Luz Cucalón García, ya hace parte del ramillete de reinas en el cielo.

Luz Cucalón García soñó con ser reina, hizo realidad ese anhelo y sobresalió en la constelación de mujeres hermosas que le han aportado al Festival y al Reinado del Bambuco en sus ya 59 años de vigencia.

Fue en el 1961 cuando apenas comenzaban estas fiestas, que la agraciada jovencita Cucalón se coronó como la Primera Reina Nacional del Bambuco. Muy a pesar de que su padre Cucalón Moné, hijo de una francesa y un valluno, no consintió en un inicio que ninguna de sus cinco hijas participara en los reinados, y menos Luz, que era la menor de ellas y su tesoro más preciado. Arduo fue el trabajo que dedicó un grupo de amigos del gentil padre, para finalmente convencerlo de permitir que Luz se paseara en tales escenarios festivos.

Y no se equivocaron con su elección, pues Luz llamó la atención por su buen baile y belleza. Fue por esa época la consentida de la sociedad de Neiva y así continuó siéndolo.

Según dicen los relatos de los historiadores, las candidatas que aspiraron en ese entonces ostentar la primera corona del Reinado Nacional del Bambuco fueron Betty Rojas Quigua, del Club Social de Neiva; Luz Cucalón García, del Club Rotario de Neiva; Sonia Cerquera Charry, del Club del Comercio de Neiva; Odette Sefair, del municipio de Baraya; Fabiola Méndez de Garzón; Fabiola Cleves, en representación del Caquetá y Raquel García, del Tolima. Ellas participaron de la cabalgata y el desfile de carrozas montadas en zorras de tiro por las principales calles de  la ciudad, y el 29 de junio se dieron cita en el Estadio “Urdaneta Arbeláez”, para ejecutar cada una el baile del bambuco.

El evento que estuvo igualmente presidido por el gobernador José Domingo Liévano Perdomo, contó con la presencia de figuras regionales y nacionales distinguidas como el político Juan Lozano y Lozano; el General Pio Quinto Rengifo; Lola Bernal de Villamizar, esposa del comandante dela Policía de la época, quienes después de observar y calificar la ejecución del Sanjuanero, eligieron como Reina Nacional del Bambuco a Luz Cucalón García.

La beldad lució un traje típico creado gracias a las ideas de las mellizas Alicia y Elvira Ferro: flores rojas y blancas en su cabellera recogida, collares vistosos que colgaba en su cuello trigueño, blusa blanca como  las de las tradicionales campesinas boyacenses y sin mangas, falda semirotonda de satín azul, a media pierna con flores estampadas y circunscritas por encajes blancos, sobre enaguas blancas y zapatillas doradas.

Es de desatacar que las candidatas bailaban el Sanjuanero sin ninguna secuencia, según los expertos en el tema como Tony Arbeláez y Sonia Cerquera Charry, quien concursó en este evento,  los pasos eran más de un bambuco fiestero en que se caracterizaba el arrastradito y el escobillado que iba acompañado de figuras propias de un coqueteo cargado de timidez y mucho respeto, así como la arrodillada, la invitación y los ochos, en la que siempre estaba presente la persecución del hombre hacia su pareja. En ese primer año, entre los parejos que se recuerdan están Jaime Ortiz, Álvaro Leiva y Andrés Martínez.

 

Luz Cucalón.

Mujer extraordinaria

Luz Cucalón se casó luego con Aurelio Ferro Borrero, también fallecido, y fruto de esta unión están sus tres hijos Eduardo, Martha Lucía y Enrique Ferro Cucualón. La ilustre huilense nunca abandonó su papel de Reina y verdadera embajadora de la cultura regional, fueron numerosas las obras sociales que continuó. Por varios años se radicó en Honduras, donde se desempeñó como cónsul de Colombia en ese país centroamericano.

La Fundación por la Huilensidad ‘Jorge Villamil Cordovéz’ entregó en el año 2010 la máxima condecoración que entrega cada año, la Orden de la Huilensidad, a Luz Cucalón en un merecido homenaje llevado a cabo en el Centro de Convenciones.

En julio de ese año, también la señora Luz nos dio el honor de asistir y participar en la celebración de las Bodas de Oro del festival del bambuco, que realizó el Gobierno Departamental, y se volvió a subir de nuevo en una carroza, recordando esa maravillosa época.

La vida de Luz se apagó en la mañana de ayer, en una clínica de Bogotá a donde fue ingresada en horas de la noche del martes por afectaciones de una enfermedad huérfana que venía padeciendo.

Teo Bahamón, Chaperona durante 38 años, manifestó el profundo dolor ante su pérdida. “Nosotros los bailarines, las reinas, las chaperonas somos una familia. Estamos muy tristes por la muerte de Luz que fue nuestra primera reina nacional del bambuco, una mujer extraordinaria, persona ejemplar, una gran amiga”.

La velación se realizará hoy durante todo el día en la ciudad de Bogotá en el Cantón Norte, la misa y el posterior entierro está previsto para el viernes a las 12:00 del mediodía en la capital del país. Paz en su tumba a la Reina.

Luz (sentada de der. a izq.) junto a sus hermanas.

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