“No hemos visto ningún apoyo de la administración municipal, deberían realizar alguna actividad en la que promuevan nuestros negocios”, aseguró Fabián Varón, propietario del restaurante La Azotea ubicado en la calle 15 # 7- 38.

Según él sus ventas pasaron de ser un millón de pesos al día a 400.000. Además, Varón afirmó que desde que iniciaron las obras, hasta la fecha se ha visto obligado a desistir de tres empleados.

“Nosotros creemos que así como van, no nos van a entregar la vía nuevamente el 15 de marzo como lo han prometido”, señaló el empresario.

Todos en crisis

Uno de los establecimientos que no soportó la crisis fue ‘María Paila Gourmet’ que cerró definitivamente sus puertas a finales del mes de noviembre.

“El día que cerraron la vía no vendimos nada y así siguieron pasando los días. Nosotros en los 8 años que llevábamos nunca habíamos pasado un día sin vender nada”, relató María Beatriz Durán Ferro.

Con el pasar del tiempo se volvió insostenible un negocio que venía siendo muy próspero. Desistir de los empleados fue una obligación y cerrarlo una difícil decisión.

“Todo se volvió insoportable, la economía, comenzaron a salir por todo lado cucarachas, zancudos y malos olores. Además, frecuentaron las fugas de gas y de agua”, puntualizó la afectada.

Por su parte, el abogado Daniel Felipe Salazar, asesor jurídico de los empresarios, recalcó a la Administración Municipal la importancia de crear incentivos para los empresarios con el fin de mitigar la crisis económica que padecen.

 

Mientras tanto, quienes habitan en la zona han tenido que acudir a parqueaderos para guardar sus vehículos, los locales comerciales que poseen han sido desocupados ante el evidente bajón de clientes.

Fotoso: Sergio Reyes.

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