Rodrigo Villalba Mosquera

Inicia en el Congreso el estudio del Plan de Desarrollo propuesto por el presidente Duque, la carta de navegación para el cuatrienio, la más importante de las leyes que contempla las políticas públicas y en general las inversiones necesarias para el futuro del país. Lo que no quede incluido en la Ley del Plan de Desarrollo, no puede vincularse a los presupuestos anualizados.

Como presidente de la Comisión de Asuntos Económicos del Senado me compete un papel importante en el trámite de la iniciativa, desde designar ponentes hasta dirigir todo el debate del proyecto de ley, y a fe que lo haré muy responsablemente, aunque me temo que al igual que la Tributaria o de Financiamiento, le va a causar un desgaste grande al gobierno nacional, donde hay propuestas impopulares y polémicas, donde seguramente el texto propuesto será muy diferente al aprobado.

Generalmente la Ley del Plan parece un arbolito de navidad porque en el trámite congresional le cuelgan muchas cosas -uno que otro mico- pero fundamentalmente muchas partidas regionales en legítima iniciativa de los congresistas para favorecer a sus regiones. Pero el proyecto presentado, con un estimado de inversión de $1.100 billones, denominado “Plan Nacional de Desarrollo Pacto por Colombia, pacto por la equidad”, está adornado como un arbolito de navidad desde la presentación por el gobierno, donde no aparece por ninguna parte la inversión regional, ni la inversión para el postconflicto, pero sí artículos que modifican los sistemas pensional y laboral y uno que alarma en el campo de los servicios públicos que propone eliminar los subsidios de energía para el estrato 3 y disminuir el de los estratos populares 2 y 1.

Tiene el proyecto de la Ley del Plan un tinte centralista que pretende monopolizar en el Ministerio de Hacienda con funciones de Planeación, inclusive los excedentes financieros de los entes territoriales. Propone también que le conceda al gobierno facultades extraordinarias para reestructurar la administración pública, un cheque en blanco difícil de obtener del Congreso, donde el ejecutivo no tiene el voto de confianza de la mayoría de los partidos en esta materia.

Pero como en botica hay mucho más. Aspectos positivos de política pública en varios sectores, pero también polémicos planteamientos en materia minera y ambiental, frente a las consultas previas y zonas protegidas.

El trámite y el debate en el proyecto de Ley del Plan apenas comienza y hemos previsto descentralizar la discusión con sesiones y foros regionales (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y Neiva), éste último programado para el próximo 8 de marzo, donde esperamos la asistencia de todas las fuerzas vivas de la región para entre todos aportar a un mejor Plan de Desarrollo.

 

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