Los médicos reclaman la implementación de la Ley Estatutaria en Salud.
Diego Camilo Chilatra Sánchez Presidente del Colegio Médico del Huila

 

Se desarrolló el Encuentro Nacional de Gobernadores el pasado 31 de enero y 1 de febrero en el mágico Municipio de San Agustín, donde entre otros temas, se discutió el de la crisis del sector salud.

Desde la Junta Directiva del Colegio Médico del Huila saludamos la iniciativa del Gobernador, e invocamos a todas las autoridades políticas y administrativas del país para que avancemos en la dirección correcta y lograr los cambios que el país anhela.

A la cumbre de Gobernadores asistieron el presidente Iván Duque, varios Ministros, sus Viceministros, el Superintendente de Salud, el Contralor, quienes se plantearon analizar e implementar políticas para la solución de los problemas persistentes del sector de la salud.

Desde nuestra agremiación, reiteramos que el mejor insumo para la realización de los cambios que el sistema clama, es la implementación de la ley 1751 de 2015, denominada Ley Estatutaria en Salud, en la cual se establece “el derecho fundamental a la salud” y “su prestación como servicio público esencial obligatorio, ejecutado bajo la indelegable dirección, supervisión, organización, regulación, coordinación y control del Estado”.

En ese orden, reiteramos que cualquier esfuerzo distinto a la implementación de esta ley a través de normatividad ordinaria, son medidas insuficientes e inocuas que perpetuarán el sufrimiento de nuestra población, mientras continuará engordando las cuentas del sector financiero y de los intermediarios que se lucran de una manera infame con las muertes prevenibles de millones de compatriotas.

Nuestras recomendaciones de acuerdo a lo que consideramos que el sector salud necesita fueron las siguientes:

  • Implementación de la Ley Estaturaria en Salud vía normatividad ordinaria.
  • Una red pública hospitalaria modernizada, económicamente fortalecida, competitiva, solidaria, autónoma, académica y científica, donde el Estado sea su principal garante.
  • Un Estado que no permita que sus recursos se sigan diluyendo en las manos de administradores (EPS) a través del manejo directo de billones de pesos.
  • Una clara política de recuperación de las carteras pendientes por pagar por parte de las EPS, en ese sentido, reclamamos una política de NO impunidad con los desfalcos al recurso nacional, a través de la NO implementación de medidas de punto final y de rescate a las EPS.
  • Políticas reales para que en el sector público y privado tengamos personal de salud con garantías laborales, sin tercerización, procurando la creación de un Estatuto Laboral para el Sector Salud.
  • Una base tarifaria actualizada y ajustada a la inflación anual para todas las actividades asistenciales de acuerdo al nivel de complejidad y de riesgo, así como un límite al costo de insumos y medicamentos.
  • Un Estado garantista de la Autonomía Médica y de su Autorregulación a través de la defensa de la Ley 23 de 1981 (Ley de Ética Medica) y la NO judicialización del Acto Médico.

 

Vemos con mucha preocupación que tal como ha ocurrido en las últimas tres décadas, las opiniones y voces de los actores del sistema de salud, trabajadores misionales, administrativos y pacientes, no se ha tenido en cuenta a la hora de orientar las políticas del sector, situación que más recientemente, en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno del presidente Duque va encaminado hacia la profundización del modelo neoliberal que hace casi 30 años nació con la ley 100, modelo que ha provocado según cifras de entidades gubernamentales, más de un millón y medio de muertes prevenibles.

Convertir a la salud en un derecho fundamental, y no en un servicio privado derivado de la capacidad económica de las familias, debe ser uno de los pilares fundamentales del desarrollo de una sociedad civilizada y en paz.

No podemos seguir siendo tolerantes con el desfalco de nuestros recursos a manos de poderosos financistas, no puede seguir siendo la vida de todos nosotros un negocio donde cada moneda debajo de la mesa es un cuerpo sepultado por los corruptos, no podemos seguir siendo tolerantes con la explotación de los trabajadores de la salud a través de contratos que atentan contra toda ética y humanismo, no podemos seguir siendo las enfermeras y los médicos las víctimas del matoneo social y judicial de un sistema de salud fundamentado en la perversidad del negocio de la muerte.

Sólo a través del esfuerzo mancomunado de todas los actores sociales: trabajadores del sector salud, asociaciones de pacientes, organizaciones científicas, la academia, el sector empresarial productivo, y una ciudadanía libre empoderada y activa, se logrará dar ese salto evolutivo hacia la madurez de nuestra sociedad, siendo un pequeño, pero firme paso, la implementación del la ley Estatutaria en Salud.

 

 

 

 

 

 

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