Norberto Antonio Castaño Buitrago

 Cuando nos preparamos para una nueva jornada electoral donde en octubre próximo serán elegidos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles, es importante tener en cuenta que aparecerán muchos “comerciantes” de la política, aquellos que con muchos millones en sus bolsillos o en sus maletines buscarán comprar votos o, dicho de otra manera, comprar conciencias. No será entonces un voto pensado o analizado sino un voto “negociado” o entregado al mejor postor.

Es muy importante recordar entonces lo dicho hace algún tiempo por el exmagistrado de la Corte Constitucional, Carlos Gaviria Díaz: “El que paga para llegar, llega para robar. Cuando un candidato invierte millones y millones en su campaña, no es un candidato, es un empresario y como empresario cuando sale alcalde solo pensará en sacar lucro y provecho. En lo que menos pensará será en la gente”. Sí, en esa gente que como manso “borrego” que lo llevan al matadero, se dejó comprar y votó por los mismos de siempre, por el simple hecho que le calmó su necesidad de momento y usted votó sin pensar en el colectivo que es toda la sociedad.

En abril del año pasado, al participar en una reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, en Medellín, el Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, afirmó: “La política se convirtió en el mejor negocio de los corruptos”. El jefe del ministerio público agregó: “Estamos hablando de una verdadera pandemia que ataca el sistema político, una pandemia global y hay que tratarla en esas condiciones”.

El Procurador sentenció frente a la corrupción: “se requieren acciones concretas y resultados efectivos”, y no solo declaraciones ni “paños de agua tibia”, porque “la solución tiene que ser radical y de toda la sociedad”. “La política convertida en el parque de diversiones de los corruptos se rompe con una sumatoria de todos esos elementos”, puntualizó. Si usted es de los que rechaza la corrupción, es hora de contribuir a erradicarla. No vote por los mismos, no venda su voto. A la hora de elegir, sea coherente. En el caso de Neiva, es necesaria la renovación casi total de los integrantes del Concejo.

 ¡Ah! Y no justifique sus malas decisiones con el viejo argumento “que si otros lo hacen por qué yo no”. Partamos de esta frase: “SI YO CAMBIO, CAMBIA EL MUNDO”.

Espero sus comentarios a mi correo: norbertico47@hotmail.com

 

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