Desde esa montaña, fue hostigada ayer la Estación de Policía de Vegalarga, según reportaron a sus superiores los uniformados acantonados en esta unidad.

Vegalarga, zona rural de Neiva, fue por muchos años un corregimiento acosado por la violencia. Los ataques del frente 17 ‘Angelino Godoy’ de las Farc eran el ‘pan de cada día’ y los policías que eran enviados a Vegalarga recibían la misión casi que como un castigo. Los pobladores tienen aún frescas escenas como las del 30 de noviembre del año 2010, cuando guerrilleros hicieron explotar un carro-bomba. El automotor, una camioneta, de placas TBX 607, adscrita a la empresa Cootransvega, fue detonado a media cuadra de la estación de Policía. El saldo: un uniformado muerto y 9 heridos.

Tras la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional y las Farc, todo cambió. Los guerrilleros se fueron, no se volvió a escuchar el ruido de las balas y la tranquilidad empezó a acompañar a diario las labores de los vegalargunos. Sin embargo, ayer esa calma fue alterada por la incursión de sujetos armados.

El episodio ocurrió a las 10:30 de la mañana, a plena luz del día. De acuerdo con el reporte oficial, individuos, provistos de armas cortas, irrumpieron en el corregimiento y atracaron el supermercado ‘Depósito Tino’, de donde se alzaron con $700 mil en efectivo.

Luego, se desplazaron a la sede del Banco Agrario, intimidaron a la cajera y se robaron $2 millones. La funcionaria fue identificada como Yesica Marcela Barón, de 25 años de edad, quien fue golpeada en la cabeza, pero su lesión no revistió de gravedad.

Paralelamente, sujetos, desde la montaña, hostigaron la estación de Policía. “Nos están hostigando. Que envíen apoyo a Vegalarga que nos están hostigando feo”, se escucha decir a un angustiado policía en un audio que circuló por redes sociales. El irrefutable audio está acompañado con el sonido de los disparos.

En otro audio, se escucha a un uniformado impartiendo instrucciones a sus compañeros en Vegalarga: “Si ellos les dan, ustedes también responden, pero controladamente”. “Mantengan la calma, ubiquen los puntos de seguridad, distribuyan la munición. No empiecen a disparar a diestra y siniestra”, fue la recomendación que recibieron de un oficial.

“Están hostigando de frente la Estación con una ametralladora. Nos estaban dando fuerte”, fue el reporte que entregó por radio otro policía acantonado en Vegalarga.

En un tercer audio, un policía habla por teléfono con una familiar a la que le dice: “Nos están hostigando, nos están dando bala desde la montaña. Eso son los guerrillos”.

Al final, por fortuna, la acción armada no dejó víctimas ni heridos.

La reacción

La alteración del orden público en Vegalarga llevó a que la Policía y el Ejército desplegaran todo un operativo en la región. “La reacción fue inmediata. Por tierra y aire tras el desembarco de las tropas mediante operación de asalto aéreo, las unidades del Ejército adelantan las operaciones para dar captura a los responsables”, fue el reporte que entregó anoche el comandante de la Novena Brigada, el coronel Nelson Pérez Avellaneda.

El oficial confirmó que del supermercado, los desconocidos se llevaron consigo $700 mil y que del Banco Agrario, hurtaron $2 millones.

Ayer, en la tarde, el alcalde Rodrigo Lara Sánchez convocó a un consejo extraordinario de seguridad para analizar el tema. Según el director de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía, Hugo Alberto Llanos, no hubo hostigamiento a la Estación de Policía. El funcionario destacó además la “pronta” reacción de las autoridades que según él, permitió recuperar la tranquilidad en la región.

De fondo, el gran interrogante que deja la incursión armada de ayer es: ¿Fueron delincuentes comunes o disidencias de las Farc? Al enterarse de lo que pasó en Vegalarga, el senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez parece tener la respuesta: “Los malos precedentes no permiten doblar las páginas”.

En los siguientes se evidencia la zozobra que hubo mientras se presentaba la emergencia en Vegalarga:

 

 

 

 

Comentarios