Alexander Molina Guzmán

Colombia también la necesita. Hay que llevar comida y otras provisiones a los niños desnutridos y que se mueren de hambre en distintas regiones del país; hay que llevarla a la Guajira, al César, al Atlántico, a Cundinamarca, a Norte de Santander; por supuesto, también hay que entregarla en diferentes municipios de Huila. ¡Hay que hacerlo! No hay motivo para seguir escondiendo la miseria, la pobreza y el hambre que padecen miles de colombianos. Hay que decirle al Embajador de Colombia en Estados Unidos, que también traiga una comisión norteamericana a estas regiones del país para que inviertan igualmente en proyectos productivos que en verdad mejoren las condiciones de estos colombianos. Y que si quieren envíen las cinco mil tropas a Colombia, pero para que en serio ayuden con este meritorio propósito y no para que venga a violar a nuestros menores de edad, pues violadores nos sobran.

Hay que llevar ayuda humanitaria a los pescadores y gente que vive de lo que da el río, y que desmejoran sus vidas por el secamiento de esos ríos; hay que llevar ayuda humanitaria a los campesinos arruinados por sequias e inundaciones; hay que llevarla a los indígenas, que se han venido a las ciudades a pedir limosna y se pelean el espacio público y la limosna con las familias desplazadas por la violencia; hay que llevarla a las personas arruinadas por crisis y endeudamientos financieros, y buscan el suicidio como un escape final a todos sus problemas; hay que llevar esa ayuda a los colombianos que el inhumano sistema de salud les sigue negando medicamentos y procedimientos; habrá que llevarla a las escuelas en donde se roban la comida de los niños, robos sistemáticos que realizan los carteles de la alimentación escolar; hay que llevar ayuda en ladrillo, cemento y todo tipo de material de construcción para terminar ese reguero de obras inconclusas que han dejado, y seguirán dejando, los empresarios de la construcción del linaje tipo “Nule”.

Bueno, y dónde están esos colombianos dispuestos a promover esa ayuda, que se manifiesten; que lo hagan al menos por las redes sociales, el medio más inmediato que tenemos; que propongan el modo tiempo y lugar para que la solidaridad se exprese entre nosotros y empecemos esa recolección y entrega ¿Cómo se hará? ¿También se propondrá que haya una cadena humana para eso? ¿En las regiones más apartadas y peligrosas por el conflicto se arrojará desde aviones? No importa el medio, el objetivo es que llegue. Miles de colombianos la necesitan y de manera permanente.

 

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