Flora Perdomo Andrade

Lograr una sociedad que viva en paz, es tal vez el mayor anhelo que los grupos humanos civilistas alrededor del mundo quisieran alcanzar. Para obtener esos propósitos, los gobiernos a lo largo de la historia han tenido que hacer acuerdos con organizaciones al margen de la ley que han pretendido por medio de la fuerza acceder al poder sin tener éxito, pero causando inmensos daños y utilizando la violencia en todas sus formas como herramienta para debilitar al Estado.

Las sociedades más avanzadas, han entendido que las heridas profundas que deja la existencia de un conflicto requieren de mecanismos de acuerdo y negociación a lo que se le suma la aplicación de una justicia especial, un instrumento jurídico contemplado en el derecho internacional. esto con la idea de avanzar en la construcción de la paz y la reconciliación a través de unos modelos de justicia transicional basados en la verdad, la justicia y la reparación.

Para el caso colombiano la Jurisdicción Especial para la Paz JEP, se constituye en la alternativa y el camino para consolidar un proceso de paz que ha permitido reducir de manera significativa el número de muertos diarios en el país, así como la cantidad de heridos que se atienden en centros asistenciales de toda Colombia. Ese primer logro del acuerdo, además de la desmovilización de más de ocho mil militantes de una de las organizaciones armadas más violentas de la historia no se puede desconocer, como tampoco se puede pasar por el alto el hecho que el Congreso de la República discutió una ley estatutaria que aprobó y que fue avalada por la Corte Constitucional reconociendo que la actuación del  parlamento era ajustada en derecho y que el contenido de la mencionada norma reunía los requisitos de exequibilidad; por eso las objeciones por inconveniencia que ha presentado el Presidente Iván Duque, lo único que a nuestro juicio generan es un ambiente tenso y produce  serias dudas entre quienes decidieron retornar a la vida civil, poniendo en riesgo el acuerdo alcanzado con las Farc.

Tenemos el compromiso de cumplir la promesa de no repetir la historia. Nuestro país está en un momento clave donde el papel de la sociedad se torna fundamental pensando en las generaciones venideras, por eso la JEP es el camino para consolidar y avanzar. La Jurisdicción Especial de Paz, hay que reconocerlo, no es el ideal de justicia pero si es la que más se ajusta a la realidad colombiana. Los detractores de este sistema han centrado sus críticas en la impunidad que pudiera existir en lo relacionado con los delitos sexuales, esas inquietudes no se pueden desestimar y por ello quienes están al frente de ella, tienen una inmensa responsabilidad con las víctimas, pero también  tienen el reto de demostrar que pese a la oposición  están en capacidad de producir hechos que den esperanza y garantía de justicia, verdad, reparación y no repetición.

El presidente de la Cámara de Representantes, el Liberal Alejandro Carlos Chacón, ha elevado una consulta ante la Corte Constitucional para establecer si las objeciones presidenciales son discutibles en el Congreso. De ser así, la postura que asumiré es la de ratificar lo aprobado. Esta justicia especial apenas empieza a operar, aún no conocemos el alcance de sus decisiones, por ello es necesario asumir una postura de confianza en que sus actuaciones serán concordantes con el bien superior de la paz.

Finalmente quiero hacer referencia a cinco experiencias de justicia especial que se han aplicado en el mundo. El tribunal de Núremberg en Alemania, con ocasión de la segunda Guerra Mundial, el tribunal Internacional para Ruanda en África, el Tribunal que estudió las violaciones de derechos humanos en Chile, tras la dictadura de Pinochet, el tribunal de derechos humanos de Argentina que tuvo a su cargo el juzgamiento por violaciones de derechos humanos tras la dictadura militar y el tribunal penal para juzgar los crímenes en razón al conflicto de la antigua Yugoeslavia. Esas cinco experiencias son ejemplos claros de la aplicación de la justicia transicional que se implementaron para ponerle fin a conflictos en el mundo, por eso hay que esperar que la JEP opere y decida para luego si cuestionar su proceder.

floraperdomo1@hotmail.com

 

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