El tornillo hidroeléctrico genera 50 kilovatios de electricidad, lo suficiente para alumbrar más de 50 casas, producto del trabajo de varios excombatientes.

Los conocimientos en ciencia y tecnología que Raphael Armando Plazas Vargas ha ganado a pulso, con dedicación y disciplina, los aplica ahora en un novedoso proyecto a favor de la paz.

Este joven neivano especialista técnico en energías alternativas, de 26 años de edad y egresado de la Institución Educativa Promoción Social, fue campeón nacional de robótica hace 6 años siendo aprendiz del Sena, logro que lo llevó a la competencia WorldSkills internacional en Inglaterra, de la que aun hace parte.

Raphael llegó luego a trabajar con una tecnoacademia del Sena que fomenta la investigación científica en los jóvenes. Utilizó su gran creatividad en pedagogías alternativas que permitieran la enseñanza de la biotecnología, la robótica y la ingeniería de materiales a estudiantes de noveno, décimo y once grado.

Ahí empezó también a desarrollar robots aéreos no tripulados, y continuó participando en ferias, y realizando conferencias en energías alternativas. Tuvo además la fortuna de realizar eventos de divulgación tecnológica en todas las instituciones educativas de los municipios del Huila enfocado en el desarrollo de drones.

El neivano Raphael Armando Plazas es ingeniero electrónico especialista en sistemas fotovoltaicos y uno de los impulsores del proyecto. Fotos suministradas

Desarrollo tecnológico para la paz

“De nada sirve tener tecnología si es para la guerra”, manifiesta Rafhael. Cuenta que empezó a relacionarse directamente con el proceso de paz de Colombia cuando en una convocatoria nacional de la Fundación de Ciencia y Tecnología Colombo-Alemana FunCyTCA presentó un proyecto de desarrollo de energías alternativas en torno de la paz y quedó ganador. Entre seis becarios fue el único de la región compitiendo con ciudades como Bogotá, Medellín y Cartagena. El premio fue visitar el país de Alemania durante cuatro meses, donde tuvo una experiencia directa con el desarrollo de energía alternativa.

“La gran cantidad de países latinoamericanos se casaron con hidroeléctricas sin darse cuenta que los fuertes veranos secan los ríos y ocasionan apagones nacionales. En Alemania mezclan diferentes fuentes de energía alternativa, la solar, la eólica, la eléctrica”, explica el joven.

Como de esperarse regresó con muchas ideas, y tuvo la oportunidad de conocer el Espacio Territorial de Reincorporación de las Farc de Miravalle, en San Vicente del Caguán, Caquetá. Admite que supo aprovechar el momento histórico que estaba viviendo el mundo con el acuerdo de paz entre el Gobierno Colombiano y las Farc, que dada por terminado un conflicto de más de 50 años.

Decidió entonces quedarse internado allí por un año enseñando, gestionando, ayudando científicamente a la comunidad de El Pato. Un vehículo tipo camper se convirtió en su residencia. Sentía encontrarse en el Edén bíblico en aquella selva virgen entre Huila y Caquetá. Lo maravilló la hermosura de las cascadas, las especies animales y la calidez de su gente.

Menciona que allí tuvo algunos encuentros con alias ‘el Paisa’ que le fue de gran aporte para implementar su proyecto de energía limpia.

“Por encima de los prejuicios encontré una persona entregada al desarrollo de su región, tuvimos reuniones con él para mirar cómo hacer que El Pato, esa región tan pobre, tan olvidada, tan golpeada por el conflicto armado pudiera posicionarse turísticamente y que sus habitantes pudieran proponer otra unidades productivas que no fueran los cultivos ilegales”.

“Acordamos hacer una turbina en el río Pato y no una represa, como muchos insinuaron construir. Lo difícil fue la falta de recursos económicos por parte del Gobierno. La gestión internacional con Noruega fue clave”, agregó.

Raphael se internó por un año en la región del río Pato, en Caquetá.

Una propuesta innovadora

El hidrotornillo para producir energía eficiente y limpia es un prototipo de un tornillo inventado por el ingeniero griego Arquímedes hace 17 siglos. Una especie de cilindro hueco con aspas ubicado sobre un plano inclinado, que se mueve en una especie de ciclo infinito. Este es el primero construido en Latinoamérica, en Chile hay uno pero fue construido en Italia. El colombiano fue construido por el emprendedor también huilense Iván Joya en su taller en la zona industrial de Neiva vía a Palermo.

Transportarlo hasta Miravalle en medio de la selva por trochas no fue trabajo fácil. Pesa alrededor de cuatro toneladas y mide 8 metros de largo por 3 metros de ancho. Este tipo de generador hidrocinético no se desgasta, debido a que gira de manera suave, diferente a una turbina y tiene una vida útil de hasta 20 años, según explica el neivano. Es además amigable con los peces y no requiere de pendientes fuertes ni de grandes represas para poder hacer una buena generación de energía.

En la primera fase del proyecto que tuvo un presupuesto de 120 millones de pesos, relativamente bajo, el hidrotornillo quedó instalado y funcionando sobre el río Pato. Pero falta aún mucho por hacer. “Lo que hicimos fue poner el tornillo a generar con un canal hechizo que los exguerrilleros hicieron a pulso para poderlo mover”, comenta Raphael. Indica que en este momento el objeto está generando energía pero no tiene las conexiones eléctricas  por tal razón no se está aprovechando la energía.

“Se está trabajando en reconstruir el proyecto y volverlo a implementar antes de que el invierno llegue a la zona. El tornillo está acompañado de una planta solar fotovoltaica. La meta es iluminar al ETCR y las veredas aledañas”, agrega el especialista técnico.

Raphael Plazas ha hecho visitas al Cauca y zonas del llano donde hay la probabilidad de implementar también este tipo de tecnología. La gente de universidades va exclusivamente a Miravalle a ver el hidrotornillo. La idea para este resto de año y el próximo es culminar la obra civil completa y convertir a Miravalle en un parque de energía alternativa abierto a todo el personal que quiera visitarlo.

“Con esto he logrado entender la importancia de la cooperación humanitaria. No soy una persona rica ni tampoco quiero serlo, pero sí tengo unos conocimientos muy importantes que quiero ponerlos a orden de la paz del país”, dice enteramente convencido el joven opita.

El hidrotornillo del Espacio Territorial de Miravalle es el primero en toda Latinoamérica.

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