Norberto Mujica

Brigadier General Norberto Mujica Jaime

Comandante Región de Policía No.2 Suroriental

La Minga que adelanta el movimiento indígena en el suroccidente del país, avanza en su segunda semana en la región de Policía No. 2, donde se mantienen dos puntos de concentración sobre la ruta nacional 45; el primero, en el sector de Puente Pescador del municipio de Hobo – Huila; y el segundo, en la entrada del resguardo Santa Marta, jurisdicción del municipio de Santa Rosa – Cauca, en la vía que comunica al municipio de Pitalito (Huila) con Mocoa (Putumayo).

La actividad de protesta, liderada por el Consejo Regional Indígena del Huila (CRIHU) y por el resguardo indígena Santa Marta de Santa Rosa (Cauca), se ha caracterizado por la realización de bloqueos intermitentes que han demandado el acompañamiento permanente de delegados de los gobiernos departamentales, representantes del Ministerio Público, Organizaciones defensoras de Derechos Humanos, y los comandantes de la Fuerza Pública en la Región. La participación de la Policía Nacional de los colombianos sobresale como garante de los derechos de las comunidades indígenas y de la protesta social.

Los departamentos que integran la Región de Policía No. 2 han emergido como un ejemplo de diálogo, liderazgo positivo y creatividad para la construcción pacífica de país en ejercicio de la protesta social y la búsqueda de soluciones; el carácter de las manifestaciones en Huila y Putumayo cobran mayor importancia, en atención al escenario nacional en el que las mismas demandas han derivado en vías de hecho y confrontaciones, así como la afectación al gremio transportador, a los administradores de las vías, a los distribuidores de combustibles y en general a los actores económicos del país.

Es importante reiterar que el comportamiento pacífico, enmarcado en el respeto de los derechos y el cumplimiento de los deberes se mantenga en los dos puntos de concentración de la protesta en la Región. Esta dinámica obedecerá en gran medida, a la persistencia de un modelo de comunicación eficiente entre los delegados de la institucionalidad y los líderes indígenas, así como a la fijación de acuerdos que permitan disminuir al máximo el impacto de la Minga en la economía de la región,  la cual se ha visto afectada, en atención a que las actividades de protesta han generado cierto nivel de traumatismos y afectación a los intereses de las agremiaciones y libre locomoción de la comunidad  que habita en estas zonas.

Los departamentos de Huila y Putumayo deben ser territorios de diálogo y solución pacífica de los conflictos. La utilización de métodos vinculantes, incluyentes y participativos son elementales para lograr acuerdos que constituyen una de las experiencias exitosas que debe fortalecerse y en parte replicarse.

Finalmente, los entes gubernamentales, las instituciones y organismos, además de los hombres y mujeres Policías de la jurisdicción, deben concentrarse en el compromiso de garantizar la protesta pacífica como un ejercicio legítimo de los derechos de los manifestantes y velar por la no afectación de los derechos de los ciudadanos que no participan en la misma.

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