Por: Francisco Argüello

Parece que solo hasta el 28 de septiembre de 2018, el alcalde de Paicol, Huila, Henry Durán, se percató que en el gobierno de su antecesor Norberto Palomino y su extesorero Julián Perdomo (hoy descaradamente precandidato a la Alcaldía del mismo pueblo apoyado por el Centro Democrático), hubo manejos irregulares de 810 millones de pesos.

En un primer consejo de gobierno (28 de septiembre de 2018) se discutió un informe de Laura Camila Mañosa, tesorera de Paicol, donde se estableció, a través del sistema contable del municipio, la existencia de pagos por los más de 800 millones de pesos sin respaldo presupuestal, contrato o soporte legal a terceros.

El 8 de octubre de 2018, en otro consejo de gobierno, el alcalde Henry Durán escuchó alucinadamente que se pagaron millonarios cheques y transacciones a una misma persona varias veces, el mismo valor y el mismo concepto. Ese día, aleatoriamente examinaron cuatro giros y quedaron perplejos por la desfachatez orquestada por el extesorero Julián Perdomo.

Y el 05 de diciembre de 2018, en otro consejo de gobierno, el Banco Agrario certificó y relacionó los pagos irregulares hechos en las cuentas del Municipio por parte del ‘folclórico’ Perdomo. Ahí, el alcalde Durán, optó por denunciar en la Fiscalía General de la Nación el millonario pago indebido ocurrido tres años atrás.

Sin contrato- dice un documento que me entregó una fuente de la Fiscalía- se pagaron en la Alcaldía de Paicol, 262 millones de pesos, como si el pueblo, uno de los más pobres del Huila, tuviera plata para lanzar al ocaso. Además, se pagó sin respaldo presupuestal e incluso por encima del valor del contrato,  397 millones de pesos y se giró doble o hasta triple  56 millones de pesos. Para rematar, no existe extracto ni información del giro de otros 93 millones de pesos.

El alcalde Durán pidió claridad por el manejo de los recursos a la Fiscalía y a la Contraloría Departamental del Huila porque desconoce si se robaron la plata o si los registros están mal. Sin embargo, en el pueblo se sorprenden porque tres años después el mandatario gritó las anomalías cuando pudo hacerlo, incluso, cuando asumió el mandato. O, acaso, ¿su gabinete financiero no es tan idóneo y no percató el hueco fiscal durante el empalme?, ¿pueden extraviarse o manejarse irregularmente 810 millones de pesos (el presupuesto de financiación de 2015 fue de 1.200 millones) y enterarse el mandatario justo cuando dejará el gobierno? A mí me encanta que Durán denuncie. Y me encantaría más que la Fiscalía y la Contraloría, le pusieran cuidado, actuaran rápido, y no ocurra lo que pasó en Altamira. O  Baraya, donde extesoreros desaparecieron millonarios recursos económicos, lo metieron en los bolsillos de sus amigos, y la Justicia llegó tarde. Por eso, robar alcaldías se volvió recocha y un juego descarado en el Huila, cuyos corruptos ni se inmutan porque saben que gastan el dinero, responden las aseguradoras, dilatan la justicia y después pagan meses de casa por cárcel y concluido el tema.

 

Nota uno: dos golpes tuvo el senador Rodrigo Villalba Mosquera esta semana: le suspendieron a la rectora de la Usco, Nidia Guzmán, y le quitaron la Dirección de Prosperidad Social en el Huila. Entre tanto, Ernesto Macías aprovecha su cuarto de hora para acaparar lo que más pueda. Al fin al cabo  padeció ocho años de intensa sequía.

 

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