Hace solo un par de días Ana Rita Ibarra de González celebró junto a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, 101 años, un siglo de vida marcado por historias, tristezas y alegrías que hoy poco recuerda, pues el alzheimer le ha nublado su memoria, aunque hay cosas que aun la enfermedad le permite recordar.

Doña Rita, nació en Natagaima el 2 de marzo de 1918, año en el que se posesionó como  presidente del país Marco Fidel Suárez y se celebró el fin de la primera guerra mundial. “A ella la violencia en su pueblo la hizo irse de allá, y también ahí empezó a perder la memoria, y ella extraña mucho estar allá, recuerda sus raíces”, afirmó Zulma Sánchez, una de sus nietas.

Ella pasa sus días recostada en una silla mecedora, muy bien peinada, elegante con sus vestidos de encaje, collares y aretes permanece todas las tardes en su casa, ubicada en el barrio ‘José Eustasio Rivera’  donde vive con una de sus hijas.

Es amante de la música de cuerda, las serenatas con boleros y pasillos, pero hay un tema en especial que aún recuerda y que la alegra, ‘Mariquiteña’, canción interpretada por el maestro Jorge Ariza. “A mí me gustaban las serenatas con tiple, bandola y guitarra”, alcanzó a recordar cuando su nieta le preguntó.

Le encantan los bizcochos de manteca y el chocolate, también comer pescado y ama los ‘popoches’ asados y estar siempre acompañada. “Eso es sabroso”, dijo.

“Ella es la adoración de nuestra familia, la queremos mucho, nos mantiene unidos porque todo se hace en torno a ella, no sabemos qué pasaría si ella ya no llega a estar con nosotros, ilumina nuestra casa, es nuestra alegría, es como una niña a la que cuidamos mucho a nuestra viejita”, expresó su nieta.

Su esposo falleció hace 17 años, tuvo 12 hijos, tiene 32 nietos, 43 bisnietos y 2 tataranietos. “La mayoría de sus hijos se dispersaron en diferentes ciudades y algunos ya fallecieron y a ella le da a veces nostalgia, se deprime porque los llama, pregunta donde estas sus hijos, empieza a nombrarlos, como si todavía estuvieran con ella, llora cuando los recuerda”, comentó.

El glaucoma, hace años le arrebató la vista, pero nunca se enferma, siempre tiene se levanta muy temprano y también se acuesta antes que caiga la  noche. “Ella come muy bien, come de todo, varias veces durante el día y le damos todo lo que más le gusta, es muy sana”, afirmó su nieta de 27 años de edad a quien doña Rita en ocasiones recuerda como la ‘negrita’.

Su nieta, espera seguir acompañada por la luz que les brinda doña Rita por mucho más tiempo, que su vida no se apague pronto para que siga iluminando con su presencia las reuniones familiares al ritmo de la ‘Mariquiteña’.

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