El dragoneante del Inpec Enrique Riveros, prestaba sus servicios en la Cárcel de Neiva desde hacía algunos años.

Muy estricto con los reclusos y con los controles para no permitir el ingreso de celulares, armas o droga al interior de la Cárcel del Distrito Judicial de Neiva, siempre le infundía a sus compañeros que debían aprenderse de manera completa el reglamento con los internos. Así caracterizan a Enrique Riveros algunos de quienes le conocieron como dragoneante del Inpec en este centro carcelario con ubicación en el municipio de Rivera, y en el que llevaba cerca de cuatro años laborando.

El joven de 27 años de edad, oriundo del departamento del Meta, fue asesinado por sicarios el pasado domingo 17 de marzo, sobre las 5:40 de la tarde, cuando iba en su motocicleta camino a su sitio de trabajo. Unos 330 metros le restaban de recorrido para llegar al centro de reclusión, cuando el dragoneante Riveros fue interceptado por dos personas que se movilizaban en otra motocicleta y uno de ellos lo impactó con arma de fuego en varias ocasiones, segándole la vida en el sitio del ataque.

El funcionario vivía en el municipio de Rivera. Ese día cumplía su turno habitual de trabajo de 24 horas, y había salido a su hora de permiso para comer. Cuando regresaba de nuevo a continuar su turno los homicidas lo atacaron y emprendieron la huida.

Familiares del funcionario del Inpec llegaron ayer en la tarde a Neiva para realizar los trámites necesarios con el propósito de trasladar el cuerpo hacia el Meta. Su padre, hermanos, novia y demás allegados lo lloran hoy con indescriptible dolor. “Siempre fuiste una persona excepcional, lleno de alegría y humildad en tu corazón”, publicó uno de sus hermanos en su cuenta de Facebook.

Una fuente de la Fiscalía señaló de manera extraoficial que el dragoneante Enrique Riveros había sido amenazado hace una semana por uno de los reclusos de la Cárcel de Neiva. Sin embargo al parecer aún no había realizado una denuncia formal.

El Inpec y la Policía Nacional ofrecen una millonaria suma de dinero como recompensa a quien de información que conduzca a la captura de los asesinos.

 

Era muy estricto en aplicar el procedimiento

La teoría que toma más fuerza entre las autoridades, es que este asesinato se habría tratado de represalias motivadas en el centro de reclusión.

Juan Carlos Reyes, fue hasta hace pocos días director del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Neiva. Allí conoció muy de cerca el trabajo de Riveros y afirma que era un funcionario ejemplar. “Fue un muchacho muy bueno, honesto, trabajador, una persona seria que no se prestaba para ningún acto de corrupción, de parte mía tengo el mejor concepto de él, tenía una hoja de vida limpia”.

En noviembre del 2018, el exdirector de la cárcel denunció ante la Fiscalía General de la Nación, y públicamente, que recibió amenazas por parte de un interno, a quien señaló con nombre propio. Esto luego de que Juan Carlos Reyes fuera alertado de un supuesto plan para asesinarlo. $40 millones sería la suma que internos de la cárcel del circuito judicial de Neiva habrían acordado pagar para atentar contra la vida del entonces director del penal. Él mismo advirtió en ese momento que al parecer, la ejecución del atentado ya estaba en marcha y sería perpetrado por sicarios motorizados.

Indicó además que la orden habría salido de un recluso condenado por supuestos nexos con grupos paramilitares, molesto por las permanentes requisas ordenadas al interior del centro de reclusión, ubicado en jurisdicción municipal de Rivera.

El proceso de investigación de esa denuncia continúa en curso hoy en día.

Juan Carlos Reyes,  quien sirvió por 26 meses al Inpec en la dirección del centro carcelario de Rivera, manifiesta que las condiciones de seguridad para quienes trabajan en el Inpec no es fácil, y que aun teme por su vida. “Uno por trabajar bien, por actuar bien, recibe amenazas, lamentablemente trabajar en una cárcel es así. Yo quería volver al Inpec pero creo que no vuelvo por estas cosas que han pasado, teme uno por la vida porque realmente uno está desprotegido”, dijo.

Sin duda alguna, aseveró que el asesinato del dragoneante Riveros es “consecuencias de haber aplicado estrictamente el reglamento del Inpec con los internos”.

 

Profunda tristeza

La ministra de Justicia, Gloria María Borrero Restrepo se refirió al crimen del joven funcionario del Inpec. En su cuenta de Twitter publicó el día de ayer: “Profunda tristeza por la noticia del asesinato del dragoneante Enrique Riveros. Lamento su muerte, abrazo a sus familias y hago un llamado a las autoridades para que la investigación y judicialización de los responsables se realice a la brevedad posible”.

La Cárcel de Neiva en el municipio de Rivera es un lugar con capacidad para atender a 950 personas, pero en el momento cuenta con una población de 1.820 reclusos, 150 de ellos mujeres. Lo que representa un hacinamiento del 87.2 por ciento. Recibe detenidos, sindicados o indiciados de los municipios de Neiva, Campoalegre, Rivera, Algeciras, Hobo, Palermo, Yaguará, Íquira, Teruel, Santa María, Villavieja, Aipe, Tello, Baraya y Colombia.

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