Dar pecho es mucho más que dar de comer. Cuando el bebé siente en su rostro la dulce y cálida piel de su mamá, al tiempo que huele su olor inconfundible, cierra los ojos, pues ya se siente seguro y protegido.

En ese momento es que tiene verdadero valor la palabra ‘mamá’. Amamantar es dar amor, seguridad, compañía y también placer. Aún más, es dar salud pues la leche de la madre ayuda a desarrollar el cuerpo y la inteligencia del bebé, ya que contiene los nutrientes que necesita el normal desarrollo del cerebro, además que lo protege contra infecciones y enfermedades.

Beneficios

La lista de beneficios que tiene la leche materna es muy extensa. Posee los nutrientes perfectos para que el bebé se alimente de forma saludable y a la vez contrarreste la desnutrición y la obesidad.

La primera leche que produce la madre inmediatamente después del parto se llama calostro. Esta es una leche espesa, de color amarillento o transparente, que contiene todos los elementos necesarios para nutrir al bebé, dosis de vitamina A y otros micronutrientes requeridos para protegerlo contra infecciones. Es considerada la primera vacuna. Además, es un purgante natural porque limpia el intestino del recién nacido.

Esta leche es suficiente para calmar el hambre y la sed del bebé, aún en climas calientes. Es buena para su digestión y lo protege contra diarreas y otras enfermedades, por lo que no es aconsejable, durante los seis primeros meses, darle aguas, coladas o jugos, los cuales sí causan esas dolencias.

De acuerdo con el Manual de Lactancia del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, hay que darle pecho al bebé tan pronto nazca y no es necesario darle chupos, ni agüitas, ni tecitos. “Al darle aguas, tés o jugos en los primeros seis meses, se aumenta el riesgo de diarreas y otras infecciones además de disminuir la leche de la madre. Por eso no necesita coladas, ni jugos, ni otro alimento”, señala.

Ella también gana

La lactancia materna satisface la necesidad del bebé de estar cerca de su mamá, que es tan importante como el alimento. Pero la madre también recibe valiosos beneficios al amamantar.

El primero es que, al ser succionado el pezón, el cuerpo libera sustancias que hacen que la placenta salga con más facilidad y menos hemorragia. Al mismo tiempo, la matriz y el útero recuperan más rápido su tamaño original y todo empieza a volver a la normalidad.

“La lactancia materna tiene bondades para la madre como mejorar su figura sin hacer dieta y disminuir la posibilidad de cáncer de seno”, explican los pediatras y puericultores Ana Cecilia Correa Hernández y Juan Fernando Gómez Ramírez, de la Sociedad Colombiana de Pediatría.

Además, con la leche materna no hay necesidad de hervir teteros, lavar chupos, desinfectar ollas: el alimento del bebé está listo, a la temperatura ideal para calmarle la sed o quitarle el frío.

Para tener en cuenta

De acuerdo con la Guía Alimentaria para Gestantes y Madres en Lactancia del ICBF, La alimentación con tetero da sensación de llenura, por lo cual el bebé deja de succionar el pezón y se rompe la regla de oro, es decir, se interrumpe la producción de leche.

Adicionalmente, cuando no se usa agua potable o hervida ni elementos higiénicos para preparar los teteros, la contaminación puede ser causa de enfermedades graves y de la muerte del niño o la niña.

El empleo de un tetero para alimentar al lactante puede inducir a abandonar por completo la lactancia Glándulas, ya que desestimula la succión y disminuye la cantidad de leche producida por la madre, pero adicionalmente, porque los orificios grandes en los chupos imponen menos esfuerzo a la acción de succión, por lo cual el lactante se acostumbra más fácilmente al chupo.

Ahora bien, en las comunidades que no disponen de agua potable, un lactante alimentado con biberón tiene una probabilidad 25 veces mayor de morir, como consecuencia de las diarreas, que un bebé alimentado exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.

 

¿Estará hambriento?

Para saber si el bebé tiene hambre, hay que fijarse si:

  • Succiona la lengua o los labios, mientras duerme.
  • Se chupa los dedos.
  • Se lleva las manos a la boca.
  • Se pone inquieto o rezonga.
  • Voltea la cabeza de un lado a otro

 

¿Hay que poner horarios para amamantar?

No es necesario establecer un horario. En los primeros 6 meses debe ser a libre demanda, es decir tanto de día como de noche, cada vez que el bebé o la mamá lo necesiten, porque el bebé tiene hambre o la madre siente sus senos llenos o gotean, o bien porque ambos desean el contacto físico y amoroso. Cada bebé es único y diferente, con el tiempo, unos antes y otros después, se van adaptando a los patrones de su nuevo ambiente.

 

Nutrientes de la leche materna

  • Vitaminas, como la A, B, C para que crezca saludable y esté bien protegido.
  • Fósforo y Calcio, para que tenga huesos sanos y fuertes.
  • Hierro, para mantener la energía.
  • Proteínas, para protegerlo contra las enfermedades y para que crezca grande e inteligente.
  • Grasas. Las grasas de la leche materna los protegerán, cuando sean mayores, de padecer enfermedades del corazón y de la circulación. Las grasas de la leche materna también favorecen la inteligencia de los niños y niñas.
  • Azúcares, para que tenga energía y para alimentar al cerebro.
  • La leche de la madre es el único alimento que nutre al niño o niña completamente durante los primeros 6 meses de vida y el único alimento que le da protección sostenida y completa durante los primeros 2 años. Ningún alimento puede igualarla.

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