peligro inminente. Los sensores de monitoreo tampoco registraron variaciones asociadas con cambios en la actividad volcánica.

Según el Servicio Geológico Colombiano, el Volcán Nevado del Huila entró hace diez años en periodo de reactivación con un período eruptivo que generó flujos de lodo y graves afectaciones en Cauca y Huila.

Las dos últimas erupciones freáticas (febrero y abril de 2007) marcaron el inicio de un período eruptivo cuya duración no es posible estimar. Lo evidente es que hay inestabilidad y excitación del sistema volcánico. Aunque no se descarta no una eventual erupción fisural en cualquier momento, en la actualidad el gigante volcánico está en “reposo”.

Ante esta intensa actividad el Gobierno Nacional dispuso la creación del Centro de Operaciones de Emergencia, en su zona de influencia para atender en tiempo real cualquier eventualidad que pueda ocurrir. Lo insólito es que el Centro de Operaciones, a pesar de ser una prioridad, sigue paralizado.

El centro de operaciones ubicado en La Plata en total abandono.

El centro de operaciones, declarado prioritario por el Gobierno Nacional (Conpes 3667 de 2010), debió entregarse en agosto de 2016, según el contrato inicial.

Tres años después, la primera fase quedó avanzada pero inconclusa. Aún faltan dos etapas fundamentales para la operación como las redes de voz y datos, (prioritarias en una emergencia) un helipuerto y toda la dotación.

Diana Milena Tovar Palomo, coordinadora del proceso de reducción del riesgo, destacó la importancia estratégica de la obra. “Sin embargo, no ha sido posible el trámite de la adición”, afirmó.

Los tres eventos catastróficos registrados en 1994, 2007 y 2008, asociados a la actividad sísmica y al comportamiento del volcán, motivaron la creación de este centro de operaciones en caso de evento similar en la zona de influencia.

“Aun así, no ha sido posible su terminación y dotación”, señaló.

Los diseños

El centro dispondrá según el diseño de un área administrativa, casino, dormitorios, comedor, sala de crisis, bodega, para poder albergar a los organismos de socorro, recibir la ayuda humanitaria y coordinar las acciones prioritarias en caso de una nueva erupción.

“Esta infraestructura, ubicada en una zona estratégica nos permitirá atender en tiempo real labores de apoyo ante los riesgos potenciales por erupción del Nevado del Huila”, explicó la ingeniera Diana Milena Tovar.

“En caso de un nuevo evento, desde aquí podrá coordinarse todo el apoyo en la zona de riesgo. Sin embargo, estamos esperando que se agilicen los recursos para la terminación de la obra física”, afirmó Tovar Palomo.

La misma Contraloría General ha reclamado a la administración seccional las gestiones las gestiones pertinentes para financiar y ejecutar las obras complementarias tendientes a la ampliación y pavimentación de la vía de acceso. Pero no ha sido posible.

Los acabados y accesos externos quedaron a punto de terminar.

Engorroso trámite

El proyecto fue aprobado en el 2015 (Acuerdo No. 016 de 2015) por el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) por un valor 1.976 millones de pesos.

El contrato de obra No. 1158 de 2015 fue adjudicado a Diego Fernando Jaime Escobar con un plazo de ochos meses. El valor fue estimado en 2.256 millones de pesos, incluida una adición por valor de 445.39 millones.

El acta de inició fue firmada el 29 de diciembre de 2015 y debía entregarse en agosto de 2016.  La inversión inicial fue de 1.810 millones de pesos, que resultaron insuficientes.

En el desarrollo del contrato inicial se presentaron cinco suspensiones, por la falta de recursos económicos necesarios para la total ejecución de las cantidades de obra contratadas y posteriormente ajustadas en los balances de mayores y menores cantidades de obra durante la etapa de ejecución del contrato.

Según la Contraloría General de la República, los recursos contratados originalmente fueron ejecutados en su totalidad lo que correspondía aproximadamente al 70% de la ejecución física de la obra. Estas diferencias obedecieron al cambio de diseño en la implantación del proyecto en el terreno, como resultado de balances de mayores y menores cantidades de obra”.

El engorroso trámite y las trabas en el Ocad para adicionar 445,6 millones de pesos que hacían falta, originó dos años de total parálisis.

Por falta de recursos la obra quedó suspendida hasta el 27 de diciembre de 2017, ocasionando el retraso.  Durante este lapso se avanzó en mampostería, pañetes, estructura, cubierta, cielo rasos, pisos, enchapes y accesorios, instalaciones hidrosanitarias, instalaciones eléctricas, aparatos sanitarios, carpintería de madera, carpintería metálica, equipos especiales, cerrajería, vidrios, pinturas y obras exteriores.

Las obras fueron reiniciadas mediante el contrato adicional No. 01 del 28 de diciembre de 2017. Sin embargo. Una semana después quedó de nuevo paralizada.

Luego se suspendió el 3 de enero de 2018. Durante todo el año estuvo paralizada por falta de recursos.

“Durante el año pasado solo se avanzó en la vigilancia. Logramos que la administración contratara el servicio de seguridad para evitar que lo construido fuera desmantelado”, reclamó la coordinadora de la Oficina de Gestión del Riesgo Isabel Hernández Ávila.

“Desde entonces seguimos insistiendo en la urgencia de la adición presupuestal para garantizar que se termine. La intensa actividad registrada por el volcán en los últimos días confirma la urgencia de terminar esa obra”, reclamó Hernández Ávila.

La obra debio entregarse en el 2016.

Obras pendientes

A pesar de haberse ejecutado la adición presupuestal, por 498 millones de pesos, el centro no logró terminarse en su totalidad.

Actualmente las obras de la primera etapa están ejecutados en un 96 por ciento. Durante el segundo semestre se terminaron las instalaciones eléctricas, los pisos, enchapes y demás acabados, adecuación de las zonas verdes.

“Falta la segunda y tercera fase, la torre de identidad, las redes de voz y datos, planta eléctrica, en la fase 3 un helipuerto y obras perimetrales.

Actualmente hay una vía de acceso, que aunque no está pavimentada, si permite el desplazamiento. “Esta vía funciona, y ha contado con las labores de mantenimiento”,

“Igualmente queda pendiente la dotación. Los equipos que se requieren los aportará la Dirección Nacional de Gestión del Riesgo, según los acuerdos. Sin embargo, dependerá de la terminación total de la planta física”, afirmó la directora regional Isabel Hernández.

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