Los celos que matan

Aunque parezca increíble, en un acto de intolerancia y celos enfermizos, un campesino golpeó y luego acuchilló en plena fiesta a una joven que bailaba con el novio de su hija. El hombre acaba de ser condenado a 34 años de prisión.

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Fanny Artunduaga Cárdenas fue acuchillada durante una fiesta sampedrina en Potrerillos (Gigante), al parecer, en medio de una escena de celos.

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

Un campesino de Gigante (Huila) fue condenado a 400 meses de prisión por haber asesinado a una joven que coqueteaba con el novio de su hija.

Aunque después, quisieron incriminar al amante furtivo, las autoridades judiciales desmontaron la estrategia y terminaron confirmando la condena contra al agresor.

El fatal incidente ocurrió hace siete años en medio de una rumba comunal, acompañada de ingesta de licor y con un móvil pasional convertido en un absurdo pretexto de violencia contra las mujeres.

El crimen ocurrió poco antes de la medianoche del 30 de junio de 2012 durante el remate de las fiestas del San Pedro en el centro poblado de Potrerillos (Gigante).

La víctima, Fanny Artunduaga Cárdenas, departía en una caseta popular con amigos y familiares cuando fue atacada por Libardo Segura Campos. El hombre, conocido como ‘El Guara’ se le abalanzó, le pegó una bofetada y la derribó.

Cuando la joven se incorporaba la agredió con un puñal que escondía en un poncho. Sin ningún pudor la atacó ante la mirada de los contertulios causándole la muerte horas después en un centro asistencial a donde fue trasladada.

Según el dictamen pericial de la necropsia la joven falleció por un “choque hipovolémico causado por una herida en el tórax causada con arma corto punzante que le comprometió otros órganos vitales.

Luego la defensa argumentó que el deceso no se produjo por la herida sino por la demora en la atención médica. Increíble. El argumento no prosperó.

Libardo Segura Campos, el homicida fue condenado a 400 meses de prisión.

La captura

El homicida emprendió la huida. Dos años después, el 14 de junio de 2014 fue capturado. El homicida no se allanó a cargos. No obstante el juez Primero Penal de Garantías le dictó medida de aseguramiento con detención carcelaria.

Dos meses después el 12 de agosto de 2014 la Fiscalía 22 Seccional de Garzón le formuló la acusación por el delito de homicidio agravado.

Previo a la iniciación del juicio oral celebrado el 29 de septiembre de 2015  el incriminado recobró su libertad provisional por vencimiento de términos.

Bajo esta circunstancia se desarrolló el juicio. El 21 de junio de 2017 el juez anunció el sentido del fallo condenatorio. El fallo definitivo se produjo hace un año el 5 de marzo de 2018. El fallo quedó en suspenso por una apelación que formuló el homicida.

“La joven fue atacada en forma sorpresiva y en estado de indefensión” alegó el juez. “Siendo tal la indefensión que el procesado no esperó que la joven se incorporara del primer golpe cuando le asestó la herida en el tórax con un arma corto punzante que ocultaba en su mano”.

Celos fatales

Poco antes la occisa había discutido con Lina Paola Segura Méndez, hija del homicida, al parecer, por celos, origen de la tragedia.

La muchacha un mes antes, según el relato, había conocido a un muchacho, al parecer, un ex soldado, quien la invitó a salir. El día de la tragedia estuvieron en Neiva y luego regresaron a Potrerillos. Mientras bailaban se presentó el altercado con la occisa y una hermana suya.

La ofendida, llorando reclamó la intervención de su padre, argumentando que le quería quitar a su novio. El progenitor indignado reaccionó, golpeó a la víctima y luego la acuchilló en el suelo.

La occisa tenía 25 años, había nacido en Rioblanco (Tolima) y se había radicado con su familia en Potrerillos. Todos se conocían. Sin embargo, unos celos enfermizos, terminaron ocasionando otra tragedia, en una zona donde la violencia contra las mujeres no cesa. El Huila aparece entre los diez departamentos con los más altos niveles de violencia de género.

La condena

Libardo Segura Campos fue condenado a 400 meses de prisión como autor responsable del delito de homicidio agravado. La pena fue impuesta por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Garzón. Además, le impuso una pena accesoria de inhabilitación por 20 años.

La decisión fue apelada. El Tribunal Superior de Neiva la confirmó integralmente el 8 de febrero pasado.

La estrategia probatoria elaborada por la defensa no cuenta con el suficiente poder suasorio para derrumbar la teoría del caso de la Fiscalía.

La Sala Penal respaldó integralmente la decisión del juez de primera instancia, desvirtuándose la reclamación de revocatoria de la sentencia y en cambio, confirmando la condena contra Segura Campos.

El sentenciado anunció a través de su apoderado que interpondrá el último recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia, circunstancia que aún no ha ocurrido.

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