El abrupto suceso ocurrió en la madrugada del pasado sábado.

Cristian Andrés Tejada Galeano y Viny Johan Rodríguez Garzón, ambos de 28 años, tal vez jamás se imaginaron que la madrugada del pasado sábado 2 de marzo sería la última en que disfrutaban de su juventud, de su amistad, del milagro de la vida.

Porque hacia la 01:20, cuando transitaban en una motocicleta sobre la Calle 50 con Carrera 18 en un sector del barrio Álamos Norte de la capital huilense, se encontraron de frente con la muerte. El destino se encargó de colocar en el camino a un tercer protagonista, Andrea Milena González Trujillo, quien conducía el vehículo tipo camioneta que terminó impactando con los dos motociclistas.

La mujer de 36 años iba acompañada de su esposo. Habían salido de una reunión durante la cual, consumió solo tres cervezas, como le manifestara ella misma a su defensa poco antes de las audiencias preliminares judiciales a la que fue llevada.

Los esposos se dirigieron hacia el sector de Álamos Norte a dejar a un amigo a su casa. De regreso, indicó Andrea Milena, fue presa del cansancio y puede haberle asistido un micro sueño. “Yo iba manejando cuando sentí el golpe y fue que yo ya estaba encima del andén. De resto no sé qué pasó, la gente decía los mató, los mató, pero yo no veía nada. Cuando nosotros nos bajamos del carro pude observar el cuerpo de uno de los jóvenes”, fueron algunos de los apartes que se conocieron de la declaración de la conductora.

Andrea Milena González Trujillo, administradora financiera de profesión y de una familia de clase media trabajadora, de inmediato rompió en llanto, entró en shock ante la abrupta situación. Los dos ocupantes de la camioneta marca Toyota color negro de placa CKZ-484 se quedaron allí en el sitio del accidente a la espera de la llegada de la Policía.

La prueba de alcoholemia de Andrea Milena González arrojó poco menos de un grado de alcohol, aseguró una fuente cercana al caso.

Recolección de pruebas

Según se ha logrado conocer, la camioneta involucrada en el accidente y que conducía González Trujillo pertenece a la empresa privada en la cual labora.

La mujer se sometió a la prueba de alcoholemia, la cual no alcanzó siquiera a marcar grado uno, sino 0,9 aproximadamente. El agente de tránsito James Trujillo Tovar, conoció de primera mano el informe de compañeros de Policía Judicial e indicó que el procedimiento ha sido claro y transparente. “En el lugar de los hechos se le toma la prueba de embriaguez a la conductora, se identifica e individualiza por parte de la Policía judicial”, mencionó.

No se descarta que los dos jóvenes motociclistas que fallecieron, se encontraran igual o bajo un mayor grado de alcohol. Los exámenes de necropsia a los cadáveres lo determinarán.

“En el reporte no aparece una frenada de manera brusca por parte de la camioneta, o que fuera conduciendo a alta velocidad”, anotó Luis Alberto Ossa, abogado defensor de Andrea Milena González Trujillo.

La directamente involucrada en el siniestro, fue presentada por la Fiscalía el pasado domingo ante el Juez Promiscuo Municipal de Hobo con funciones de control de garantías para las audiencias preliminares. Curiosamente el fiscal del caso le imputó el delito de homicidio culposo agravado, solo sobre una de las víctimas, no lo hizo en concurso con la otra.

Luego la misma fiscalía solicitó al juez de control de garantías imponer a Andrea Milena González Trujillo la medida de aseguramiento domiciliaria, negociación que fue aceptada por la defensa. Allí privada de la libertad en su casa, la mujer continuará afrontando el proceso en su contra.

 

Triste adiós

Mientras tanto en los hogares de Cristian Andrés Tejada Galeano y Viny Johan Rodríguez Garzón afrontan el vació por su pérdida. En Jardines el Paraíso, decenas de familiares y allegados despidieron ayer por última vez a los dos amigos.

Uber, tío de Viny Johan, lo describe como una persona trabajadora y padre de dos niños pequeños. Él salió egresado del colegio Empresarial de Los Andes y luego laboró por varios años en el sector de las petroleras gracias a la ayuda de su padre Luis Rodríguez, un reconocido ingeniero que murió también de forma trágica hace unos 11 años cuando fue asesinado. El dolor por la pérdida de su padre acompañó a Viny por siempre. Por medio de su trabajo había ido a África y a Sudáfrica, por cuyos paisajes casi desérticos se hizo varias fotografías.

De otro lado, Cristian Andrés deja una pequeña niña de tres meses de nacida y una esposa. Reconocido por ser comerciante de caballos, oficio que le apasionaba, pues era caballista aficionado.  “Él era buena gente, carismático, espontaneo, muy alegre, tenía muchos amigos y la gente lo quería mucho, además de buen hermano, buen hijo”, lo describió Adriana María Tejada, hermana de Cristian.

Ambos, duermen ahora el descanso eterno.

Cristian Andrés Tejada y Viny Johan Rodríguez, fallecidos.

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