La famosa periodista, Claudia Palacios, escribió ayer: “Año tras año, los comerciantes esperan con deseo el día de la Mujer porque es una fecha en la que repuntan sus ventas. Chocolaterías, floristerías y moteles hacen su agosto por cuenta de la que quizá es una de las fechas más desdibujadas de la historia, pues nada tienen que ver esos obsequios-cliché con la lucha de las neoyorquinas que marcharon para exigir reducción de su jornada laboral, mejores salarios y el derecho al voto. Pero, songo sorongo, marzo tras marzo, y con la complacencia de miles de niñas, jovencitas y señoras, nos han ido comprando con serenatas y todo tipo de ‘detalles’, cuyo significado y uso refuerzan el estereotipo de que a las mujeres se nos contenta con lo que controle nuestras hormonas…”

En efecto, el 8 de marzo se ha convertido en el día para llenar a las mujeres de desayunos, almuerzos o flores. En las empresas, los hombres se apuran a contratar mariachis y no dejan de poner una y otra vez la canción ‘Mujeres’ de Ricardo Arjona o Mujeres Divinas de Vicente Fernández. Siempre ocurre todos los años. Pero, llegó la hora de cambiar. Este 8 de marzo debe llevar a que las mujeres reflexionen y exijan, por ejemplo, respeto y cero violencia contra ellas.

Cada día, las mujeres ganan más espacio en muchas áreas, pero, lamentablemente, inquietan la violencia, el maltrato, el acoso laboral y sexual hacia ellas.

De nada entonces sirven los ‘detalles’ hoy, si provienen del hombre que las agrede de mil formas el resto de días del año. Como dice Claudia Palacios: “Qué buena ocasión para ‘desenmascarar’ a quienes fungen de respetuosos con las mujeres pero ignoran las propuestas que estas dan en una reunión o ni siquiera las miran a los ojos. Qué gran pretexto para ‘desempolvar’ tantos episodios que suelen callar las mujeres con el argumento de que es mejor ‘llevar la fiesta en paz’”.

“De nada entonces sirven los ‘detalles’ hoy, si provienen del hombre que las agrede de mil formas el resto de días del año”

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