Oscar Cabrera Izquierdo es el presidente nacional del banco BBVA.

CLAUDIA MARCELA MEDINA GARCÍA

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El BBVA es uno de los bancos más grandes del país. Su presidente, Oscar Cabrera, hace para LA NACIÓN una ‘radiografía’ sobre el panorama económico del país y habla de las preocupaciones actuales del sector bancario. Y aprovecha para decirles a los huilenses que es “más inseguro llevar la plata en el bolsillo que simplemente hacer una transferencia desde la casa”.

Aquí está la charla que sostuvimos con uno de los ejecutivos más importantes.

¿Cómo le fue al sector financiero y al BBVA en el 2018?

Fue un año mejor que el 2017, fue el final de una recesión muy fuerte que arrancó en el 2014 con la devaluación del peso, la caída del petróleo, El Niño y la inflación. Lo que sí es cierto es que al final de todo este proceso el año terminó siendo muy lento porque entraron menos recursos al país por el tema del petróleo y el crecimiento del 2018 para Colombia fue insatisfactorio porque acabó en el 2.6%. Con ese crecimiento, el crédito está creciendo al 7%, esto quiere decir, que estamos creciendo más de lo que está creciendo el sector y ganando cuota en el mercado, nos ha ido bien, dentro de un país que tiene una recuperación muy lenta, frente a lo que había en el 2014.

¿Cómo califica este comportamiento el BBVA?

Para BBVA, es un año que calificamos muy bueno dentro de todas las condiciones del mercado que no ha sido tan bueno, básicamente, porque hemos ganado mercado por nuestra estrategia digital que está apalancada en retar al país en abandonar el efectivo, abandonar ese tipo de pérdida de tiempo como las innecesarias filas, tan dependientes de la infraestructura física, el esfuerzo en la oferta que hace BBVA está planteada desde lo digital. Nosotros no vamos a abrir grandes infraestructuras físicas, porque creo que ya no toca, y sin embargo, estamos trabajando en llevarle el banco al consumidor financiero esté donde esté y por eso, tenemos la mejor aplicación en celular y mejor administración en tarjetas de crédito. Somos el banco del país que más transacciones está haciendo a través del celular. Lanzamos una campaña bastante agresiva a través de nuestro famoso ‘Uga-Uga’ intentando retar al público en general.

¿Los colombianos ya cuentan con una cultura digital?

Aún no. El país es muy digital para hacer cosas de poco valor y muy poco para hacer transacciones de valor. Somos muy digitales usando el Facebook, WhatsApp, Tinder y no hacemos muchas cosas productivas, no nos damos cuenta que al final se puede hacer una transacción desde el celular sin costos, interna o externa, y te ahorras el paseo típico al banco. Un cliente que tiene su nómina en el banco BBVA ya no tiene que hacer eso, simplemente puede hacerlo desde su celular. Puede inscribir la cuenta a la que le hará la transferencia y operarla en ese instante. Puede apagar y prender sus tarjetas de crédito, son cosas que nadie más tiene. El banco te ofrece la capacidad de hacer muchas cosas sin costo, desde tu casa y entregando un servicio que nadie más entrega.

Eso suena muy bien…pero todavía la gente prefiere ir a las oficinas, ¿Por qué?

El número de clientes que usan el celular ha crecido en un 50%, el porcentaje de ventas que hacemos digitales está en un 20% y eso es por la experiencia inigualable, intentando atraer nuevos clientes. El éxito de este año, más allá de la economía, la real transformación estratégica en la que estamos trabajando es poder decirle al consumidor que no necesita oficina porque está en el celular todo el tiempo y puede hacer todo desde ahí.

La cultura del efectivo aún está muy limitada por dos razones, la primera da miedo un robo en alguna transacción y la otra, los costos, ¿Es así?

Esa es una inadecuada concepción del tema. Hay personas que les da miedo, pero es mucho más inseguro llevar la plata en el bolsillo que simplemente hacer una transferencia desde tu casa, pero sí hay cierta resistencia porque hay rutina y somos muy buenos para seguirlas, no somos tan pioneros de cambiar las cosas, pero en eso estamos, educando al cliente del BBVA. Es más seguro y limpio ser digital.

¿Por qué las tarifas de transacciones entre bancos distintos siguen siendo altas?

Hay entidades financieras que se resisten a bajar esas tarifas y ahí tenemos que competir, entregando una experiencia distinta, un costo más barato y favorecer la bancarización. Por otra parte, se requiere de más políticas públicas atractivas. Para el sector comercial, tener un datáfono acaba siendo un inconveniente porque el fisco ya te cobra un montón de plata. Entonces, en la percepción del comercio se siente que están pagando demasiados impuestos y prefieren mantenerse en la economía informal.

¿Los colombianos y las empresas están buscando créditos?

Nuestro segmento principal son las personas naturales y tenemos una cuota del 14% y es el segmento prioritario, también estamos trabajando en las Pymes, lo que pasa es que nos vamos a encontrar con el mismo problema de la informalidad que evita el crecimiento o hacer nuevas inversiones.

