El “Momo” induce a un juego viral de psicosis colectiva que promueve la violencia y el suicidio.

La fotografía de una escultura japonesa de imagen terrorífica simulando un marciano hembra con patas de gallina inunda las redes sociales por vía WhatsApp. Dicha figura macabra se elaboró para promocionar películas de terror en Japón a la que le llamaron “Momo”, que en la mitología griega significa Dios de la burla y el sarcasmo, dándole apología a la muerte.

Esa es la fotografía de perfil que muestra al mundo la cuenta en WahatsApp de ‘Momo’, un número del que dicen que si una persona escribe corre el peligro de convertirse en una de sus víctimas. Se trata de un juego viral de psicosis colectiva que promueve la violencia y el suicidio. Así como sucedió con la broma de “se vino Betania”, que causó en los neivanos un pánico colectivo, lo mismo está ocurriendo con el famoso “Momo” que a través de la posverdad intenta causar sugestión.

“Momo”, invita a quienes la vean a que le escriban a través de un número WhatsApp si es que no temen que se aparezca por las noches o te lance una terrible maldición. Aseguran que al enviarle un mensaje a ‘Momo’, cuyo indicativo telefónico referencia un número japonés, este es capaz de responder en cualquier idioma y enviar imágenes satánicas, violentas, amenazas, e incluso, demostrar que tiene acceso a información personal de sus víctimas, que por lo general son de entre 6 a 17 años de edad.

Con tan solo el número telefónico, el hacker o el ciberdelincuente puede identificar su perfil de Facebook e Instagram y allí roba la información personal. A partir de ahí, el hacker inicia el ciber acoso, empieza a chantajear a los jóvenes al inducir terror maximizando las fuentes extrañas, porque “Momo” les dice, que él sabe quiénes son, qué está haciendo, quiénes son sus padres, dónde trabajan, y que tiene imágenes inapropiadas y comprometedoras suyas, como desnudos. Amenaza con que si no accede a sus peticiones, que por lo general son retos de hacer cosas peligrosas o extrañas saldrá por el WhatsApp o por el celular convertido en demonio terrorífico y se lo llevará y desaparecerá. Les manifiesta a sus víctimas que al no cumplir deberán pagar con la muerte.

En los chicos vulnerables, esto les ocasiona trastornos físicos y psicológicos de manera subliminal haciéndoles creer que “Momo” es paranormal.

¿Qué hacer?

El acompañamiento debe ser triádico, entre padre de familia, chicos y educadores como dice la Ley 1098 de 2006 (Código de Infancia y Adolescencia) en su artículo 10 “la corresponsabilidad”.

La moda en redes sociales debe ser un hecho de vida y no una apología de la muerte. Como primera medida los padres deben sugerir a sus hijos bloquear y eliminar ese número de WhatsApp, en caso que les llegue a su celular.

Los padres y madres de familia deben insistir a sus hijos de no entregar información personal a gente extraña, evitando la extorción, el chantaje, el acoso, la pedofilia y el abuso de todo tipo.

Los docentes debemos contribuir al acompañamiento con nuestros estudiantes mediante charlas y conversatorios asertivos en clase sobre el impacto de las redes sociales para alertarlos a cerca de los riesgos de los ciber delincuentes, y sobre el derecho a la vida, la no autolesión, la no autoagresión, y evitar los retos negativos.

Las autoridades educativas y las judiciales deben estimular la ciber seguridad, estimulando un mejor entorno digital, las visitas a Instituciones Educativas para evitar consecuencias físicas y psicológicas, el acompañamiento debe ser integral.

Se debe evitar de manera tajante retos como “Momo Challengue”. No reenvié mensajes tóxicos que estimulan el suicidio y dañan la convivencia en el hogar y en las Instituciones Educativas. No contribuya a viralizar los falsos acontecimientos de supuestas desapariciones. En lugar de maximizar el virus terrorífico debemos minimizar su difusión. Los retos no se pueden experimentar, no se pueden curiosear, jamás los jóvenes deben aceptar retos de redes sociales como la autolesión, el cutting y el intento de suicidio. El único reto de sentido de vida es ser un buen hijo, un buen hermano, un buen estudiante y un buen ciudadano.

Padres de familia, tengan en cuenta la calidad de amigos de sus hijos para no permitir que se relacione con personas tóxicas. Utilicen el dialogo afectivo con sus hijos en el hogar y cultívenles la espiritualidad. Estén atentos a lo que ellos leen. Hay libros tóxicos como el que está circulando a nivel nacional llamado “destroza este diario”.

Recordemos, que la difamación es un delito, no permitamos el acoso sexual, joven amigo denúncielo ante sus profesores, padres de familia y la SIJIN. Debemos denunciar a quienes hacen mal uso de las redes sociales y no olvide bloquear y eliminar de su lista de contactos a los usuarios perjudiciales y no aceptar amigos de dudosa procedencia.

 

Por: Jairo Herrera Cardoso

Especialista en Neuropsicología y Educación, Orientador Escolar

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