Para los ciudadanos y algunos diputados, es injusto pagar peaje cuando los recursos no se ven reflejados en las vías.

Generó mucha polémica la denuncia sobre la evasión que están haciendo algunos vehículos del pago en el peaje de Altamira, que lanzó el periodista Francisco Argüello ayer en su columna de opinión publicada en LA NACIÓN.

Y generó polémica debido a que por un lado se está denunciando un tema que parecería ilegal desde cualquier punto de vista, pero que al parecer no lo es, y por el otro, está la indignación de los huilenses por el cobro del peaje, que cuesta $8.500 y unas vías en pésimo estado.

La situación

En abril de 2017, la Concesionaria Aliadas para el Progreso inició la operación del peaje de Altamira en el municipio de Garzón, ubicado en el kilómetro 60 + 500 de la ruta 45. No obstante, el tema ha generado mucha inconformidad entre los huilenses, pues el pago del peaje no se ve traducido en vías en buen estado entre el centro y sur del departamento.

A un costado del peaje, en una propiedad privada hay un paso que le ha servido a los conductores para evadir el pago del peaje. Allí los dueños de la propiedad, con el fin de dejar pasar los vehículos, cobran $2.000 y así la gente se está ahorrando $6.500 pesos.

No obstante, para muchos el tema va más allá de ahorrarse unos pesos; tras la publicación de la columna de opinión, el sentir de la gente se enfoca en que se trata de una forma de protestar por el pésimo estado de las vías a las que los recursos que se generan por el cobro del peaje, al parecer, no se le están invirtiendo a la infraestructura vial.

La denuncia

El columnista Francisco Argüello relató paso a paso, al haberlo vivido personalmente, como se evade el pago del peaje de Altamira. “Sin vergüenza, como los conductores que lo hacen diariamente, hice el ejercicio. Me desvié – sin saber qué podía encontrarme-, al lado derecho de la carretera nacional, 200 metros antes del peaje (sentido centro- sur). Circulé por la vía en tierra como si nada. Dos hombres jóvenes me detuvieron escasos minutos. “Son 2 mil pesos”, aseguraron sin asomo de duda, sin pena, mirándome fijamente a los ojos, como si fuera conocido, o como si la situación fuera normal. A un lado, un lazo atravesado, amarrado entre dos tubos. En el otro, una mujer sentada, apoyada sobre una mesa apuntando en un cuaderno el número de carros que cruzan ilegalmente como si tuviera que rendir cuentas”, narró.

Y agregó que, “pasé en menos de dos minutos, con miedo, con vergüenza, mirando siempre entre los árboles la carretera nacional, el peaje de Altamira desde donde – insisto- se observa con claridad la oreja ilegal que hacen los vehículos. Detrás, venía una caravana de carros: camiones, camionetas. ‘Pasan hasta algunos autos de Emgesa’, la firma internacional que construyó y opera El Quimbo, me dijo quién me denunció la corrupción en el peaje de Altamira hace un mes, pero quien me pidió, por su seguridad, esconder su nombre”.

¿Es ilegal?

LA NACIÓN estuvo consultando expertos sobre el tema, y nos explicaron que no es una práctica ilegal como tal para las personas que cobran los $2.000, no constituye ningún delito, pero que si se convierte en una infracción a las normas de transporte para los vehículos de servicio público, más no para los particulares.

“Eso es ilícito porque obviamente eso se entiende primero que viola las normas de transporte, pero además por una razón de sentido común, en el tema de infraestructura, los recursos que ingresan al peaje a pesar de que los puede recoger un concesionario que entre otras cosas es el Instituto Nacional de Concesiones, esos recursos son públicos”, le dijo un experto a LA NACIÓN.

Y agregó que, “el particular no se va a meter en líos porque él puede decir que lo que está cobrando es una servidumbre, como cuando uno va a un paseo y a uno no le cobran por bañarse, que es lo que la gente cree, sino por llegar a un balneario a través de un predio privado, realmente lo que uno paga es la servidumbre, no es bañarse, porque el agua es de dominio público”.