Todavía hay muchas personas y pequeñas empresas que no están bancarizadas,  ¿Por qué?

Eso ocurre porque no está en la formalidad, es decir, el problema de la tasa de usura es un drama porque no se está entendiendo bien. Uno de los dramas que tiene el país es que mientras mantienes esa tasa límite lo que acaba ocurriendo es que estas negando el crédito a una masa muy importante de población, pero en el fondo es esa gente que tiene un perfil de riesgo alto porque no está bancarizada, vas a empezar prestándole alto. Con las Pymes ocurre lo mismo, son empresas que no tienen una administración muy desarrollada y cuando el banco le pide la declaración de renta y no está bien pues es muy difícil que el banco preste sin conocer el estado financiero real. Ahí entran a jugar los agiotistas que son la parte financiera de toda una trama de negocios ilícitos que existen en el país que acumulan efectivo y no pueden llevarlo al sistema financiero y comienzan a rentabilizarla prestando dinero a un interés muy alto y así empieza el ciclo. El maltratado en todo esto es la persona de bajos recursos.

¿Cómo está la cartera del banco?

La calidad de la cartera viene golpeada, en general, ya no está tan mal, pero son 20 billones de pesos que dejaron de entrar de un día para otro con el fenómeno de El Niño y la fuerte devaluación del peso por los precios del petróleo pues eso lleva, también a un encarecimiento de la vida real y encima se le subieron las tasas de interés. Entonces, la disponibilidad de recursos en los bolsillos de los colombianos es inferior a la que había antes, eso significa una subida de la mora, estamos ante una salida lenta en ese proceso de ajuste.

¿Cómo los ha impactado la Ley de Financiamiento?

Lamentablemente, el sector ha quedado con una tasa diferencial  y va a pagar 4.2 más en renta que lo que paga cualquier empresa del país, lo cual es inconveniente porque es una discriminación legal. Si un país quiere crecer, necesita un sistema financiero fuerte. Es quitarle unos recursos al sistema financiero pues es menor la labor de ‘bombeo’ que pasará a la economía.

¿Esa obligación será trasladada en mayor costo a los usuarios?

A la larga puede ser, pero eso es muy difícil de verlo porque el nivel de competencia hace que eso no sea posible. Lo que sí puede acabar ocurriendo, es que nosotros tenemos otros tipos de indicadores por los cuales trabajamos y es rentabilizar las acciones de nuestros accionistas. Nos toca pensar cómo hacer para mantenerlo, si era un beneficio que se iba a tener, pues ya no está. Toca comenzar a reducir personal, costos en publicidad y ahí se producen otra serie de impactos. El cliente no sufre en primera instancia porque la competencia lo regula pero sí otras inversiones.

¿Van a hacer interponer algunas acciones jurídicas?

Sí, el sector financiero en conjunto va a plantear un recurso de convencionalidad por ese trato desigual a los iguales y ya veremos qué es lo que acaba ocurriendo. Mientras tanto, debemos cumplir con la obligación legal. Nosotros no estamos en contra de la Ley de Financiamiento, al final somos respetuosos, lo que no entendemos es esa parte en particular por la cual estamos revindicando ese trato de igualdad.

 ¿Qué han hecho en responsabilidad social?

Nosotros llevamos trabajando como 14 años con una declaración propia de reinvertir el 1% de nuestras utilidades en los países donde operamos y lo hacemos bajo una lógica de filantropía, de un plano que represente algo importante en el país, en el entendido que si construyo algo que signifique construir país pues en el fondo es parte de la ecuación necesaria. En Colombia decidimos educación y comenzamos con los útiles escolares para que los niños puedan ir a estudiar y mantener a las escuelas, lo hacíamos a través de fundaciones serias que analizábamos y luego, lo fuimos sofisticando. Debo destacar todo lo que tiene que ver con la escuela de emprendimiento, montamos un material muy interesante con consultores y a través de las Gobernaciones en todo el país, vamos a las escuelas y formamos a los profesores para que luego con esos materiales que proveemos ayuden a los estudiantes de octavo a once para que aprendan a administrar un negocio para los emprendimientos y salen ideas que pueden convertirse en negocios para la vida.

¿Qué le significa el Huila?

Tenemos de las oficinas más importantes del país en presencia y cuota del mercado de un 15%, con 7 oficinas, 65 empleados y 44% de los clientes ya son digitales; es decir, que usa el celular consistentemente durante tres meses seguidos porque en el fondo ya se queda enganchado con la aplicación. También tenemos escuela de emprendimiento y están en 26 instituciones educativas, en Neiva hay 18 y las demás están repartidas en los municipios de Guadalupe, Timaná, Saladoblanco, Teruel, La Argentina, Garzón, Suaza, San Agustín, Altamira, Campoalegre, El Pital, Agrado, Rivera, La Plata y Palermo.

 

 

 

 

 

 

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