Jhon Felipe quiere ir a su escuela, a su casa, quiere curarse.

Jhon Felipe Cortés cumplió sus 9 años el 16 de enero y pidió un solo deseo, no volver a estar en el hospital sino jugando en su casa con su hermanito menor.

En la Institución Educativa Víctor Manuel Meneses de Pitalito, donde se matriculó para cursar el grado cuarto, su maestra y compañeritos lo siguen esperando. La difícil situación de salud que padece le ha impedido al pequeño acudir a clases.

El 12 de noviembre de 2018 en la Clínica Reina Isabel en el municipio de Pitalito, Jhon Felipe fue confirmado con el diagnóstico de Leucemia linfoblástica aguda, uno de los tipos de cáncer más comunes en la infancia. Luz Neila Zuluaga, su madre de 38 años, menciona que los síntomas de su hijo empezaron a presentarse unos dos meses antes.

“El niño comenzó a tener manifestaciones en su salud y su conducta. Disminuyó su apetito así como su ánimo o energía para realizar cualquier actividad, algunas comidas le producían nauseas, le aparecieron en los ojos lo que comúnmente llaman orzuelos, luego fiebre, dolor de cabeza y mareos”, comenta Luz Neila.

Un golpe que se dio el niño en la cadera al caerse sobre la esquina  de un  andén, dio apertura a una serie de exámenes que arrojaron lo impensable para esta familia laboyana, debían enfrentarse a esta enfermedad que según cifras del Ministerio de Salud, es la segunda causa de muerte en Colombia de niños entre los 5 y 15 años y anualmente se diagnostican cerca de 1.400 casos nuevos. En el Huila, este año han sido notificados 66 casos de cáncer infantil. La mortalidad en el departamento es de 3.9 muertes por cada 100 mil menores de 18 años. Por suerte, también 8 de cada 10 niños con cáncer se curan.

 

Indolente

Para entender de dónde recibe su nombre este tipo de cáncer infantil de leucemia linfoblástica aguda, hay que saber que el término “aguda” significa que la leucemia puede progresar rápidamente y, si no se trata, probablemente sea fatal en pocos meses, mientras que “linfocítico” significa que se origina de las formas tempranas (inmaduras) de los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco.

Sin embargo, la realidad es que en Colombia las EPS se pasan “por agache” la urgencia que requiere el tratamiento de esta patología.

Luz Neila, dice que al terminar la primera fase de quimioterapias de Jhon Felipe en el Hospital Hernando Moncaleano Perdomo, todo iba muy bien, pues ya había disminuido la enfermedad. El niño salió de hospitalización el 8 de enero de este año y le formularon medicamentos de alto costo por Medimás. Pero la EPS no cumplió con suministrárselos.

“Para empezar la segunda fase de quimioterapia nos debían dar los medicamentos para ir al hospital a que se la realicen, pero eso no pasó, y mi hijo estuvo todo el resto del mes de enero sin tratamiento. Eso generó que la enfermedad se le volviera a regar, en los resultados de los exámenes que le acaban de hacer, otra vez tiene el 71% de la enfermedad. En Medimás están atentando contra la vida de mi hijo, de nada sirve seguir los protocolos de tratamiento si esta EPS incumple”, dice la madre entre lágrimas.

El 30 de enero pasado, Jhon Felipe y su mamá llegaron al hospital con la cita de control por oncología. Para entonces se le habían formado al niño unos ganglios dolorosos en el cuello, en vista de eso debieron hospitalizarlo y reiniciarle de inmediato el tratamiento con quimioterapia.

“Al niño no le dan salida del hospital, no se puede ir sin los medicamentos y la EPS desacata las reiteradas órdenes de tutelas. Como todos los días vamos, todos los días llamamos a Medimás, ayer nos entregaron solo 20 unidades de pastillas de Imatinib que las ordenaron a través del hospital, para un tratamiento que dura seis meses. Esto es injusto e ilógico, por esa desconsideración Felipe está otra vez enfermo”, reitera Luz Neila.

Manifiesta que ahora los médicos decidieron adelantar un proceso más agresivo de quimios para contraatacar el cáncer, algo que no hubiera pasado con la negligencia de Medimás que causó el atraso en el tratamiento vital para el niño.

“Él va a tener que estar una semana hospitalizado, otra descansando, por cuatro secciones, así va a ser este proceso de las quimios. Confiando en Dios saldremos victoriosos.” explica la madre.

 

Más dificultades

La acongojada madre, expresa que el cáncer puso la vida de toda su familia “patas arriba”. Debe dejar a su otro hijo de 22 meses de edad al cuidado de una hermana en Pitalito, mientras ella vela por Jhon Felipe en el hospital de Neiva. También debió dejar de trabajar, y pedir una licencia por dos meses no remunerada en su empresa donde labora.

Otra hermana muy amablemente los ha acogido en su casa en la capital huilense y corre con los gastos de alimentación. La situación no es nada amigable con la economía de la familia. Por eso algunos de sus conocidos han emprendido una campaña solidaria para pedir la colaboración económica o material que puedan dar a esta familia. El número de contacto de Luz Neila es 312553444.

Cada año, son muchos los niños atacados por esta enfermedad que puede llevar años de tratamiento médico.

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