“El privado puede coger por donde se le dé la gana”

Explicó, que a los vehículos particulares esta situación no le constituye ninguna irregularidad, ni un conductor puede ser sancionado por escoger una vía alterna a la del peaje, no obstante, a los vehículos públicos, de los cuales se observaron varios en la denuncia del columnista, que agregó video, sí.

“El privado no tiene problema, en mi criterio el privado puede coger por donde se le dé la gana, el Estado no le puede decir coja por esta vía o coja por la otra”, manifestó.

“Pero para el transportador público, por ejemplo, un bus, una buseta, un camión; y coge esa vía, sí está cometiendo una irregularidad. Primero está violando una norma de transporte público y hay ahí probablemente un delito, porque los recursos que se dejan de recaudar son recursos del Estado. En el transporte público ellos tienen unas rutas asignadas, entonces si tu como autoridad, le dices por ejemplo a Coomotor o Cootranshuila la ruta que le concesiono es esta y ellos se desvían de la ruta, están cometiendo una infracción de transporte, pero el particular no, porque tú puedes coger por donde tú quieras”.

¿Qué dice el Código de Tránsito?

Consultamos la situación con el coronel del Departamento de Policía Huila, Juan Carlos Restrepo, para indagar sobre las acciones que puede tomar la Policía de Tránsito al respecto, y nos dijo que por el momento no se tenía ningún argumento jurídico para evitar el ‘peaje alterno’ pues se trata de un predio privado y es decisión de las personas si se movilizan por allí o no.

No obstante, el Código Nacional de Tránsito establece el no pago del peaje como una infracción, “no pagar el peaje en los sitios establecidos. Será sancionado con multa equivalente a ocho (8) salarios mínimos legales diarios vigentes”, dice la Ley 769 de 2002 por la cual se expide el Código Nacional de Tránsito Terrestre.

Hasta en el tiquete que se entrega en el peaje, se evidencia que el no pago del mismo constituye una infracción.

“Es una protesta ciudadana”

Consultando a varios diputados del departamento, estos manifestaron que es una situación que se viene presentando hace tiempo, y que refleja el desacuerdo de los huilenses, frente a las irregularidades que se han venido presentando con la concesión vial Neiva – Mocoa – Santana.

“Esto no es solo en el peaje de Altamira, sino en el peaje también que está ubicado en el municipio de Rivera, en donde la gente en muchas oportunidades en forma de rechazo a las pésimas condiciones en las que hoy están las vías, prefieren coger vías alternas y no pagar este impuesto, que se supone debería garantizar unas vías en perfectas condiciones y yo pienso que es más un rechazo de manera muy enfática de los conductores a las condiciones de desfavorabilidad que tiene la vía, yo pienso que es más que todo un acto de protesta”, manifestó la diputada Sandra Hernández, quien además ha lanzado fuertes críticas frente las irregularidades de la ejecución de la vía 4G que tiene en incertidumbre al departamento del Huila, por el anuncio del Gobierno de haber iniciado los trámites de caducidad del contrato con Aliadas para el Progreso.

El presidente de la Asamblea, William González, coincidió con Hernández y agregó que aunque no justifica la evasión del pago del peaje, a veces tampoco justifica el costo del peaje por unas vías en mal estado.

“Ese un tema que viene hace muchos días ocurriendo allí, muchos conductores lo hacen a raíz de la inconformidad por el estado de las vías, yo también estoy de acuerdo con esos conductores, porque es que  pagamos y pagamos, y pagamos peajes y uno no ve el mejoramiento en las vías, y muchos lo hacen por esa inconformidad en el sistema vial del departamento, otros simplemente porque andan recortados de recursos, y es que pagar de Pitalito a Neiva $40.000 prácticamente por ir y volver de peajes, pues no se justifica para algunos conductores”, puntualizó el diputado.

