La rectora Nidia Guzmán Durán se defendió de los ataques de su antecesor.

RICARDO AREIZA

Unidadinvestigativa@lanación.com.co

 La suspendida rectora de la Universidad Surcolombiana, Nidia Guzmán Durán le salió al paso a los duros cuestionamientos que le formuló la semana pasada su antecesor Pedro Reyes Gaspar.

“No parece comedido de su parte, el que se pretenda comparar cuatro años de su gestión, con los cinco meses de desempeño en el cargo de Rectora”, precisó en un  comunicado.

Durante este tiempo breve -dijo- me tocó afrontar el restablecimiento de la imagen institucional, que, al parecer, se vio involucrada en un gravísimo escándalo de corrupción”, recalcó la señora Guzmán al responder las críticas que formuló nueve días antes el médico Reyes Gaspar.

Adicionalmente, le tocó afrontar otras situaciones problemáticas, entre ellas, tres demandas electorales, déficit presupuestal para finalizar el 2018 y un paro estudiantil que tan solo se solucionó en enero pasado. No obstante, en los primeros cien días corregir algunos ‘entuertos’. (Ver recuadro).

Reyes Gaspar en un explosivo comunicado insistió en los resultados de su gestión y exaltó el liderazgo nacional y regional alcanzado durante los cuatro años de su periodo.

Igualmente cuestionó la improvisación, la poca claridad sobre los procedimientos para avanzar en la re acreditación institucional, los cambios intempestivos de su equipo directivo para devolver favores electorales, entre otros.

“No es cierto que haya recibido una Universidad con liderazgo nacional. Lo que la opinión pública conoce es que durante el segundo semestre de 2018 la institución, se vio involucrada en un gravísimo problema de corrupción relacionado con la elección de Personero de Neiva, por actuaciones desde la Universidad en el tiempo de su Rectoría”, le replicó ña señora Guzman Durán.

El polémico concurso que incluyó la elección de su jefe jurídico José Hildebrand Perdomo como contralor de Neiva, tiene hoy en líos judiciales a diez concejales, a los funcionarios elegidos, al ex coordinador del Grupo de Proyectos Especiales y al empresario que financió irregularmente la cuestionada designación.

El escandaloso episodio tiene además ‘enredado’ al propio Reyes, a una Vicerrectora y a varios asesores de la institución encargados de gestionar proyectos y promover el polémico concurso de personeros en 35 municipios de ocho departamentos del país.

Facsímil del comunicado

La acreditación

“Tampoco resulta afortunado abrogarse como un resultado propio la acreditación de la universidad, por cuanto ello es el resultado de todo un conjunto de acciones y personas al interior de la institución”, recalcó la señora Guzmán Durán.

La acreditación de alta calidad por cuatro años fue otorgada el 29 de diciembre de 2017 por el Ministerio de Educación Nacional. Sin duda fue uno de los logros más representativos en los 50 años de vida institucional.

Afán burocrático

Reyes Gaspar criticó la improvisación e inexperiencia de su equipo de colaboradores y atribuyó los cambios a una supuesta retaliación con sus antiguos colaboradores y a “la urgencia de poder cumplir con los compromisos burocráticos adquiridos durante su campaña”.

“En cuanto a su preocupación por el cambio de personal directivo de la Universidad, respetuosamente le manifiesto que ese es un fuero de quien ostenta la calidad de Rector, y que durante su gestión jamás le formulé solicitud o reclamo alguno por los cambios que en su libre discernimiento y competencia realizó”, replicó la señora Guzmán Durán.

Banderillazo

De otro lado, la funcionaria aceptó la explicación pública que hizo Reyes según la cual no ha sido autor ni determinador de alguna de las demandas electorales que fueron presentadas, como se ha sugerido, estimando la cercanía  de su asesor Johan Steed Ortiz y su amistado con el abogado Iván Mauricio Puentes, cuya demanda provocó la suspensión provisional.

“Me parecería muy inapropiado que un ex rector (por intereses electorales o de otra índole) esté contribuyendo a la desestabilización institucional que estas situaciones producen”, le replicó en un duro banderillazo, por una posible aspiración a la Rectoría en caso de declararse la vacante definitiva.

Incluso, dejó entrever que la terna, pudo recomponerse como lo debatió el Consejo Superior en las dos últimas sesiones ante de la jornada comicial.

“No obstante, aprovecho la oportunidad para precisar que la determinación en el sentido de que la terna en la que fui postulada continuara, una vez conocidos los cuestionamientos jurídicos, no la tomé yo, sino el Consejo Superior con fundamento en un concepto del Jefe de la Oficina Jurídica que usted, Dr. Reyes Gaspar, presentó en dicha instancia”.

