Amylkar D. Acosta M[1]

 Cómo es posible que ante la repulsa generalizada a la intención del Gobierno Nacional de eliminar el subsidio a la tarifa de energía al estrato 3 y reducirlo a los estratos 1 y 2, haya salido a los medios el Subdirector del DNP Rafael Puyana a decir que faltamos a la verdad quienes hemos denunciado semejante desafuero, calificándonos de mentirosos, sin argumento distinto a sus falacias.

Como antecedente, digamos que en el artículo 179 del proyecto de Ley del Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022, que radicó el gobierno en el Congreso de la República está contenida la propuesta.

Ello no dejó de causar sorpresa toda vez que en momentos en los cuales se debatía el Presupuesto para la vigencia de 2019, ante los rumores de que se suprimirían los subsidios en la tarifa de energía la Ministra de Minas y Energía María Fernanda Suárez le salió al paso dándole un parte de tranquilidad a los usuarios. Les dijo a ellos que deberían estar “absolutamente tranquilos, hoy en día tienen subsidios eléctricos los estratos 3, 2 y 1 y esos subsidios se van a mantener” y enfatizó que “es un compromiso del gobierno del Presidente Iván Duque”. Acaso cambiaron de parecer?

Afirmó el Subdirector del DNP que “el estrato 3 no se toca en ese artículo, porque precisamente los subsidios que se dan en ese estrato son regulados por la CREG”, cuando la competencia de esta se reduce a ajustar “la regulación para incorporar lo dispuesto” en el artículo 116 de la Ley de Servicios públicos. Con tal declaración lo que se pretende es confundir a la opinión pública y embaucar al Congreso de la República, porque cómo se explica, entonces, que en las Bases del Plan Nacional de Desarrollo se dice, por si quedara alguna duda, que “se deberá revisar la eliminación de los subsidios al estrato tres de energía eléctrica”. Huelga decir, que este proyecto de ley fue radicado conjuntamente por el Ministerio de Hacienda y el DNP.

Es claro como el agua la exclusión del estrato 3 del beneficio del subsidio al consumo de energía y su reducción para los estratos 1 y 2 del 60% al 50% y del 50% al 40%, respectivamente. Para establecerlo basta con cotejar el texto del artículo 179 del proyecto de Ley del Plan Nacional de Desarrollo, sustentado además en la página 601 de las Bases del Plan de Desarrollo.

Como es apenas obvio, así diga el Subdirector de Planeación que “lo que se hace en el artículo 179 del Plan de Desarrollo específicamente se refiere  a los estratos 1 y 2”, pero además de la reducción de los subsidios a estos, al omitirse en el mismo la alusión al estrato 3, que sí es sujeto de subsidio en el artículo 99.6 de la Ley 142 de 1994 vigente, tácitamente este estrato queda excluido de tal beneficio. Esa afirmación del Subdirector no pasa de ser un sofisma de distracción. Más claro no canta un gallo. Quién miente a quién?

Pero, como no se puede tapar el sol con las manos, el subdirector, a pocas horas de haber negado la eliminación del subsidio para el estrato 3 y su reducción a los estratos 1 y 2 dio la voltereta. Ahora, al desdecirse y retractarse, anuncia que esta medida iría acompasada con otras estrategias dizque encaminadas “a aliviar el consumo de energía por parte de los hogares colombianos”.

Y, para tender una cortina de humo y así tratar de ocultar el exabrupto sostiene: “tenemos que tener también programas, para ayudarle a los hogares colombianos a que reduzcan sus facturas y así consuman menos energía, ¿Cómo se hace eso? En el Plan de Desarrollo hay una estrategia de eficiencia, ya hay pilotos que evidencian que si se hace reconversión de electrodomésticos o de luces LED, se puede reducir hasta en un 30% la factura de los hogares”. Señor Subdirector, ese programa ya existe y viene del gobierno anterior, el cual se fundamenta en la Ley 1715 de 2014 que, además de promover las fuentes no convencionales de energía renovable (FNCER) dota al Gobierno de una caja de herramientas para propiciar y auspiciar el uso racional y eficiente de la energía.

[1] Miembro de Número de la ACCE

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