Y agregó, “es que fijémonos nada más en el paso de Hobo, tremendos huecos en toda la central de Hobo, en Campoalegre, que decir en todo el sur del departamento, es como una manifestación de la gente frente al mal estado en que se encuentran la vías”.

El diputado Carlos Alirio Esquivel, también se manifestó fuertemente frente al tema, “a mí me gusta siempre la legalidad, pero en vez de que se la roben la plata en Bogotá y tengan las vías en total abandono. En ese sentido, yo ataco muy fuerte el centralismo que tiene este país, y prefiero que la plata se quede acá y que no se la lleve una fiduciaria y se la lleven para otros departamentos”, expresó.

Y añadió, “nos tienen las vías abandonadas, y acumulando plata en una fiduciaria que no la están utilizando en absolutamente nada porque Aliadas fracasó, pues prefiero que así sean algunos particulares, que esa plata se reutilice a aquí en nuestro departamento y se pueda dinamizar más la economía”.

“Los dineros van a una fiducia

Por el contrario, el diputado Oscar Urueña, rechazó la forma como se está evadiendo el peaje y aclaró que los dineros que se recaudan, están yendo a una fiducia, mientras se define la situación de la concesión vial.

“Por mucho que sea un rechazo o una protesta al mal estado de las vías en el Departamento del Huila, no se puede desconocer que igual esa plata que se paga en peajes, no se le está dando a Aliadas, ni se está gastando, simplemente está entrando a una fiducia, y que lógicamente esta plata va a estar en una fiducia mientras tanto no se hagan las obras, pues allí se hace el pago destinado a la concesión que tenga en su momento a cargo las vías del Huila”, aclaró.

Y agregó que, “Sin embargo claro, creo que hace falta un control de las autoridades, el permitir que esta situación se esté dando y por el contrario se esté cobrando de manera ilegal y quien sabe quienes son los beneficiados, estoy totalmente en contra de ello y hay que hacer un fuerte llamado a la Policía de Tránsito para que revise esa situación especifica”.

Antecedentes en el país

Un ciudadano del municipio de Acacías, en el departamento del Meta, se negó a pagar un peaje en enero de 2017. El ciudadano grabó la situación advirtiendo que se trataba de una protesta justa y pacífica contra de la concesión vial de los Llanos, porque según no veía la inversión en las vías de los recursos que se recaudan en el peaje.

“No sé qué estoy pagando. Porque esta concesión lleva muchos años sin hacerle nada a la vía. Entonces no voy a pagar peaje, usted verá si me echa a la Policía, si me mete preso, si me quitan el carro, lo que quiera hacer, pero no voy a pagar peaje”, afirmó en el video que el mismo grabó.

Efectivamente al ciudadano le fue impuesto un comparendo por cometer una violación al Código Nacional de Tránsito. En este caso, el ciudadano pasó por el punto del peaje pero no pagó, caso contrario en la situación del Huila que los vehículos optan por usar vías alternas.

Corrieron el peaje

En un caso similar al de Altamira, en Boyacá, tuvieron que correr un peaje para evitar la evasión del pago del impuesto. Cumpliendo una resolución del Ministerio de Transporte, se construyó una caseta de recaudo en la vía que conduce de Sáchica a Sámacá, luego de que el peaje existente en la vía Chiquinquirá – Tunja, fuera objeto de evasión por parte de decenas de vehículos que preferían desplazarse por una trocha, en la que por sus características tardaban más tiempo en el desplazamiento pero así mismo no cancelaban el valor del peaje. Sin más opciones jurídicas para evitar la evasión tuvieron que trasladarlo 8  kilómetros.

Es constante el inconformismo de los huilenses por el mal estado de las vías que conducen al sur del departamento.

 

 

 

 

 

 

 

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