RICARDO AREIZA

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Como si se tratara de otro fósil milenario, la mayoría de los recursos que dejan los turistas que ingresan al desierto La Tatacoa terminan en bolsillos particulares y no en las arcas del empobrecido municipio de Villavieja.

Los ingresos por visitas al Museo  Paleontológico y al Observatorio Astronómico reportados por la Secretaría de Hacienda en los últimos tres años ascendieron solamente a 198,19 millones de pesos. Increíble.

Por ingreso al museo se reportaron en ese periodo recursos por 64,60 millones de pesos y por ingreso al Observatorio Astronómico la cifra ascendió a 133,58 millones, una cifra inmensamente insignificante, según la Contraloría.

El secretario de Cultura, Guillermo Hernández admitió que sólo en la temporada de Semana Santa en 2017, ingresaron 17.180 turistas. En el 2016 el flujo de viajeros fue de 10.500.

Si se aplicara el actual tributo de 20.000 pesos por persona, solo en Semana Santa se habrían recaudado 343,60 millones de pesos y no 198 millones en tres años.

La incertidumbre por los verdaderos ingresos, los cobros ilegales y la pérdida de los recaudos fueron denunciados por el personero Christian Camilo Lugo Castañeda. Varios veedores también aportaron pruebas pero ante el desorden y la falta de regulación no se determinó el monto de los dineros que dejaron de ingresar.

Los cobros, según el Personero, se han realizado desde hace varios años sin los controles del caso, sin soportes y sin ninguna regulación. Pero además, sin que estuviera contemplado en el estatuto de rentas.

Los recaudos por ingresos al museo paleontóligico son insignificantes frente al número de visitantes.

Sin soportes

El cobro de este tributo ilegal no ha sido consistente ni transparente. Un manto de duda cubre el destino final de esos recursos que manejan particulares, generalmente contratistas de confianza de todos los alcaldes.

Discrecionalmente la administración municipal dispone en algunos casos la expedición de boletería y en otros a través de manillas de seguridad. No se constataron las condiciones de seguridad de la boletería no solo para identificar a los visitantes sino para ejercer control sobre los recaudos. Igual ocurre con los brazaletes intransferibles.

“Si bien se encontraron algunos registros de entrega y control sobre las series entregadas, no existe ningún control y seguimiento de las mismas. Los recibos de caja, en su mayoría no tienen anexas las respectivas planillas de ingresos”, anotó, Carolina Trujillo Casanova, jefe de control fiscal de la Contraloría del Huila.

“Actualmente no se utiliza ni manillas ni boletas. Se recibe el pago en efectivo y se maneja como plata de bolsillo”, apuntó un gestor cultural, quien pidió reserva.

Otra perla. Los dineros recibidos diariamente por entradas al Museo y al Observatorio no son entregados de manera oportuna a la Tesorería Municipal para su correspondiente ingreso con recibos de caja, ingreso y consignación.

Los dineros que se recaudan permanecen en poder los encargados del servicio durante varias semanas. El personal encargado no entrega los dineros oportunamente ni todos los que recaudan.

Adicionalmente, tampoco hay directrices para el recaudo del tributo a la zona de Cuzco, que se comenzó a cobrar a partir del mes de diciembre.

Boletería perdida

Según la denuncia conocida por LA NACIÓN a muchos turistas les entregaron boletas o manillas con seriados de numeración altas que sobrepasan las 12.000 personas. Estas boletas o manillas al parecer fueron adquiridas o canceladas en la administración o a las personas encargadas del cobro. Sin embargo, la Contraloría no encontró los soportes sobre la expedición de estas fichas de ingreso ni pudo cuantificar el monto de esos recursos.

“No fue posible hacer un cotejo entre las boletas y manillas con las actualmente posee la administración municipal, debido al desorden, falta de registro de entrega y al deficiente seguimiento y control que existe en la entrega y venta”, puntualizó Trujillo Casanova.

