Las empresas de transporte deben garantizar el cubrimiento de las rutas asignadas, en frecuencias, horarios y números de buses.

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

Un viejo pleito por las sanciones impuestas a las empresas transportadoras por abandono de las rutas asignadas, comenzó a despejarse.

En principio Coomotor, la más grande empresa de transporte público de pasajeros, podrá recuperar cerca de 17 rutas suspendidas por la administración municipal al comprobarse que fueron abandonadas y que no se cubrieron adecuadamente en los horarios, frecuencias y números de buses.

A título de restablecimiento la empresa solicitaba la nulidad de las actuaciones y la devolución de la capacidad transportadora reducida por las actuaciones administrativas realizadas por la Secretaría de Tránsito. Además, una indemnización por los recursos que dejaron de percibir por la salida de 32 buses asignados para esas rutas.

La demanda fue presentada el primero de diciembre de 2005. El 22 de junio de 2017 el Juzgado Quinto Administrativo del Circuito Judicial de Neiva negó las pretensiones de la demanda.

Sin embargo, en segunda instancia, la magistrada Beatriz Teresa Galvis revocó la providencia y decretó la nulidad.

El estudio

La Secretaría de Tránsito de Neiva declaró el abandono de las rutas y ordenó el ajuste de la capacidad transportadora en el Grupo C de la empresa Coomotor argumentando que no cubría adecuadamente las 17 rutas asignadas.

La actuación administrativa fue adelantada por la Secretaría de Tránsito de Neiva por una acción de cumplimiento promovida por el señor Orlando Perdomo Tovar.

El Tribunal Administrativo del Huila el 13 de agosto de 2001 ordenó al Secretario de Tránsito y Transporte Municipal de Neiva que procediera a iniciar los trámites administrativos a efectos de darle cumplimiento al artículo 40 del Decreto 170 de 2001, en relación con el abandono de rutas por parte de las Empresas de Transporte Público de Neiva, norma que faculta a la autoridad de transporte a revocar el permiso y reducir la capacidad transportadora.

En cumplimiento de esta decisión vinculó a las empresas de transporte Coomotor, Flota Huila, Cootranshuila, Cootransneiva y Autobuses, con el fin de exigir el cumplimiento por el presunto abandono de rutas. Todas resultaron afectadas.

En realidad todas las empresas prestadoras del transporte urbano de pasajeros sacaron del mercado los buses y saturaron las rutas con los colectivos. La administración consideró que no existían motivos para no prestar en debida justificación el servicio en las rutas asignadas.

La obligación de la empresa era prestar el servicio de transporte que requería la comunidad, y  la carga de la administración era velar por el cumplimiento de lo establecido en dicho acto administrativo.

Total abandono

Según el informe final del estudio de verificación de cumplimiento de rutas, frecuencias de despacho y vehículos necesarios de empresas de transporte público colectivo municipal, se estableció que Coomotor no prestaba el servicio en doce rutas (50, 52, 53, 57, 58, 59, 80, 81, 85, 86, 87 y 88) ya que dentro de los 30 días consecutivos, lapso comprendido entre el 18 de febrero al 19 de marzo de 2005, no registró ningún vehículo cubriendo las mencionadas rutas.

El porcentaje de cumplimiento encontrado en campo, fue de cero por ciento, es decir que ninguno de los diez buses o busetas, en promedio asignados a cada una de las rutas, venía cumpliendo con la programación correspondiente en los distintos horarios, distribuidos desde las 6:00 am -2:00 pm y de 2:00 pm a 10:00 pm, lo que dio una cobertura de la información de dieciséis horas diarias, por un periodo de tiempo de treinta días seguidos.

El informe recomendó el inicio de un proceso de ajuste o reorganización de rutas municipales, ya que la ciudad contaba con sobre oferta en materia de prestación de servicio de transporte público de pasajeros, y no era técnicamente conveniente abrir procesos licitatorios de las rutas a decretar en abandono, sino darle un adecuado e integral uso al moderno y suficiente parque automotor existente.

La sanción fue impuesta a través de Decreto 335 de 2002. La sentencia fue apelada por la empresa Coomotor.

Un segundo estudio de campo realizado por parte de la administración municipal en el periodo comprendido entre el 7 de noviembre de 2003 y el 7 de diciembre de 2003 arrojó el porcentaje de cubrimiento de las rutas a cargo de Coomotor donde se evidencia que las mismas no llegaron al 100% y que solo la ruta 51 cubría el 50% del servicio.

El informe de 6 de mayo de 2005 rendido por la Oficina Asesora de Unidad de Empresa de la Secretaría de Tránsito del 0% de cumplimiento por parte de este operador de transporte.

Reparos

La empresa Coomotor aseguró que la contratista Coinservicios, encargada del estudio,  no es una entidad que tenga la calidad de consultor especializado en el área de transporte, no aparece inscrita ante el Ministerio de Transporte y por tanto no tenía la idoneidad para realizar el estudio contratado.

Según la administración municipal la Cooperativa Integral (Cooinservicios) tan solo se encargó de recolectar, elaborar, presentar y sustentar la información de forma diaria sobre el cumplimiento de rutas y frecuencias de despacho durante los 30 días calendarios.

