Antonio Correa

Antonio Correa Luna

Medico Sexólogo Clínico

Muchos las han visto en los supermercados en lo alto de sus tacones, o dejando a sus hijos en el colegio antes del trabajo, o en el gimnasio esculpiendo sus músculos, o dándole, por su teléfono móvil de última generación, instrucciones a su esposo de cómo calentar la comida. Son hembras alfa: trabajadoras, empoderadas, exitosas, expertas en hacer multitareas, capaces de ser mejores en todo lo que se proponen. Y según los sondeos están en aumento. Esa realidad ha hecho que papeles de marido y mujer cambien. Con creciente frecuencia ellos deben asumir más tareas domésticas, y ayudarles a ellas a brillar. Entonces entienden que su esposa es una hembra alfa y él una macho beta. Se definen como mujeres que siempre serán más creativas, exitosas y adineradas que ellos, que viven su vida y no la de los demás porque tienen un propósito, que puede ser el trabajo, la familia, la política, el deporte o una actividad de caridad. Sus esposas son hembras alfa no solo por el hecho de tener notoriedad pública y éxito, sino porque adoran sus vidas y están siempre motivadas para batallar. Ellos sienten que no es fácil aceptar ese reto. Se aconseja, en primer lugar, aceptar la situación de ser segundos porque en cualquier cosa que hagan, su esposa siempre los superará. En ese sentido, ellas dan ejemplo. No es posible holgazanear todo el día viendo televisión o quedarse en la sala mirando al vacío cuando ella está ocupada siendo útil y constructiva. Ellos han sabido adaptarse a ser los mejores coequiperos y atender las necesidades de su pareja para que se destaquen aún más. Son pendientes de mínimos detalles, como tener el cargador de su celular a la mano en caso de que ellas se queden sin batería. También hacen muchos trabajos del hogar que requieren fuerza, como llevar maletas, tapar goteras o destapar inodoros. En todas estas actividades ellos pueden ejercer total control, pero los demás asuntos de su vida están bajo la tutela de sus esposas. De hecho, destacan muchas ventajas de vivir con una hembra alfa. Pero se advierte una cosa: nunca tratar de ganar una pelea. Las negociaciones sobre temas candentes deben ser planeadas con semanas de anticipación, como los mejores pleitos judiciales. La única manera de ganarla es si ellas están dispuestas a perder o si tienen afán por cumplir una cita.  A estos maridos solo se les permite tomar el control en la cama porque en materia sexual sus mujeres quieren un cambio de roles. En la cama ellas quieren que sus hombres manden… con tal de que sigan al pie de la letra sus instrucciones. En un estudio cualitativo hecho en 2015 por la escuela de negocios de la Universidad de La Sabana, las parejas menores de 30 ven este fenómeno como algo normal y no se fijan en los roles tradicionales, sino en quién tiene mejores oportunidades laborales. La división del trabajo en el hogar no menoscaba ni la feminidad ni la masculinidad de cada uno. Los hombres creen que las labores domésticas son responsabilidad de ellos también, lo cual es un cambio grande. Si hay problemas, se deben discutir calmadamente y si no funciona, haga lo que ella diga y siga sonriendo.

 

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