Alejandro Serna

En nuestro caminar y trasegar por el municipio de Neiva por las diez comunas y corregimientos, se encuentra uno con diversas posturas ciudadanas frente a nuestro entorno como: El desconcierto ciudadano frente a las instituciones políticas administrativas, la pobreza y las profundas desigualdades sociales, así como la falta de oportunidades que se evidencia en el rampante desempleo de los neivanos.

No podemos seguir viviendo en un periodo de nostalgia y pensar lo que pudo haber sido y no fue, de ahí que demos apelar a la sinergia cívica para prospectar una urbe diferente, basada en los postulados de la solidaridad, la cooperación, el trabajo en equipo, respeto por el diferente, libertad, equidad, dignidad y justicia social.

Es indispensable la participación de los actores locales, especialmente de los movimientos sociales y de las asociaciones comunitarias (Ediles y Juntas de los Barrios), en una decidida construcción de un modelo ciudad, ya que nosotros tenemos que proyectarnos para transformar y renovar nuestro acceso a la vida urbana, como vehículo de inclusión y cohesión social.

Como diría Henri Lefevbre “el Derecho a la Ciudad ha ido emergiendo progresivamente, como un llamado a la acción desde lo local para transformar el espacio urbano bajo principios de justicia social, espacial y de plena participación”, todo un espacio para la vida donde lo público y la interacción social se ubican en el eje central del desarrollo.

Es hora que como neivanos hagamos un contrato social: Entre nosotros los ciudadanos y los dirigentes, donde prioricemos darle la cara al Río Magdalena y así conquistar sus alrededores con planes como: “El Maleconazo”, para recuperar el Malecón de Neiva de la oscuridad, con miras de que sea aprovechado para el uso y disfrute de la gente.

Nos urge ya un acuerdo colectivo pensando en ciudad, para ponerle fin a los problemas sempiternos de movilidad de Neiva y la ejecución de las obras complementarias del Sept, además de otros aspectos por hacer en tránsito como: La futura operación de transporte público masivo con buses eléctricos, el flagelo de mototaxismo, pico y placa, reglamentación de zonas azules, parqueaderos públicos y el mantenimiento de la deteriorada malla vial de Neiva, entre otras más.

Hagamos un pacto por los servicios públicos e infraestructura, para priorizar y prospectar una nueva Planta de Tratamiento de Agua Potable que abastezca a la zona sur, así como la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales para descontaminar el Río Magdalena.

Imperativo la materialización de la Avenida Circunvalar de Oriente y el Plan de Ordenamiento Territorial, apostarle a construir una política pública de competitividad para nuestro ente territorial, los cuales deben ser prioridad en la agenda pública municipal, con ciudadanos empoderados que reclamemos nuestro derecho a la ciudad de Neiva.

 

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