José Ignacio Valenzuela nació en el seno de una familia opita. Aunque partió del Huila desde una edad muy temprana, siempre regresaba a visitar a los familiares que aún le quedaban en la ciudad y sus mejores recuerdos de la infancia y adolescencia los construyó en Neiva.

Se graduó en Bogotá en el colegio San Bartolomé la Merced. Luego ingresó a estudiar Medicina en la Universidad Javeriana y con ansias de aprender más se fue a realizar la maestría en Ciencias de la Información en la Salud en la City University of London, gracias a la beca que recibió por parte del Baco Interamericano de Desarrollo.

Regresó a Colombia para trabajar en la Fundación Santa Fe. Actualmente, está implementando la Maestría en Informática Biomédica en la Universidad El Bosque en Bogotá, primera en su clase en Colombia.

En diálogo con LA NACIÓN, habló acerca de su recorrido y el impacto que su trabajo ha tenido en Colombia junto con los deseos de seguir aportando al desarrollo del país.

¿Qué lo motivó a estudiar medicina?

Por alguna extraña razón siempre me vi como médico. Yo creo que pudo haber sido porque mi abuelo fue médico muy conocido en Garzón y siempre oía historias maravillosas sobre él que me generó mucha admiración por su trabajo. Y, por otro lado, mi abuelo materno fue educador.

Todas las cosas que he hecho han estado muy vinculadas en esas dos áreas. Soy profesor universitario y en este momento soy el director de la Maestría en Informática Biomédica en la Universidad El Bosque. Yo dirigí la creación de la maestría y es la única en el país.

¿Por qué es tan importante trabajar por la educación?

La educación cambia sociedades, naciones, países y vidas. La diferencia entre una sociedad educada y una poco educada es monumental. Muchos de los problemas de las naciones están basados en que uno de esos dos componentes no funciona bien o los dos.

¿Considera que esa ha sido su clave del éxito?

Yo pienso que la clave del éxito está en haber tenido un buen entorno, oportunidades y contar con la fortuna de haberlas aprovechado. Para lograr algo hay que pensar que lo puedes hacer, que va a salir bien y eso a su vez depende de los valores con los que has crecido, también del trabajo y cuanto estés dispuesto a esforzarte.

Otro componente es la perseverancia, hay que estar dispuesto a asumir algunos riesgos, perder varias veces y aprender a tolerar la frustración.

¿Qué significa para usted el premio que recibió?

Ya había tenido la oportunidad de ganar en el 2008 un premio de la organización estadounidense Healthcare Informatics al innovador del año, lo cual fue una sorpresa porque premiaron a alguien de Colombia y no de Estados Unidos.

Eso fue muy motivante porque en ese momento de mi vida había mucha duda entorno a la aplicación de la salud electrónica y eso me ayudó.

Yo llevaba haciendo trabajos de innovación digital, pero había sido difícil porque las condiciones de conectividad y tecnologías de informática en el país eran muy precarias y muchas veces me cuestionaba si tenía sentido. Pero eso fue un impulso porque reconocen lo que he hecho y el futuro que puede tener.

El año pasado me gané el ‘UK Global Alumni Award’ que es un premio mundial que otorga el Consejo Británico, que es el organismo consultor del gobierno en educación del Reino Unido, en donde me hacen un reconocimiento por los logros alcanzados en mi trayectoria profesional.

Esto fue algo sorpresivo, porque hay mucha gente brillante y talentosa haciendo cosas importantes a nivel mundial, es algo que no me creo todavía.

Más que un premio para mío es para todas las personas que han estado trabajando conmigo consistentemente en el tema de innovación de salud, porque todas las cosas que hemos hecho son el producto del trabajo de muchas personas han estado contribuyendo, que han creído en este tema y me han ayudado a sacarlo adelante.

Yo lo recibí como un orgullo para el país y esto sirve para mostrar a nivel internacional que en Colombia se pueden hacer cosas.

Yo me hubiera podido quedar en Reino Unido cuando terminé mi Maestría, pero por alguna razón en ese momento decidí devolverme a trabajar en Colombia y es gracioso ver como los reconocimientos vienen más del exterior que del propio país, pero eso tiene que ver con un proceso de lo que le viene a Colombia en términos de tecnologías digitales en salud.

¿Cuáles son sus aportes a la salud?

Las cosas de innovación digital que hemos hecho nosotros son muchas. Desde Inglaterra participé en la implementación de uno de los primeros sistemas de digitalización de los registros clínicos de algunos hospitales de Londres. Cuando regresé a Colombia con la Fundación Santa Fe implementamos el primer Centro de Educación Virtual y Simulación Clínica que hubo en el país.

Igualmente, efectuamos la primera historia clínica electrónica en Colombia. Desarrollamos el primer Centro de Telemedicina a nivel hospitalario que tuvo un cubrimiento nacional pues era la primera vez que se atendía a los pacientes a distancia.

Desarrollamos varios proyectos bonitos como la primera plataforma de Teleinvestigación e hicimos el servicio de Teleorientación Medica Virtual, donde cualquier persona que hablara español, desde cualquier parte del mundo podía hacer preguntar médicas, enviar archivos y nosotros teníamos toda una infraestructura para responder de manera gratuita.

Esa iniciativa recibió un premio internacional y fue nombrada por CNN en español como una de las cinco principales innovaciones digitales en Latinoamérica y el único en el sector de la medicina.

Asimismo, tuvimos la oportunidad de incidir en políticas públicas, ayudando al Ministerio de Salud en la elaboración de las normativas sobre salud electrónica e hicimos el modelamiento del Sistema de Educación Continua de las Profesiones de la Salud para el Ministerio que quedó en una de las reformas al sistema de salud.

¿Qué viene para usted?

Ahora me voy para España donde estaré manejando un área que tiene que ver con informática médica en el foco europeo y desde allá seguiré vinculado con los proyectos que tengo acá. Ya cuento con una red de colaboración internacional desde Colombia así que las limitaciones geográficas no existen.

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