Según la Organización Mundial de la Salud, más de 300 millones de personas padecen la enfermedad.

El caso presenciado de Jessy Paola Moreno Cruz de 30 años y su pequeño May Nicolás Ceballos Moreno esta semana en Ibagué, causó gran conmoción en Colombia y podría decirse que en el mundo porque los medios de comunicación se encargaron de difundir la noticia, e incluso algunos medios locales trasmitieron el drama del suicidio en vivo desde el puente, con primordial amarillismo.

Desde este miércoles, mucho se ha dicho sobre los factores que desencadenaron semejante tragedia, atribuyéndoles principalmente causas económicas, de abandono y afectivas. Consumado el evento, salió entonces a relucir la situación de depresión por la que venía atravesando esta joven mujer y madre, hasta sentirse sin salida a sus problemas. No faltaron en redes sociales los comentarios prejuiciosos que saltaron de la sociedad, asumidos desde una óptica juzgadora, señaladora y manipulativa.

El caso, vuelve a poner el foco en la depresión y sus efectos secundarios. Un tema que ha sido sobrevalorado en muchos contextos, tanto así, que solo es tenido en cuenta como una bomba de tiempo completo, cuando se asumen consecuencias letales como el caso de Jessy Paola y su hijo.

¿Qué es?

La psicóloga experta Cristi Nataly Téllez Cuenca egresada de la Universidad Cooperativa de Colombia, despeja algunas dudas o creencias erróneas que se tiene sobre la “depresión”, y de los muchos factores que la ocasionan.

La profesional indica que la depresión es un trastorno mental resultado de la suma de un conjunto de síntomas de predominio afectivo, es decir, de tipo cognitivo, somático. Quizás en el momento en que leyeron el término “trastorno”, su mirada cambio de parecer o sencillamente lo remitió a otro de los términos más comunes como “locura”, pues bien, la psicóloga explica un poco más de esta enfermedad y sus graves consecuencias.

“La depresión afecta los procesos psicológicos como lo son la atención, concentración, memoria, sensación, percepción, conciencia y aprendizaje; si sumamos a lo  anterior los agentes externos como sociedad, familia, amigos, conocidos, estado económico, relaciones interpersonales, estatus social, educación, salud (niveles de consumo de alimentos), asociación a otros trastornos o enfermedades patológicas, podremos tener como resultados altas tazas de suicidio como las registradas en el 2018 en Colombia de 13.206 casos”.

¿Qué está pasando con la salud mental en Colombia y el mundo? ¿Por qué es tan difícil remitir al área de Psicología o Psiquiatría? ¿Porque se sobrevalora el estado anímico en contrafase a una enfermedad física? ¿Porque no es valorado e intervenido como mínimo dos o tres  veces al año, una persona por el área de Psicología, sin tanto tramite en las entidades de salud? ¿Qué estrategias se están llevando en salud mental  de P y P en cada uno de los departamentos y municipios?

Son muchas más las inquietudes que saltan a la vista, alrededor de la salud mental. El caso de esta madre denota poca falta de interés de los gobernantes y del mismo Estado en invertir en este tema, así como que tampoco en las EPS se está  remitiendo al área de psicología porque se considera sano al paciente.

Por ahora, es importante que toda persona conozca y no pase por alto los cambios de comportamiento que puede visualizar en un familiar, amigo, conocido o en la misma pareja o cónyuge, que están atravesando una situación difícil. Es así que se puede ser un primer respondiente a la prevención de un posible suicidio, brindando una atención primaria, como primera instancia. El segundo paso, es pedir ayuda a un Psicólogo(a) para recibir orientación profesional.

Signos de alarma

“La depresión puede ser leve o crónica, dificultando el desempeño en diferentes áreas o eliminando el interés total en las mismas, minimizando la capacidad de resolución de conflictos y el apetito por los placeres de la vida. Uno de los primeros signos, son el decaimiento o deterioro de la apariencia física en el individuo, dicen ideas poco constructivistas o positivas irradiando solo culpas o miedos en la mayoría de los casos, ponen poca atención o realizan de manera lenta actividades que tardaba menos tiempo en realizar o a algunos acontecimientos, experimentan sensación de dolor y perdida del sueño, cansancio o agotamiento, lloran sin motivo aparente o incomprensible, pierden peso o interés sexual. Todos los anteriores signos deben tener como mínimo una duración de al menos dos semanas y siempre deben estar presentes dos o tres síntomas considerados típicos de la depresión mencionados  anteriormente”, dice la psicóloga Téllez Cuenca.

“Llevar a conciencia, que la depresión no es un juego, no es un simple comentario, no es una moda, tampoco se clasifica por edad, genero, estatus social, raza, credo, no es algo pasajero, no es curable por si solo sin una ayuda de un  profesional, no es un hobby y mucho menos es un acto para captar la atención o una salida cobarde a una desastrosa realidad. Hay que tener muy en cuenta que esta clase de trastorno puede obtener un plan terapéutico adecuado si se es tratado a tiempo  y evitar  resultados fatales, no olvidar que la depresión es una enfermedad silenciosa que consume y se alimenta por pensamientos pesimistas de forma constante”, menciona la Psicóloga.

