Su compañía en la niñez fueron vacas, caballos, conejos, patos y chivas. Desde muy pequeña vio colas moviéndose en su casa de lado a lado y les enseñaron a respetar, amar y proteger a todos los animales, porque son seres vivos que sienten dolor, hambre, alegría y tristeza.

Siempre tuvo mascotas y cuidó muchos animales, pero jamás había rescatado a ningún peludito herido, enfermo, atropellado o en condición de abandono. Pero, esto cambió para Claudia Guzmán Ochoa, en el 2003, cuando casi atropella con su moto a un perro que estaba tirado en la mitad de una avenida de Neiva.

De inmediato, esas enseñanzas de la niñez llegaron a su pensamiento, lo cual hizo que lo auxiliara. Lo llevó a su casa y llamó a la veterinaria para que le indicara lo que podía hacer. Al otro día, lo llevó con la profesional donde lo atendieron, se hizo el tratamiento y una de sus tías lo adoptó.

Así que de manera empírica comenzó a rescatar diferentes animales que encontraba en la calle y seguía el mismo proceso hasta que los adoptaban. Ya en el 2011 y con fines de legalizar la labor social creó la Fundación Adoptamor.

¿Qué pasó con su profesión?

Antes del 2010 asesoraba seis empresas como Contadora Pública, pero debido al tiempo que demanda la labor con los peluditos,  renunció y se quedó trabajando en una sola empresa donde conocen lo que ella hace y la apoyan incondicionalmente. Toda decisión siempre trae una consecuencia y como Claudia lo esperaba, disminuyeron los ingresos y aumentaron las obligaciones.

Sin embargo, arraigada a su fe, Claudia asegura que Dios de alguna forma la ayuda para salir adelante con los tratamientos y alimentaciones de los animalitos rescatados. No fue una decisión fácil, pocos la comprendieron, pero nada le ha dado tanta satisfacción que ayudar y recibir ese amor incondicional que solo los peluditos le han brindado.

Lo bueno y malo

Después de tomar tinto a las 6:00 de la mañana se dispone a asear las jaulas donde están los perros y gatos, le realiza las curaciones y les pone la comida, labor que se extiende hasta las 10:00 de la mañana. Luego, realiza su almuerzo y regresa para recoger las vasijas de comida, lavarlas y darle las atenciones que necesitan.

Después revisa las redes sociales de la Fundación, hace su trabajo como contadora, coordina los voluntariados, las jornadas de visita y recolección, todo al mismo tiempo. Cuando va cayendo la tarde, vuelve a realizar aseo, las curaciones y comparte un rato con ellos porque no se trata solo de darles comidas, hay que brindarles cariño y atención.

Sobre las 8:00 de la noche se desocupa de esta labor, pero debe continuar hasta las una de la mañana revisando redes sociales, WhatsApp y los asuntos que quedan pendientes.

Para Claudia es un trabajo de todos los días sin descanso. Para ella esto vale la pena, porque puede cambiar la vida de otro ser humano y su corazón se parte en mil pedazos cuando no logra salvarle la vida a uno de estos peluditos. Entre lágrimas, afirma que es la mejor labor que puede realizar.

Gracias a su sacrificio ha logrado transformar la condición de abandono, maltrato y el riesgo de muerte de perros y gatos por un hogar protegido, lleno de amor donde le brindan la oportunidad de tener una familia que se compromete a su cuidado.

A pesar de estas acciones, no todo es color de rosa porque conseguir los recursos para realizar esta labor es maratónica. Hay que rebuscar el concentrado, los medicamentos, los implementos de aseo y el dinero para pagar los tratamientos médicos, junto con las vacunas  de 90 peluditos. Al ser una fundación, no reciben apoyo del gobierno y dependen de las personas de buen corazón que realizan donaciones.

Actividades

Para financiar esta Fundación se valen de actividades como rifas, venta de postres y mercancías propias como busos, manillas, camisetas, calcomanías y alcancías con el fin de recaudar para la como comida, los medicamentos y el pago de veterinarias.

Igualmente, por medio de su página de Facebook ‘Fundación Adoptamor’, piden apoyo con donaciones de concentrado, medicamentos o dinero. Y tienen el ‘Plan Padrino’ que consiste en que una persona ayuda, mensualmente, con lo que pueda para el mantenimiento de alguno de los animalitos.

¿Cómo va el 2019?

Hasta el momento han rescatado 30 perros y gatos. Entre ellos se encuentra Fiona una perrita que estaba en Mercaneiva con 11 cachorritos de solo 2 días de nacido y se encontraban en riesgo de muerte, pero con el apoyo de la Policía Ambiental fueron rescatados y llevados al hogar de paso que les prestó una familia mientras se dan en adaptación.

¡Afuera!

La sede de la Fundación estaba ubicada en Rivera donde existían muchos animales afectados por el flagelo de abandono, problemas de piel, desnutrición, atropellados y heridos con machete o cuchillo.

Al ver la indiferencia de la Alcaldía de Rivera, decidieron emprender estar labor y lograron rescatar 2000 peluditos entre octubre de 2011 a julio de 2017. En su mayoría eran cachorros y organizaban jornadas de adopción en el parque Leesburg de Neiva donde las familias se peleaban por los cachorros.

Sin embargo, ante estas buenas acciones, los vecinos empezaron a quejarse, no hubo mucha tolerancia, ni les importo el beneficio que traían. En el 2013 la Alcaldía de Rivera realizó inspección de las condiciones sanitarias, y sin tener observaciones en contra, en el 2017 la Directora de Salud Local decidió que ya no iba a permitir más el funcionamiento de la Fundación y se hizo un acuerdo para reubicarse.

En el Huila no logró que alguna de las Entidades Protectoras de Animales que tienen refugio la ayudaran, por eso habló con un familiar que tiene una finca grande en Tolima y se trasladó para hacer las adecuaciones y llevarse a todos los peluditos allí. En Neiva solo quedaron los que estaban en hogar de paso que tenían posibilidades de darse en adopción pronto y los que se encuentran en tratamiento.

Todos juntos 

Su familia siempre la ha ayudado y admira lo que está realizando. Sin embargo, es muy importante seguir empoderando a más personas ante esta difícil situación. Todos podemos ayudar a cambiarle la vida a un peludito, sea poco o mucho, y no quedarse solamente en compartir la foto o publicación por redes sociales. El próximo 16 de marzo realizarán el evento ‘Intercambio de Amor’ en la veterinaria ‘Pet Planet’ de Neiva, donde recibirán donaciones de concentrado para perros y gatos, medicamentos o dinero.

 

 

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