Germán Palomo García

Si creemos que el argumento de los líderes de la minga indígena como de los otros que han promovido paros en diversas protestas es el incumplimiento del gobierno (en sus distintos periodos), nunca habrá solución definitiva porque la sumatoria de

incumplimientos son incontables. Los indígenas, protagonistas de la protesta que nos ocupa desde hace 10 días se refieren, básicamente, a las promesas incumplidas por el anterior gobierno de Juan Manuel Santos. Si se refirieran a anteriores periodos también encontrarían lo mismo. ¿Pero, por qué ocurre esto? Porque las dos partes saben que las posiciones que asumen no son serias y facilitan que les ofrezcan lo que de antemano se sabe que no pueden cumplir. Para ejemplarizar esta situación preguntemos ¿por qué las partes no negocian la aplicación de los recursos, que en monto de 10 billones, según el gobierno, aparecen en el plan de inversiones del Plan de Desarrollo Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad con destinación a las comunidades indígenas? Sería lo más objetivo en negociaciones de este tipo pues se parte de realidades y no de eventualidades o deseos imposibles de cumplir. Pero los peticionarios, hoy los indígenas, mañana cualquiera, sacan las tradicionales listas de mercado que hacen imposible que lo que se negocia sea real. Volviendo al actual ejemplo, los indígenas quieren negociar hasta la política sobre el Fracking y prácticamente tendría que estructurarse otro Plan de Desarrollo lo cual no tiene asidero alguno. Por el lado del gobierno, conocedores de las limitaciones presupuestales, financieras y fiscales, con tal de mostrar a sus jefes resultados, terminan aplazando los problemas y los paros para otro periodo cuando no para otro gobierno. El gobierno, los interesados (la contraparte) y el resto de colombianos simples observadores pero que ya sabemos el resultado de tales “negociaciones”, seguimos informados que pronto llegará otro paro para empezar una nueva comedia ya conocida. Esta realidad me llevó a escribir el libro “Borracho No Vale” para validar el mensaje de esta canción que termina un ratón engañando a un gato con esta realidad:…”Estas son embusterías le dice el ratón al gato; cómo voy a hacer contrato de dejar que usted me coma, si, además, cuando uno toma, quien le hace caso a un borracho?”

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