Estrategias del Gobierno

El Huila ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en incidencia de casos de suicidio con un 73,3. Desde la Secretaría de Salud Departamental se ha implementado diferentes estrategias para abordar toda esta problemática de salud mental que es bastante preocupante en todo el país. “Tenemos ya cuatro casos exitosos de centros de escucha comunitarios, tenemos una línea de vida centro de escucha que trabaja 24 horas y atiende a través de psicólogos todos los casos de violencia y de intento de suicidio, para poder una orientación psicológica a los usuarios huilenses que así lo requieran. El celular es 3219073439321”, refirió Luz Elcy Manrique, coordinadora de Salud Pública.

La funcionaria destacó que es muy preocupante la manera como los medios de comunicación manejaron la noticia del evento ocurrido en Ibagué. “Lo que hace es incentivar esta problemática”, mencionó. Dos días después de ocurrido, un nuevo caso se registró en el municipio de Pitalito, Huila de una joven de 20 años.

Por último, la señora Manrique indicó que desde la Secretaría de Salud se le hace seguimiento a cada uno de los eventos de intento de suicidio y suicidio.

 

El suicidio en el Huila en Cifras

-75 suicidios en 2018

– incidencia de 6.3 casos por c/100 mil habs.

– Hombres, 87% (65 casos), mujeres 13.1% (10 casos).

– La Argentina, Rivera, Tello, Iquira registran las incidencias más altas del departamento, superiores a 20 casos por c/ 100 mil habs.

Intento de Suicidio

-941 eventos confirmados asociados al Intento de Suicidio.

-Incidencia de 78,6 casos por c/ 100 mil habs.

-Por municipios:

Neiva 372 casos

Pitalito 97 casos

La Plata 60 casos

Garzón 58 casos

Isnos 33 casos

San Agustín 21 casos

Acevedo 21 casos

Suaza 18 casos

Palermo 18 casos

Gigante 17 casos

Campoalegre 17 casos

Aipe 16 casos

Rivera 16 casos

Saladoblanco 15 casos

Timana 15 casos

Guadalupe 15 casos

Iquira 13 casos

Tello 12 casos

Algeciras 12 casos

Yaguará 12 casos

Palestina 10 casos

Teruel 9 casos

Tarqui 9 casos

La Argentina 9 casos

Santa María 6 casos

Pital 5 casos

Villavieja 5 casos

Nátaga 4 casos

Hobo 4 casos

Tesalia 4 casos

Oporapa 4 casos

Altamira 3 casos

Paicol 3 casos

Colombia 3 casos

Agrado 3 casos

Baraya 2 casos

-Edades de Intentos de Suicidio: 342 casos en menores de 18 años (8 a 17 años).

-Género femenino (58,4%: 550 casos).

-En el 67% (630) NO presentaban intentos de suicidio previos.

– En 32,9% (310) SI se registran antecedentes de conducta suicida.

Incidencia a nivel Nacional

Vaupés: 200,3 x cada100.000 habs.

Caldas: 93,2

Quindío: 89

Putumayo: 82,5

Huila: 73,3

Registro del País, 52 x cada 100.000 habs.

 

Destacamos Columna de Juan Manuel Ruiz

La muerte en vivo o la hipocresía de un falso realismo

¿Qué hay detrás de tamaña hipocresía que significa transmitir en vivo una tragedia mientras se les manda condolencias a los familiares?

Un episodio terrible trajo de nuevo la conmoción y el debate frente al “realismo” del cual se hace gala para justificar una atrocidad: una agobiada mujer decidió lanzarse con su hijo en brazos desde un puente de la ciudad de Ibagué. Los momentos previos en que la policía y expertos tratan de convencerla de que no lo haga fueron transmitidos en vivo a través de redes sociales. Pero también lo fue su caída al vacío. Medios de comunicación se vanagloriaron de la transmisión que hicieron y muchos otros repitieron el video.

Pregunto: ¿Acaso no hay límites? ¿Qué hay detrás de tamaña hipocresía que significa transmitir en vivo una tragedia como esta y, al mismo tiempo, decir o escribir que se lamenta esa situación y además se les manda saludos y condolencias a los familiares?

¿Qué clase de enfermedad, de aberración es esa? La pretendida ambición por los clics está llevando a esta sociedad a situaciones extremas, en las que no hay principios ni valores, ni siquiera un ápice de caridad por las víctimas y sus familiares.

¿Es eso lo que vende? ¿Es eso lo que da sintonía? A este paso, el periodismo serio, ese que intenta acertar, que intenta hacer lo mejor, que intenta ser equilibrado, mesurado, decente y justo, será –o ¿acaso ya lo es?—un periodismo de nicho, un periodismo para un puñado de nostálgicos y melancólicos que quisieran vivir en un mundo diferente. ¿Cuál será el límite? ¿Llegaremos a transmitir –o ¿acaso alguien ya lo hace?—un aborto, una cremación, una violación masiva, sin reparar en los detalles?

Parece que esta situación no va a parar, sencillamente porque hace rato que se acabaron los límites, que se eliminó la privacidad, la intimidad, la ética, la moral, la caridad, los principios, los valores. Todo eso que en su conjunto conforma cultura y civilización está en entredicho. Nada importa, todo vale con tal de alcanzar dinero, notoriedad y fama.

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