Protesta pacífica por la Jep y la paz

 

Julio Enrique Ortiz Cuenca

 

 

Los colombianos llevamos más de medio siglo en guerra y los acuerdos de paz firmados con las FARC son una ventana de esperanza para que desaparezca la violencia y se afiancen los pilares de la construcción de la paz.

 

Ante las objeciones de la ley estatutaria de la justicia especial para la paz –JEP-hechas por el Presidente Iván Duque se prendieron las alarmas nacional e internacionalmente sobre el incumplimiento y liquidación de los acuerdos de paz firmados en la Habana y ratificados en el teatro Colón, despertando el sentimiento de protesta de la mayoría de los colombianos que el pasado lunes llenaron las plazas públicas de Colombia en defensa de la justicia especial y de la paz.

 

Fue emocionante ver la decisión de un pueblo dispuesto a no permitir que se hagan “trizas “los acuerdos y se incendie el país.   Se ha querido con fines electoreros despertar los odios y polarizar el país entre izquierdistas amantes de la paz y derechista enemigos de la paz, pero la paz no tiene color político, quienes se movilizaron lo hicieron sin distingos de ideologías, ni razas , ni religiones , anteponiendo a sus diferencias y condiciones personales o regionales el bien supremo de la paz y la convivencia a lo que todos los colombianos tenemos derecho y por lo que debemos   luchar sin desfallecer ni perder la esperanza.

 

Fue la protesta pacífica que anuncia  un nuevo despertar de la sociedad civil como en su época lo hicieron  Gaitán con la oración del silencio en la plaza de bolívar para pedir que cesara la violencia partidista y gubernamental, Gandhi cuando en forma pacífica venció el imperio de Inglaterra, Mandela en África del sur para acabar con el apartheid, o Martin Luther King en defensa de los derechos de los afroamericanos en los Estados Unidos. Gandhi y Mandela triunfaron. Gaitán y Luther King fueron asesinados y la violencia continúa en Colombia y la discriminación y opresión a la población negra en Norteamérica.

Cuando los pueblos despiertan y se ponen en pie pacíficamente, logran cambiar la tiranía e injusticia   de los gobernantes, impidiendo que la impotencia y desesperanza los lleve a empuñar las armas. La protesta social y pacifica es la antesala de la desobediencia civil que se da cuando antes las leyes injustas e impuestos arbitrarios y excesivos, la sociedad civil toma la decisión de no acatarlas, desconocerlas y no pagar los impuestos o cobro de servicios públicos abusivos.

julioenriqueortiz@yahoo.com

 

 

Comentarios