De hecho, el asesor jurídico Carlos García, en un concepto rendido el 21 de septiembre de 2018, días antes de la consulta estamentaria, recomendó mantener la terna, descartando las propuestas de revisión por una ‘causal de impedimento” y por lo tanto, una “inhabilidad sobreviviente que pondría en riego, como ocurrió, la permanencia de quien resultara elegido.

En el acta del Consejo Superior se planteó la posibilidad de recomponer la terna, pero al final, se mantuvo la continuidad del proceso, estimando que los actos administrativos están investidos de presunción de legalidad y se mantendrán vigentes hasta que sean anulados por fallo judicial o por revocatoria directa.

 Banderillazo 2

La señora Guzman Durán tácitamente atribuyó el inexplicable pronunciamiento de su antecesor, a un lanzamiento anticipado de su posible campaña para retornar la Rectoría.

“Por último,- subrayó- hago un respetuoso llamado para que no se obstruyan las labores de quienes pretenden que la Universidad avance y no se paralice, con acciones proselitistas anticipadas, por cuanto he sido suspendida del cargo de Rectora, pero continuo ejerciendo mi legítimo derecho de defensa, que como lo comenté en otra ocasión, implica la defensa de la autonomía universitaria”.

La guerra epistolar marca de hecho una ruptura con su antecesor, evidenciada a finales de diciembre con el remezón de su equipo de colaboradores pero no admitida por las partes.

Escalamiento

El primer paso en esta “guerra de posiciones” lo dio el propio Reyes, la semana pasada al apartarse definitivamente de su sucesora con quien mantuvo una cordial relación poco antes de la medida cautelar.

“Con gran extrañeza he conocido el pronunciamiento de Pedro León Reyes Gaspar en el que critica mi gestión en la Rectoría de la Universidad Surcolombiana, toda vez que, hasta unos días antes de conocerse la decisión del Consejo de Estado, me buscó insistentemente, lo atendí y no me formuló reparo alguno, sobre mi condición de autoridad nominadora y ordenadora del gasto”, aclaró la funcionaria provisionalmente separada del cargo al marcar un nuevo escalamiento de la confrontación epistolar.

El retorno

En año antes de terminar su periodo, Reyes Gaspar aspiraba a la reelección para terminar la tarea que comenzó con la acreditación institucional. La reelección inmediata que se gestionaba con un bajo perfil, naufragó el 21 de febrero de 2018. El Consejo Superior sepultó la pretendida reforma estatutaria para establecer la reelección inmediata.

Al frustrarse esa opción, terminó aceptando el encargo y contempló otro escenario probable para un segundo periodo no sucesivo como lo contempla el Estatuto General.

La interinidad puede alimentar esa posibilidad en medio de una segura polarización que tomará vuelo.

La guerra epistolar que alcanzó un nuevo peldaño puso en evidencia la ruptura entre un equipo.

Superados los ‘entuertos’

  1. Logramos resolver el déficit financiero con el que pudimos garantizar la terminación del segundo semestre académico del 2018, y la contratación de personal, pagos de servicios públicos, gastos de desplazamientos de docentes, entre otros gastos necesarios administrativamente.
  2. Conseguimos entre los rectores del Sistema Universitario Estatal (SUE), los estudiantes y profesores ante el Gobierno Nacional, en el marco del paro nacional, unos recursos con impacto a la base presupuestal y de inversión que reducirán parte de la brecha de desfinanciación de las universidades públicas.
  3. Las cooperativas, por iniciativa de Asocooph, y gracias a un proyecto presentado por la Facultad de Ingeniería, aprobaron y giraron durante nuestra gestión, más de $1.243 millones que servirán para financiar la articulación entre la educación media y la técnica y tecnológica, a través de la Escuela de Formación e Innovación Tecnológica EFIT; así como la virtualización de algunos programas académicos.
  4. Implementamos una política de austeridad en el gasto, con la que esperamos este año ahorrar más de $1.000 millones solo en la contratación de personal.
  5. Mejoramos las condiciones de infraestructura de la sede central de la Universidad, tras un proceso de mantenimiento que hace muchos años no se realizaba.
  6. Contratamos los estudios y diseños para viabilizar las obras, del nuevo bloque de ingeniería, construcción del hangar para el laboratorio de construcción de ingeniería civil, el nuevo bloque de aulas en Garzón, bloque administrativo en La Plata, edificio espejo en Pitalito, coliseo de la sede Central, el laboratorio de anfiteatro y restaurante de la Facultad de Salud, entre otras obras.

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