Tampoco se encontraron evidencias que indiquen la venta de manillas y por ende el ingreso de los recursos al municipio, por concepto de entradas al museo y al observatorio en temporadas especiales y otros eventos como el ‘Festival de lluvias de Estrellas’, uno de los espectáculos celestes más frecuentados por visitantes nacionales y extranjeros.

Miles de visitantes pagan por ingresar al observatorio astronómico pero no todos los recursos ingresan al municipio.

Dudosos recaudos

La administración municipal no ejerce el debido control sobre el recaudo de los dineros. Desde hace varios años, los alcaldes contratan con particulares de su confianza estas actividades. Los encargados del recaudo son contratistas vinculados por prestación de servicios.

Por lo tanto, no existe ninguna reglamentación sobre los cobros, las tarifas, las formas del recaudo, los tiempos. Este desorden que ocurre desde hace varios años no garantiza el ingreso de los dineros que se cobran.

Según los organismos de control los dineros son inmensamente superiores a los que se reportan. “Es una especie de caja menor de todos los alcaldes”, aseguró un veedor ciudadano.

“Esta situación trae como consecuencia que el municipio deje de percibir recursos”, anotó la Contraloría.

“Es un hecho cierto que los cobros por el ingreso tanto al museo como al observatorio entre 2016, 2017 y 2018 han “operado con serias falencias de seguimiento y control.

“Las cifras de recaudo confrontada y plasmadas son insignificantes frente a las denuncias hechas que aportó datos y algunas evidencias”, confirmó la agencia fiscalizadora.

“A pesar de haber recibido boletería con seriados superiores a las 12.000 personas que pagaron por ingresos a estos sitios no fueron evidencias suficientes para determinar un posible detrimento patrimonial”, aseguró.

A partir de diciembre pasado se cobrará por ingresar al ‘Cusco’, pero tampoco se definieron los controles.

Tributo ilegal

En muchos casos los ingresos de entrada al Observatorio se causan irregularmente como ingresos pro-cultura. Lo que quedó claro es el impuesto que se ha venido cobrando es ilegal. “Existe un vacío jurídico. Ese cobro no está legalmente estatuido ni está contemplado en el estatuto de rentas municipales”, confirmó la jefe de control fiscal de la Contraloría.

La irregularidad fue admitida por el propio alcalde Yordan  Aris Pacheco. El personero Christian Camilo Lugo Castañeda también corroboró ese cobro ilegal en las primeras denuncias que formuló sobre las irregularidades.

El funcionario puso en evidencia ante la Contraloría las anomalías que han venido ocurriendo. Ese informe preliminar sirvió de insumo para la auditoría que realizó la Contraloría que concluyó con 23 hallazgos, entre ellos ocho con incidencia fiscal y cinco con alcance disciplinario.

Las denuncias sobre el cobro ilegal motivó al alcalde a tramitar el año pasado un proyecto ante el Concejo de Villavieja estableciendo las tasas y tarifas para el ingreso de turistas.

El cobro ilegal

El cobro por ingreso al museo, al observatorio y al desierto  La Tatacoa no estaba legalmente contemplado en el estatuto de Rentas. Sin embargo, sin ninguna reglamentación se venía cobrando como plata de bolsillo, que no ingresaba en su totalidad a las arcas del municipio.

El cobro quedó consignado en el Acuerdo 007 de 2018 promulgado el 29 de noviembre pasado y entró en vigencia solo a partir de diciembre.

El acuerdo fijó las tasas de ingreso al museo paleontológico, al observatorio astronómico y al área denominada “El Cuzco’, uno de los grandes atractivos turísticos del distrito Regional de manejo integrado La Tatacoa.

Los recursos se destinarán primordialmente a la conservación, mantenimiento, sostenimiento y mejoras de estos sitios de interés turístico.

El recaudo de la tasa de ingreso al sector de ‘El Cusco’,  en un porcentaje del 5% será destinada al fondo educativo ‘Álvaro Charry Conde’ para financiar estudiantes que ingreses a carreras afines al turismo y la astronomía

Otro 10%  del recaudo de las tres casas turísticas se podrán destinar para el mantenimiento de la vía Lolondrinas-Villavieja.

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