Foto: Sergio Reyes.

Cecilia González Villa

Corresponsales@lanacion.com.co

 

¡Guardia, guardia, fuerza, fuerza!, gritan al unísono decenas de indígenas que permanecen concentrados en el sector del puente Pescador, en la vía que comunica a los municipios de Hobo y Gigante.

Son aproximadamente 1.500 indígenas provenientes de 30 comunidades del sur occidente del Huila los que participan en la minga promovida desde Caldono, en el departamento del Cauca.

Dicen estar cansados de los incumplimientos del gobierno que por años los ha dejado abandonados. Pero también tienen miedo.

En las comunidades hay temor por las amenazas contra sus líderes y la llegada de supuestos grupos irregulares a algunas de sus zonas de influencia.

Fue por eso que decidieron que era hora de volver a levantar su voz, como en otras ocasiones, como siempre les ha tocado, según dicen. De paso, añaden que esta vez no se irán hasta que no haya un compromiso real por parte del gobierno con sus peticiones.

El panorama

Pero lo que les preocupa a los indígenas va más allá. Reinel Torres, gobernador del pueblo Nasa asegura que lo primero que están pidiendo es que se respete sus vidas y sus derechos.

Es que para ellos está claro que tras algunos incumplimientos de los acuerdos de paz se han generado espacios para que otras organizaciones delictivas lleguen a terminar con la calma que estaban viviendo.

“Vemos que la situación se agudiza, nos preocupa que en nuestros territorios, de manera sistemática se han venido incrementando las amenazas a nuestros líderes y asesinatos”, dijo Torres.

Claman por sus territorios, por la madre tierra, pues sostienen que el Plan de Desarrollo contempla una visión que los amenaza, los pone en riesgo a través de políticas minero energéticas.

El gobernador Torres subraya que los pueblos indígenas tampoco están de acuerdo con las técnicas como el fraking que se pretende usar en la explotación del petróleo. Dice que le temen a las consecuencias que esta práctica podría traer.

Incumplimientos

El líder indígena insiste en que el gobierno les ha incumplido. Y en ese sentido su pueblo está demandando que por fin se concluya con los proyectos pendientes en materia de salud y educación.

Los indígenas están pidiendo más tierras, pues aseguran que solo en el departamento del Huila hay más de 14.000 pueblos, y unas seis mil familias, muchas de las cuales no tienen más de dos hectáreas para cultivar.

Pero el gobernador Torres también expresó su preocupación por algunos de los incumplimientos de los acuerdos de La Habana.

Dice que esto lo que ha hecho es que algunos grupos se estén volviendo a armar, principalmente en zonas rurales.

En este sentido, Torres asegura que hay presencia de grupos armados ilegales y también del Estado que estarían afectando la armonía de sus territorios.

Afirma que principalmente se está registrando casos de zonas en límites con el departamento del Cauca donde organizaciones delincuenciales ya comienzan a tener influencia.

Esto es, en áreas rurales del municipio de La Plata e Íquira. Pero Torres expresó su duda sobre si habría algún tipo de contubernio entre miembros de las Fuerzas Armadas y delincuentes.

“Casualmente donde se presentan estas situaciones, a distancias no muy lejanas hay presencia del Ejército. Entonces habría que preguntar cómo es que se está haciendo inteligencia”, advirtió el gobernador Torres.

“Hemos cumplido”

Por su parte, la secretaria de Gobierno Departamental, Liliana Vásquez asegura que por el lado del Huila se viene trabajando en conjunto con las comunidades indígenas de la región.

“Hemos venido haciéndole un seguimiento a las mingas del 2016 y 2017.  Estamos haciendo un trabajo con una agenda permanente para ir desarrollando varios temas en lo que concierne al gobierno departamental”, precisó la funcionaria.

Dijo que los acuerdos que no se han cumplido por parte de la Gobernación es debido a que están establecidos para ser ejecutados durante este año.

Pero principalmente algunos de los puntos que en el pasado han sido acordados tienen que ver con mantener la educación basada en la cultura indígena y la salud.

Ahora lo que sigue es comenzar a poner en marcha la política pública de los pueblos indígenas en el Huila con la respectiva caracterización.

De igual manera, se han realizado los juegos indígenas de costumbres ancestrales, así como se ha apoyado algunos proyectos de competitividad.

Vásquez señala que dado que el diálogo entre el gobierno departamental y la minga ha sido permanente, se espera que los indígenas no terminen bloqueando las vías, en especial la que conduce al sur por ser muy transitada.

Acompañamiento

El general Norberto Mujica, comandante de la Regional Dos de Policía aseguró que la institución garantiza la protesta social de la minga indígena.

“Estamos garantizando un segundo anillo para que puedan realizar actividades, sus reuniones y demandas del gobierno nacional pero de manera responsable”, indicó el oficial.

Así las cosas, dijo que se está adelantando controles en las zonas de ingreso a las concentraciones con el fin de evitar la entrada de armas y explosivos o personas que intenten desdibujar la protesta.

Para ello, Mujica precisó que la comunicación es permanente con los líderes indígenas con el fin de conocer las inquietudes de sus comunidades.

De hecho, el general Mujica anotó que ya fue enterado por parte de la minga sobre la presunta presencia de grupos irregulares en la zona alta del municipio de Íquira, hacia el centro poblado de Rionegro.

“Frente a esto, sabemos que hay unos grupos residuales que operan en el Cauca y que hay una comisión precisamente que juega entre este departamento y el Huila, esporádicamente”, explicó el oficial.

Ante esta situación, Mujica reveló que ya se está trabajando de manera coordinada con el Ejército en los dos departamentos, Cauca y Huila,  para generar bloqueos y también se ha adelantado varias judicializaciones.

Reconoció Mujica que en muchas de estas capturas ha tenido un rol importante la comunidad.

Mujica negó categóricamente que sea cierto que haya mancuerna entre miembros de la Fuerza Pública y grupos armados ilegales que delinquen en los límites entre Cauca y Huila.

“La primera realidad es precisamente los resultados que se vienen dando, la contundencia con que venimos operando. Cada  momento en que alguno de estos delincuentes ha querido ingresar al departamento ha sido capturado. Lo mismo con cada cabecilla de estas organizaciones residuales, sea del Cauca o Caquetá. Por eso gozamos de tranquilidad en el departamento del Huila”, enfatizó Mujica.

Señaló que se les ha hecho hincapié a los indígenas en que la Policía está para protegerlos y para garantizar la protesta social, no para chocar con ellos.

Por lo pronto, la minga continuará, mientras sus líderes advierten que si el gobierno no los atiende, tendrán que acudir a las vías de hecho.

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