Los estudiantes pasaron la noche en el auditorio de la Asamblea Departamental del Huila, a la espera de que fueran escuchados.

No estaba en mente desfallecer. La comitiva de casi 40 personas de la comunidad educativa de Santa Rita, de zona rural de Aipe, se había desplazado hasta Neiva para hacer visible el incumplimiento con la finalización de las obras de construcción de la planta física del colegio, y no retornarían sin una solución.

Ya van más de 8 años esperando a que los estudiantes tomen clases en condiciones dignas. Por eso se armaron de valor e hicieron presencia el pasado martes en el edificio de la Asamblea del Huila para alzar su voz de protesta, como lo habían hecho ese mismo día en horas de la mañana por las calles y el parque central de Aipe junto a otras 200 personas de la comunidad educativa.

La comitiva conformada por estudiantes, padres de familia y líderes veredales, se acomodaron en los asientos y la alfombra roja del auditorio de la Asamblea, y allí intentaron conciliar el sueño de la esperanza, que fueran escuchadas y atendidas sus justas solicitudes.

“Yo recibo clases con otros 25 compañeros en un establecimiento que los fines de semana hace de discoteca. Cuando llueve mucho el sitio se moja y debemos llegar a sacar el agua, luego sacamos los pupitres de un cuarto en donde los dejamos guardados todos viernes”, narra Ariana Ibatá Cruz, estudiante de octavo grado.

Los alumnos de los demás grados, también reciben sus clases en viviendas y bodegas alquiladas ante la falta de aulas adecuadas, y las calles por donde pasan los mixtos o el polideportivo, es el espacio que tienen para tomar el descanso. Esto mientras que las obras inconclusas del megacolegio y en las que se ya se invirtieron miles de millones de pesos, se deterioran al sol y al agua.

Incumplimiento

En noviembre del año pasado, la Gobernación del Huila y la Alcaldía de Neiva firmaron el acta de inicio para la terminación de las obras de la institución educativa Santa Rita, en zona rural de este municipio del norte del Huila, inconclusa desde 2011. Pero según indicaba el contratista de la obra, los trabajos no habían podido comenzar ante las pésimas condiciones de la vía.

Todo el proyecto de ejecución beneficiará a 750 niñas, niños y jóvenes de Santa Rita, El Castel, Patá, Santa Helena y La Unión, en cuyas sedes se adelantarán obras que hacen parte del mismo contrato.

“Ya estábamos cansados de todos los años hacer paro y siempre nos incumplían. Por fin con gran expectativa esperamos que en noviembre volvieran las obras en el megacolegio pero tampoco se dieron. Por eso decidimos venir una delegación más grande de la comunidad educativa y presentarnos aquí ante la Asamblea”, mencionó Ariana.

La comunidad educativa de la institución Santa Rita protestó por las calles de Aipe.

Escuchados

Al día siguiente, la comunidad de la institución educativa Santa Rita divisó una luz al final del túnel. Quienes los representan fueron atendidos por la Gobernación del Huila, y durante casi toda la mañana del miércoles estuvieron reunidos. En un ambiente de diálogo, firmaron un acuerdo a través del cual se definieron las acciones para avanzar en la terminación de las obras de ese colegio, y levantar de esta manera la manifestación pacífica de estudiantes y padres de familia.

El acuerdo fue suscrito en el despacho de la Secretaría de Educación del Huila, con presencia de la gobernadora encargada Liliana Vásquez Sandoval, el alcalde de Aipe, José Sevel Castro, y delegados de la comunidad educativa.

Además, participaron funcionarios de la Administración Departamental, la Asociación de Institutores Huilenses, la Defensoría del Pueblo, la Asamblea Departamental, así como la firma contratista y la interventoría.

El documento señaló los compromisos de la Alcaldía de Aipe para iniciar el mejoramiento vial, del contratista para el ingreso de materiales de obra, y de la comunidad para levantar la manifestación y regresar a clases hoy jueves.

Los compromisos

En el acta firmada, se acordó que el Gobierno departamental se compromete a suministrar 150 galones de combustible para que la alcaldía de Aipe, como ya lo había propuesto con anterioridad, coloque la maquinaria e inicie esta semana los trabajos de arreglo de los puntos más críticos de la carretera, especialmente la que conduce de Praga a Mesitas. Y así facilitar al contratista el acceso de materiales de obra a la institución, inconclusa desde 2011.

“Creemos que una de las condiciones fundamentales para todo proceso educativo es que estén las infraestructuras, y en estos sectores de las zonas rurales es importante que el Estado dé las condiciones para que se pueda desarrollar de la mejor manera”, manifestó Adelaida Cuenca, secretaria de asuntos sindicales de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Huila.

El alcalde José Sevel Castro les dio la buena nueva a la comitiva, atrincherada en la Asamblea. Confiados en que esta vez se le de validez a la palabra empeñada, la comunidad educativa abandonó se echó los bolsos al hombro y abandonaron el recinto para volver a Aipe, mientras que sueñan con ver su colegio echo una realidad.

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