El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, llegó a Washington para iniciar su primera visita oficial en el exterior en la que se reunió con su homólogo estadounidense, Donald Trump, con el fin de reforzar una “alianza por la libertad y la prosperidad”. El mandatario brasileño fue invitado por su homólogo estadounidense, al día siguiente de su toma de posesión, el pasado primero de enero.

Desde su cuenta en twitter, Bolsonaro anunció que “por primera vez en mucho tiempo, un presidente de Brasil que no es antiestadounidense visita Washington. Esto es el comienzo de una asociación por la libertad y la prosperidad, como los brasileños siempre han querido”.

Catalogado por algunos analistas como el “Trump del trópico”, Bolsonaro acentuó durante su campaña electoral sus similitudes y coincidencias con el líder estadounidense.

Ambos mandatarios tienen un discurso nacionalista, abogan en lo económico por reducir el sector estatal y cuentan en sus bases con votantes que exhiben valores conservadores, como el rechazo al aborto.

Más allá de su retórica, la posible alianza entre Bolsonaro y Trump se ve fortalecida por algunos asuntos en los que sus visiones e intereses confluyen. Aquí le presentamos cuáles son los tres temas que les aproximan en estos momentos y cuál puede ser un punto de fricción.

Crisis en Venezuela

Junto a Colombia, Brasil es uno de los más afectados por la crisis política y económica que vive Venezuela, país con el que comparte una frontera de más de 2.000 kilómetros. En los últimos años, miles de venezolanos han cruzado hacia Brasil.

En Boa Vista, la capital del estado de Roraima, la presión migratoria ha generado severos problemas en la prestación de servicios públicos y ha causado un incremento de las tensiones sociales.

Ante esa situación en Venezuela, Washington y Brasilia comparten una misma postura. No solo fueron los primeros países en reconocer al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como “presidente encargado” de la República, sino que ambos han presionado abiertamente al presidente venezolano, Nicolás Maduro, para que abandone el poder.

La Casa Blanca reveló que “la restauración de la democracia en Venezuela” y los “esfuerzos para entregar ayuda humanitaria” en ese país son asuntos presentes en la agenda bilateral entre Trump y Bolsonaro.

Alianza en seguridad y defensa

Estados Unidos ve a Brasil como un aliado fuerte fuera de la OTAN. Trump ha criticado esa alianza militar y ha amenazado veladamente con retirarse de la misma en un intento de presionar a los países socios para que incrementen sus respectivas contribuciones.

 

La posibilidad de negociar nuevos pactos de cooperación en seguridad y defensa entre Brasil y Estados Unidos es algo que está en la agenda de ambos gobiernos, aunque se trata de convenios que no entran en vigor de forma inmediata sino que requieren aprobación legislativa.

Acuerdo espacial

El posible uso comercial por parte de Estaos Unidos de la base de lanzamientos espaciales Alcántara, en el estado brasileño de Maranhão, es otro de los temas que acerca en estos momentos a ambos gobiernos.

Recientemente, Washington y Brasilia han estado trabajando en un acuerdo de salvaguarda tecnológica que permitiría a Estados Unidos lanzar satélites y cohetes desde esa base con la condición de que el territorio de la misma permanezca bajo jurisdicción brasileña.

En una declaración hecha en directo a través de redes sociales, Bolsonaro defendió recientemente esa posibilidad y señaló que Brasil está “perdiendo dinero” por no explotar comercialmente esas instalaciones.

La fricción: la sombra de China

Estados Unidos y China negocian la salida a una guerra comercial que se ha intensificado con la decisión de Trump de imponer aranceles a las importaciones de productos chinos, en especial acero y aluminio.

El comportamiento del mandatario estadounidense, quien alega la necesidad de proteger empleos en su país, ha sido criticado por Pekín como “expansionismo comercial”.

Este choque coloca a Brasil en una situación compleja pues, como dijo Bolsonaro poco antes de viajar a Washington, en términos de volúmenes de comercio, China es el “gran socio” de Brasil, ocupando Estados Unidos un segundo lugar.

El mandatario brasileño reconoció la importancia de Pekín en un mensaje transmitido a través de redes sociales, en el cual además anunció sus planes de viajar al país asiático en la segunda mitad del año.

Por si fuera poco, se prevé que en marzo de 2020 se realice la subasta de las bandas de frecuencia para el establecimiento de los servicios de internet 5G en Brasil, un proceso en el que China quiere participar.

Según reseñó este lunes la agencia Reuters, un alto funcionario estadounidense alertó a sus contrapartes brasileños sobre sus preocupaciones en torno a la posibilidad de que los equipos de Huawei en las redes de 5G puedan ser utilizados para espiar a los gobiernos occidentales. Algo que Pekín niega.

Así parece que el gobierno de Bolsonaro tendrá que hacer algunos juegos de equilibrio entre Washington y Pekín.

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