La empresa argumentó causales de nulidad la trasgresión de los principios que orientan la función administrativa y la violación del debido proceso.

Coomotor consideró que la administración municipal debió en primer lugar, comunicar el inicio de la actuación, para luego realizar el estudio y emitir una resolución motivada relacionando las pruebas que demostraran la existencia de los hechos, los fundamentos jurídicos que la sustentaron y el desarrollo de la investigación; y, una vez surtido lo anterior, le diera traslado para que la empresa pudiera responder los cargos formulados y solicitar la práctica de pruebas.

De lo anterior concluyó que no basta establecer que se produjo la disminución del servicio en más de un 50% para que proceda consecuencialmente a declarar el abandono de la ruta, pues es necesario que la entidad encuentre que no hay razones que justifiquen la conducta de la transportadora para reducir o no prestar el servicio.

Sanciones

La administración municipal precisó que el estudio sobre abandono de rutas, fue realizado a las cinco empresas que prestan los servicios de transporte urbano y si bien contrató apoyo para el trabajo de campo, la función de la firma contratada no requería mayor experiencia o especialización y toda la información fue recopilada por personal de la Secretaría de Tránsito y Transporte municipal, de manera que ello no hace que el estudio fuera hecho por un particular.Todas las empresas fueron sancionadas por incumplir con las rutas asignadas.

Razones

El juez de primera instancia argumentó que el procedimiento realizado por la administración tenía plena justificación cuando se disminuye injustificadamente el servicio autorizado en más de un 50%. En su criterio, “la autoridad de transporte competente debe comprobar tal situación y una vez establecido el abandono se procederá a revocar el permiso y en consecuencia a disminuir la capacidad transportadora de la empresa”.

En consecuencia, evidenció,  que en el presente caso el motivo principal que tuvo la entidad para declarar que Coomotor abandonó las rutas señaladas, radicó en que durante los treinta días consecutivos, comprendidos entre el 18 de febrero y el 19 de marzo de 2005,  no se registraron vehículos cubriendo dichas rutas, con lo que incumplió el Decreto 335 del 20 de agosto de 2002, argumentos claros y precisos para que el Alcalde de Neiva impusiera la sanción a la empresa demandante.

Adicionalmente, añadió, Coomotor tenía la obligación de cumplir con la cantidad de vehículos, frecuencias y rutas de desplazamiento establecidas sin tener en cuenta la realización del estudio.

“El servicio de transporte público está al servicio de la comunidad, de manera que no es predicable que las empresas de transporte habilitadas para la operación de dicho servicio se abstengan de prestarlo, menos en un caso en el que en dos periodos mensuales distintos se comprobó que el incumplimiento de las mismas rutas era del 100%”, afirmó el juez Quinto Administrativo.

Debido proceso

La empresa impugnó. Estimó que el hecho que a través de sentencia judicial proferida dentro de una acción de cumplimiento se ordenara la aplicación los postulados de ley sobre el abandono de rutas, el municipio de Neiva no podía omitir la realización del procedimiento establecido para ello.

La magistrada Beatriz Teresa Galvis le dio la razón y revocó el fallo.

“Aunque el Municipio de Neiva ostenta la facultad de inspección y vigilancia en materia de cumplimiento o no de las rutas asignadas a los operadores de transporte, no puede la administración desconocer el debido proceso que le asiste a quienes pueden verse afectados en forma directa por las decisiones que creen, modifiquen o extingan un derecho, máxime si en el presente caso se trataba de declarar el abandono de una ruta previamente autorizada, circunstancia que conforme a la normatividad aplicable genera como consecuencia la cancelación del permiso y la disminución de  la capacidad transportadora”, precisó,

La Secretaría de Tránsito y Transporte transgredió el conjunto de garantías del debido proceso, por cuanto Coomotor tuvo conocimiento de los resultados del estudio de verificación de rutas sólo a partir de la decisión de la administración en la que se determinó la declaratoria de abandono de las mismas y disminuyó la capacidad transportadora de dicha empresa.

La funcionaria judicial declaró la nulidad parcial de los actos administrativos mediante los cuales el Municipio de Neiva declaró el abandono de unas rutas. Las demás solicitudes, entre ellas la indemnización, no prosperaron.

Las rutas incumplidas

Según el estudio Coomotor no cumplía con las siguientes rutas:

– No. 50, origen y destino Alberto Galindo –Carbonel –La Independencia.

– No. 52, origen y destino Inmaculada- Monserrate

– No. 53, origen y destino San Bernardo –Centro – Palmas – Surabastos.

– No. 80, origen y destino Sur Orientales –San Martín –Surabastos.

– No. 81, origen y destino Limonar – Centro –Surabastos.

-No. 83, origen y destino Alberto Galindo – Carbonel – centro – Surabastos.

– No. 85, origen y destino Villa Cecilia –Chapinero –Campo Núñez – Centro – Surabastos.

– No. 86, origen y destino Estadio – Los Parques.

-No. 87, origen y destino Pozo Azul – Galán – Santa Isabel – Centro – Surabastos.

 

Comentarios