Consuelo Serrato

Consuelo Serrato de Plazas

A lo largo de la vida tomamos decisiones en busca de un propósito determinado y una de las más saludables y trascendentes se halla relacionada con la importancia de planificar un futuro financiero y sin duda la mejor forma es a través del ahorro. Ejercicio que requiere constancia, disciplina y compromiso. Sin embargo, a pesar de reconocer su importancia no siempre lo ponemos en práctica y por el contrario nos resulta más cómodo posponer tan vital decisión anteponiendo un sinfín de justificaciones.

Diversos estudios precisan que los colombianos tenemos baja cultura del ahorro y entre las razones más recurrentes están los «gastos, bajos ingresos, prioridad en el pago de deudas, inestabilidad laboral, y en general una baja cultura de ahorro». Expertos en el tema resaltan que dicha práctica no depende de los ingresos sino primordialmente de los egresos. En ese orden valdría la pena atender la atinada recomendación del escritor Cesare Cantú:
«Gasta siempre una moneda menos de lo que ganes».

Sobre el particular es menester señalar que hoy en día los jóvenes no le dan suficiente importancia a la educación financiera y en ello radica el poco interés por ahorrar. En contraste gastar se convierte en uno de sus mayores estímulos. La revista Portafolio destaca que «el mal más grave tiene que ver con la poca educación financiera que reciben y que los lleva a invertir mal lo que ganan, a derrochar el dinero que manejan y a no pensar en el mañana y menos en el futuro».

Por ello es fundamental que desde nuestra labor formativa y a temprana edad inculquemos el manejo responsable del dinero y de paso el esfuerzo que supone conseguirlo. Así mismo es primordial promover destrezas que contribuyan a adquirir la práctica del ahorro lo que sin duda se verá reflejado cuando se alcance la independencia económica. Estudios realizados por el Grupo Old Mutual destacan que «tan importante como escoger el colegio, formar en valores y enseñarle a los hijos buenos hábitos es formarlos para que sean adultos estables e integrales en todos los aspectos de la vida y esta responsabilidad recae en la familia».

Recordemos que la forma más eficaz de enseñar a los niños es a través del ejemplo lo cual es corroborado por el grupo de expertos financieros al señalar que «el ejemplo es la mejor forma de enseñarles el valor del dinero. Si ven que en la familia hay planeación financiera, se tienen objetivos claros, se habla de ahorro y hay un manejo adecuado de las deudas, el niño lo irá incorporando a su propia vida en la misma forma».

Por ello no más excusas. Comienza ahorrando así sea en pequeñas cantidades y procura evitar el consumo desmedido. Solo necesitas fuerza de voluntad. ¡Decídete ya….!

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