Mireya y su comunidad ya están cansados de los atropellos de esta banda delincuencial. Foto Sergio Reyes.

Hurtos, desplazamiento forzado de familias, consumo y expendio de estupefacientes por cuenta de una banda delincuencial denominada “Los Ronal”, tiene ya cansada a la comunidad del barrio Nueva Granada en la comuna ocho, suroriente de la capital huilense.

Una de sus habitantes, decidió armarse de valor y denunciar públicamente y ante las autoridades estos atropellos de los que son víctimas desde hace varios años. Ella es Mireya Londoño Polanía, tiene 48 años y es madre cabeza de hogar.

Cuenta que hace 17 años huyó de su tierra en la inspección de San Joaquín, en el municipio de Santa María, Huila desplazada por el entonces frente 17 las Farc. “Me sacaron de allá cuando mi hijo tenía 4 mesesitos de nacido, me tocó dejar todo tirado. Llegué a Neiva y desde hace 14 años vivo aquí en Nueva Granada”, manifiesta.

Mireya o “la Paisa”, como más la distinguen, es madre de 15 hijos y vive con los cinco menores en una humilde casita rodeada de plantas, a la mitad de una de las colinas del barrio.

Asegura que para sacarlos adelante se dedicó a la venta de comidas rápidas, empanadas, huevos, tamales y a trabajar en casas de familia. Ahora ella y sus pequeños dependen de una máquina de coser en la que hace arreglos de ropa, y de la ayuda económica de otro de sus hijos mayores.

 

No tolera la delincuencia

Mireya ha vivido en carne propia la delincuencia que aqueja a su comunidad. Indica que en este sector opera una banda delincuencial liderada por alias “Ronal”, un menor de 17 años que empezó en el mundo del hampa desde muy pequeño.

“Es un muchacho nacido y criado en el barrio, pero se ha vuelto el dolor de cabeza hasta para la Policía. Se dedica a hurtos callejeros y amenaza con arma de fuego y puñal a sus vecinos. Se viene con los de su rosca a esa parte oscura a consumir y expender droga, les he hecho el reclamo de que se vayan de ahí”, dice de su mal vecino, del que la separa menos de una cuadra.

Menciona Mireya que los inconvenientes con este joven delincuente y su familia vienen de tiempo atrás, cuando alias “Ronal” hirió con arma blanca cerca del ojo a uno de sus pequeños hijos por robarle mil pesos.

Asegura también que su casa ha sido atacada a piedra por estos desadaptados, causándole daños al techo. “Uno de los muchachos que anda con él, Oscar Javier Rojas, le pegó una pedrada a mi hija de 14 años en una pierna. Y con ellos todo es así, cuando no son balaceras, son asonadas con piedra y con puñal”, dice la mujer.

Este joven delincuente, al parecer patrocinado por su propia madre, ha llegado al punto de crear fronteras invisibles entre su barrio y los sectores circunvecinos. Habitantes aseguran que llevó al exilio a varias familias que no estaban de acuerdo con sus actuaciones delincuenciales. “De ahí de la parte alta de Nueva Granada no se puede pasar hacia el Mirador porque de una vez los van amenazando y apuñaleando, porque dicen que van a pasar información donde otras bandas. “Ronal” es el que está haciendo de las suyas en nuestro barrio, ya los de su banda han hecho ir de aquí cuatro familias”, manifiesta con tristeza Mireya.

 

Sigue libre

La valerosa mujer asegura que puso la denuncia contra el presunto joven criminal ante la Fiscalía, por amenaza, lesiones personales, tráfico de estupefacientes y desplazamiento forzoso.

La comunidad la ha respaldado. No entienden cómo un delincuente de esta calaña sobre quien ya hay otras denuncias continúe libre, y se preguntan qué pasa entonces con la ley.

Fuentes oficiales indicaron que alias “Ronal” ya ha sido aprehendido con anterioridad por el delito de asonada. “Hace poco robó a un carro repartidor de alimentos. Es un pelado que tiene muchos problemas con la comunidad, pero cuando hace las fechorías le dan puerta en algunas casas y a la policía los atacan a piedra. Cuando se logra aprehender, los fiscales lo dejan libre de nuevo. Y la mamá tiene denunciado a algunos compañeros por persecución al hijo”, manifestó uno de los uniformados de Policía.

 

Corre peligro

La madre soltera cabeza de hogar ha recibido varias amenazas de muerte por denunciar la delincuencia en su barrio, pero sigue firme en su actuación. Menciona tener tres medidas protección, y recibir constantemente el acompañamiento de uno de los seis cuadrantes de Policía del CAI Los Alpes.

“La hermana de alias “Ronal” dijo que si yo lo hacía encerrar venía y me mataba y me quemaba la casa. De esa familia no hemos recibido sino insultos todo el tiempo. Por eso yo responsabilizo a la familia de “Ronal” si a mí o a alguno de mi familia nos llegan a matar”, expresa Mireya.

Dice que teme más por sus hijos y los de la demás comunidad. “Estoy pidiendo protección para los niños de mi comunidad porque esa banda está dañando mucha juventud con el expendio y consumo de droga. Quiero que respeten a mi comunidad, yo vivo aquí y quiero que se acabe la delincuencia, la drogadicción. Todos mis hijos son sanos, he trabajado siempre dentro de la ley. Con todo y lo humilde que soy yo no estoy criando hijos para ladrones, sino para bien”.

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